"Desde mi punto de vista –y esto puede ser algo profético y paradójico a la vez– Estados Unidos está mucho peor que América Latina. Porque Estados Unidos tiene una solución, pero en mi opinión, es una mala solución, tanto para ellos como para el mundo en general. En cambio, en América Latina no hay soluciones, sólo problemas; pero por más doloroso que sea, es mejor tener problemas que tener una mala solución para el futuro de la historia."

Ignácio Ellacuría


O que iremos fazer hoje, Cérebro?
Mostrando postagens com marcador Palestina. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Palestina. Mostrar todas as postagens

domingo, 15 de maio de 2011

¿Por qué Libia sí y Siria no?

MOISÉS NAÍM

¿Por qué Libia sí y Siria no?

MOISÉS NAÍM 15/05/2011

¿Cómo explicar que Estados Unidos y Europa estén bombardeando a Trípoli con misiles y a Damasco con palabras? ¿Por qué tanto empeño en sacar al brutal tirano libio del poder y tanto cuidado con su igualmente salvaje colega sirio? Comencemos por la respuesta más común (y errada): es por el petróleo. Libia tiene mucho y Siria, no. Y por tanto, según esta explicación, el verdadero objetivo de la agresión militar contra Libia son sus campos petroleros. Siria se salva por no tener mucho petróleo. El problema con esta respuesta es que, en términos de acceso garantizado al petróleo libio, Gadafi era una apuesta mucho más segura para Occidente que la situación de caos e incertidumbre que ha producido esta guerra. Las empresas petroleras de Occidente operaban muy bien con Gadafi. No necesitaban cambiar nada. Una segunda, y común, manera de contestar la pregunta es denunciando la hipocresía estadounidense: Washington nos tiene acostumbrados al doble rasero y a las contradicciones en sus relaciones internacionales. Esta tampoco es una respuesta muy útil, ya que no nos ayuda a entender las causas de estas contradicciones.

¿Qué protege, entonces al carnicero de Damasco de un tratamiento como el que le está siendo propinado a su homólogo Libio? Las razones humanitarias que justificaron el ataque contra Gadafi -el cual apoyé- son tanto o más validas en el caso de Siria. Tan sorprendente como la brutalidad genocida de la familia Asad es la suicida valentía de los sirios. Desde hace dos meses salen a las calles a enfrentarse a los tanques y las balas sin más armas que sus deseos de cambio. Los masacran, los torturan, encarcelan a sus familiares y, sin embargo... siguen las protestas. Aun en las ciudades asoladas por las atrocidades de los militares y las milicias civiles (las temidas shabia) y declaradas por el Gobierno "en calma" y "bajo control" la gente vuelve a las calles a protestar. Y los vuelven a masacrar. Mientras esto sucede, la reacción de Estados Unidos y Europa es, por decir lo menos, anémica. De nuevo: ¿por qué?

1. Porque Siria es militarmente más fuerte que Libia. Siria cuenta con una de las Fuerzas Armadas más numerosas, mejor equipadas y entrenadas de Oriente Próximo. También cuenta con armas químicas y biológicas y sus fuerzas paramilitares están entre las 13 más grandes del mundo. Este no era el caso de los militares libios, a quien Gadafi mantenía fragmentados y no muy bien equipados.

2. Fatiga. Libia agotó el poco apetito que quedaba en Estados Unidos para involucrarse en guerras que no fuesen motivadas por claras amenazas a sus intereses vitales. Los disidentes sirios pagan las consecuencias de las largas y costosas guerras de Estados Unidos en Afganistán e Irak y de la incursión en Libia. El apoyo militar de Washington a causas remotas será en adelante más limitado y selectivo. Y, en lo que a guerras se refiere, sin Washington Europa no existe. Esto deja muy solos a los heroicos disidentes sirios.

3. Los vecinos. Libia tiene de un lado a Egipto y del otro a Túnez, las joyas de la primavera árabe. Siria limita con Líbano, Israel, Irak, Jordania y Turquía. Está todo dicho.

4. Los aliados. Gadafi no tiene aliados y hasta sus propios hijos querían apartarle del poder. En una decisión sin precedentes, la Liga Árabe apoyó la intervención contra él. En cambio, Bachar el Asad tiene poderosos aliados dentro y fuera de la región, comenzando por Irán. Y, por tanto, Hezbolá y Hamás. Ni siquiera está claro que Benjamín Netanyahu y el Gobierno israelí prefieran una caótica transición en Siria o mantener a los Asad en el poder. Hasta la revista Vogue se sintió atraída por esta familia y le hizo un glorioso reportaje a Asma Asad: "La más fresca y magnética de las primeras damas... con sus ojos y cabellera castaños, largo cuello y gracia energizante". Es difícil bombardear a alguien así.

5. No tenemos a quién apoyar y no sabemos quiénes son. Hace poco, dos altos funcionarios de la Casa Blanca declararon que la débil respuesta de su Gobierno a los acontecimientos en Siria se debe en parte a que no tienen interlocutores válidos en la oposición. No saben con quién hablar. Otro alto funcionario estadounidense -que exigió el anonimato- me insistió en que, de caer el régimen sirio, el caos y las matanzas serían mucho peores de lo que ha sido en otros países árabes donde se ha dado una transición.

Puede ser. Pero de esto no parecen haberse enterado los sirios. Ellos siguen saliendo a las calles a pedir libertad. A cualquier precio. Sígame en Twitter: @moisesnaim

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Libia/Siria/elpepiint/20110515elpepiint_3/Tes

segunda-feira, 2 de maio de 2011

EUA evitarão votação sobre criação do Estado palestino na ONU?

EE UU trata de abortar la declaración de un Estado palestino en la ONU

Washington se moviliza ante un giro radical del conflicto de Oriente Próximo

ANTONIO CAÑO - Washington - 02/05/2011

La diplomacia norteamericana se ha movilizado intensamente ante unos meses que se anuncian decisivos para el problema palestino-israelí y que podrían culminar en septiembre con el respaldo de la ONU a la declaración de un Estado independiente en Palestina. Esa fecha es el límite que se han puesto todas las partes para conseguir un acuerdo, esta vez definitivo y concreto, que resuelva un conflicto sobre el que gira toda la política de Oriente Próximo.

El levantamiento popular en varios países de esa región ha creado un nuevo sentido de urgencia entre los principales protagonistas. Los palestinos lo ven como una oportunidad; los israelíes, como una necesidad, ante los nuevos peligros potenciales, y EE UU se siente obligado a un mayor protagonismo. "El statu quo entre palestinos e israelíes no es más sostenible que los sistemas políticos que han sucumbido en los últimos meses", declaró hace dos semanas la secretaria de Estado, Hillary Clinton, al anunciar inminentes iniciativas de la Casa Blanca sobre ese asunto.

La frustración por el fracaso de todas las negociaciones anteriores y el escepticismo sobre las posibilidades de un arreglo han dado paso en los últimos días a la expectativa de que algo importante puede ocurrir pronto. Esa sensación está en parte motivada por las palabras que Barack Obama pronunció ante la Asamblea General de la ONU en septiembre pasado: "Cuando volvamos aquí el año próximo podemos tener un acuerdo que nos conduzca hacia un nuevo miembro de Naciones Unidas, un Estado palestino soberano e independiente viviendo en paz con Israel".

Aunque las negociaciones no han progresado en absoluto desde aquella fecha, los palestinos han decidido dar por buena la cita de septiembre. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha ordenado la redacción de una Constitución para antes de ese mes, y el primer ministro de su Gobierno, Salam Fayad, ha asegurado que "septiembre será el certificado de nacimiento" del Estado de Palestina.

El propósito palestino es el de someter su deseo de creación de un Estado independiente a votación de la Asamblea General. Aunque una propuesta así debería tener en algún momento la ratificación del Consejo de Seguridad, existen mecanismos legales para proceder a una votación en la Asamblea, donde la iniciativa saldría adelante con toda seguridad. Los palestinos pretenden, no solo ganar la votación, sino hacerlo de forma aplastante, con el apoyo de los principales países europeos, de forma que quede patente a los ojos del mundo el aislamiento diplomático en que queda Israel.

Esa posibilidad ha alarmado a Israel y ha provocado gran preocupación en EE UU. Ambos países tratan ahora de evitar esa votación en medio de un clima de gran controversia que se ve afectado por las malas relaciones que, desde el comienzo de su mandato, mantiene Obama con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Israel, que considera el propósito palestino una flagrante violación de los acuerdos firmados en el pasado con los dirigentes de esa comunidad, está tratando de convencer a los países sobre los que tiene cierta influencia de que no respalden la iniciativa en la ONU. No tiene gran confianza en conseguirlo. Por eso, la principal respuesta del Gobierno israelí a ese intento de votación será la presentación de un nuevo plan de paz.

La fecha prevista para hacerlo es la del próximo 24 de mayo, cuando Netanyahu pronuncie un discurso ante el Congreso de EE UU al que ha sido invitado por el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner. De esa manera, con la ayuda de los republicanos, Netanyahu intentará al mismo tiempo convencer al mundo de su voluntad negociadora y contrarrestar cualquier intento de Obama, de quien desconfía, de asumir la iniciativa.

Aún no se conoce lo que el primer ministro israelí anunciará en esa ocasión, pero fuentes diplomáticas israelíes han anticipado que, sin entregar todas las cartas, será lo suficientemente audaz como para impedir cualquier excusa palestina para no regresar a la mesa de negociaciones.

EE UU tampoco quiere llegar a la votación de la ONU sin un acuerdo previo. Entre otras razones, porque no quiere ser la única nación de peso que levante la mano en contra del Estado palestino. Portavoces norteamericanos han declarado recientemente que Washington se opone "a cualquier acción unilateral".

La diplomacia norteamericana va a tratar de evitar la acción en la Asamblea General, pero no cree posible que una mera iniciativa de Netanyahu pueda convencer a los palestinos de que renuncien a esa estrategia. Al mismo tiempo, EE UU no quiere verse absolutamente condicionado por la propuesta del primer ministro israelí, a la que no podrá oponerse abiertamente debido a las relaciones excepcionales que mantiene con ese país.

Así pues, la Casa Blanca está considerando presentar su propio plan de paz, uno con el que los palestinos puedan simpatizar y que los israelíes no puedan rechazar. Hillary Clinton ha anunciado que Obama hablará extensamente sobre este tema en los próximos días, pero todavía no parecen resueltas las dudas sobre qué hacer exactamente y cuándo hacerlo, antes o después del discurso de Netanyahu.

Por un lado, la Administración estadounidense no puede quedarse de brazos cruzados ante las perspectivas dramáticas que se deducen de una votación en la ONU sin un acuerdo previo -las represalias de Israel podrían ser considerables-. Pero la presentación de un plan de paz sin un consenso suficiente para garantizar su éxito puede arruinar el prestigio de Estados Unidos durante años.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/EE/UU/trata/abortar/declaracion/Estado/palestino/ONU/elpepuint/20110502elpepiint_7/Tes

segunda-feira, 7 de fevereiro de 2011

Thomas Friedman: Israel e crise no Egito

Israel y las lecciones que debe aprender de la crisis egipcia

06/02/11

Por Thomas Friedman. New York Times News Service


Me encuentro con un general retirado israelí en un hotel de Tel Aviv. Cuando me siento, inicia la conversación: “Bueno, todo lo que pensamos durante los últimos treinta años ya no tiene importancia”. Eso resume la sensación desorientadora de conmoción y pavor que el levantamiento popular en Egipto infligió a la psiquis del sistema de Israel. El tratado de paz con un Egipto estable fue la base tácita para toda política económica y geopolítica de Israel durante los últimos treinta y cinco años, y ahora desapareció . Es como si un día los estadounidenses se despertaran y descubrieran que México y Canadá se han sumido en el caos el mismo día.

“Todo lo que alguna vez ancló nuestro mundo ahora está a la deriva”, destacó Mark Heller, un estratega de la Universidad de Tel Aviv, “y eso pasa en un momento en que la nuclearización de la región está en el aire.” Se trata de un momento peligroso para Israel, y el nerviosismo es comprensible. Sin embargo, temo que Israel pueda hacer su situación aun más peligrosa si sucumbe al argumento que se escucha de labios de una serie de altos funcionarios israelíes en la actualidad: que los acontecimientos de Egipto demuestran que Israel no puede establecer una paz duradera con los palestinos.

Es un error, y es peligroso .

Sin duda, Hosni Mubarak, un viejo aliado de Israel, merece toda la ira que se dirige contra él. El mejor momento para tomar una decisión difícil es cuando se tiene el máximo de poder, ocasión en que siempre se piensa y actúa con más claridad. Durante los últimos veinte años, Mubarak ha tenido todo el poder posible para reformar a fondo la economía de Egipto y construir un centro político moderado y legítimo para llenar el vacío entre su estado autoritario y la Hermandad Musulmana. Pero Mubarak mantuvo con toda deliberación el vacío político que existía entre él y los islamistas de modo tal de siempre poder decirle al mundo: “O yo o ellos”. Ahora trata de instrumentar una reforma en un momento de pánico y ausencia de poder.

Es demasiado tarde . Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu corre el riesgo de convertirse en el Mubarak del proceso de paz. Israel nunca tuvo tanto poder ante los palestinos y nunca contó con una parte palestina más responsable. Pero Netanyahu recurrió a toda excusa posible para no poner un plan de paz sobre la mesa. Por otra parte, gracias al trabajo sucio de la televisión Al Jazeera de difundir fuera de contexto todas las concesiones palestinas –para dejar mal parados a los líderes palestinos–, ahora es evidente para todos lo lejos que han llegado los palestinos. No sé si esta dirección palestina tendrá el valor de llegar a un acuerdo. Lo que sé es que Israel tiene un profundo interés en poner a prueba su resistencia. ¿Por qué? En momentos en que los líderes de Egipto y Jordania tratan de reorganizar sus gobiernos en un intento de mantenerse un paso adelante de la calle, pueden afirmarse dos cosas con seguridad: pase lo que pase en los dos únicos estados árabes que tienen tratados de paz con Israel, los secularistas moderados que tenían el monopolio del poder quedarán debilitados y la Hermandad Musulmana, que estaba confinada, se verá fortalecida .

Algo seguro es que el próximo gobierno egipcio no tendrá la paciencia ni el espacio que tuvo Mubarak para maniobrar con Israel. Lo mismo vale para el nuevo gabinete jordano. No hay que confundirse: el conflicto palestino-israelí no tiene nada que ver con las manifestaciones en Egipto y Jordania, pero los acontecimientos de ambos países tendrán su efecto en las relaciones palestino-israelíes. Si Israel no realiza un esfuerzo coordinado por llegar a un acuerdo con los palestinos, el próximo gobierno egipcio “tendrá que distanciarse de Israel porque no tendrá el mismo interés que tenía Mubarak en mantener una relación estrecha”, dijo Khalil Shikaki, un encuestador palestino. En momentos de grandes cambios políticos en la región, “si Israel mantiene su actitud paranoica, mesiánica y ambiciosa, perderá a todos sus amigos árabes”.

Para decirlo en pocas palabras, si los israelíes se dicen que la tensión en Egipto es una prueba de por qué Israel no puede hacer la paz con la Autoridad Palestina, entonces se convertirán en un estado de apartheid, decidirán absorber Cisjordania de forma permanente y así sentarán las bases de una mayoría árabe gobernada por una minoría judía entre el Mediterráneo y el río Jordán.


http://www.clarin.com/mundo/Israel-lecciones-aprender-crisis-egipcia_0_422957718.html

sábado, 21 de novembro de 2009

Abbas convida Lula para participar de processo de paz no Oriente Médio

20/11/2009 - 13h28

Abbas convida Lula para participar de processo de paz no Oriente Médio

No Rio de Janeiro

O presidente da Autoridade Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, convidou hoje o presidente Luiz Inácio Lula da Silva para participar ativamente no processo de paz no Oriente Médio.

"Damos-lhe as boas-vindas para que tenha esse papel (de mediador), o senhor tem respeito internacional e admiração. Necessitamos seu apoio e o mundo poderá tirar proveito disso", afirmou Abbas após se encontrar com Lula em Salvador.
O líder palestino agradeceu "todos os esforços" em prol da paz e destacou o apoio que o Brasil deu a seu povo no aspecto econômico, humano e político.
Abbas incidiu em que o Brasil pode utilizar sua "grande experiência" na convivência de diversos povos "sem olhar cor, sexo ou religião".
O presidente da Autoridade Nacional Palestina (ANP) começou na quinta-feira em Salvador sua viagem pela América Latina que o vai levar também à Argentina e Chile.
Abbas se reuniu ontem à noite com vários embaixadores de países árabes e hoje, após seu encontro com Lula, deve se reunir com líderes políticos locais, antes de partir para Porto Alegre, onde amanhã terá reuniões com as comunidades palestinas nessa região meridional.

quarta-feira, 17 de junho de 2009

Israel já não pode apenas fazer discursos!

URI AVNERY: OBAMA NÃO ESTÁ PARA PISCADELAS

Atualizado e Publicado em 14 de junho de 2009 às 21:33

por Uri Avnery*, em Gush Shalom (Grupo da Paz, Telavive)

Tradução: coletivo Todas as Vozes

Lembram-se de Dov Weisglass? Aquele, que disse que a paz teria de esperar até que os palestinos virassem finlandeses? Que falava de conservar em formol o processo de paz?

Weisglass será para sempre lembrado, menos pelo que disse do que por suas piscadelas, aquela coisa de falar e piscar um olho. Weisglass é o Rei da Piscadela.

Essa semana, Binyamin Netanyahu convocou-o para reunião urgente; precisava de curso intensivo de "piscar olho", expressão de gíria, do hebraico contemporâneo, para "enganação").

Enganação é o principal instrumento de trabalho dos empreiteiros israelenses que constroem colônias. A enganação-piscadela é a verdadeira mãe de todas as colônias. Os colonos enganam-piscam. O governo de Israel engana-pisca. Dizem não, e enganam-piscam. Enganam-piscam e constroem. Enganam-piscam e instalam água e luz. Enganam-piscam e mandam soldados para os postos avançados e arrancam palestinos de suas terras e arrancam oliveiras pelas raízes.

A piscadela de enganação também é o principal instrumento de trabalho da diplomacia israelense. Tudo se faz por piscadelas. Os EUA exigem o fim da construção de colônias e piscam. Israel concorda – e também pisca.

O problema é que não há registro impresso de piscadelas. Não há tecla de computador para marcar "piscadela de enganação". Então… Hillary Clinton pode, honesta e sinceramente, garantir que não há piscadelas de enganação em acordos assinados por EUA e Israel. Nem em qualquer memorando-registro das conversações. Não há registro de piscadelas de enganação em nenhum arquivo ou documento.

Pior: parece que a cultura afro-norte-americana não conhece a piscadela de enganação. Quando Netanyahu sentou-se na Casa Branca e pôs-se a piscar –  Barack Obama não respondeu. Bibi piscava e piscava e piscava… e Obama não entendia. Piscou e piscou e piscou até ter cãibras no olho, e nada! Obama provavelmente pensou que Bibi tivesse um cacoete. Como pisca! Realmente embaraçoso.

O que fazer ante alguém que não é de piscadelas? Como, ó Deus, conseguir resposta de piscadela? Esse é o principal problema que o primeiro-ministro de Israel enfrenta hoje.

Amanhã, o primeiro-ministro discursará um "Grande Discurso". Não apenas grande, também muito "histórico". Será a apoteótica resposta ao discurso de Obama no Egito. Tudo está sendo encenado para que os dois discursos se pareçam. Obama falou na Universidade do Cairo? Netanyahu falará na Universidade Bar-Ilan, instituição religiosa da direita israelense, onde foi cevado o assassino de Yitzhak Rabin.

Mas as semelhanças ficam por aí. Haverá diferenças. Obama delineou os contornos de um Novo Oriente Médio? Netanyahu delineará os contornos do Velho, bem velho, Oriente Médio. Obama falou de um futuro de paz, cooperação e respeito mútuo? Netanyahu falará do passado de Holocausto, violência, ódio e medos.

O maior problema de Netanyahu é convencer o mundo de que o velho é novo. Converter os velhos e surrados clichês em novidade; convertê-los em palavra de ordem para amanhã. Mas… como fazê-lo sem usar piscadelas de enganação, ante alguém que não reage a piscadelas?
Como falar sobre "crescimento natural" das colônias, sem piscar? Como falar de Estado palestino, sem piscar? Como falar sobre apressar as negociações de paz com palestinos, sem piscadela de enganação?

Os mais famosos alfaiates foram convocados para ajudar a costurar as roupas novas do rei, dos ministros, dos deputados ao Parlamento israelense, de todos os professores-mágicos e, claro, também de Shimon Peres.

Todos acorreram, ao primeiro chamado: costurar roupa nova, calças de moda e gravata colorida – dessas que só os espertalhões veem.

Israel sempre apostou no Holocausto, como uma espécie de salvo-conduto para cometer qualquer crime. Era dizer "Holocausto" e a sala ficava em silêncio. Israel pôde oprimir os palestinos, roubar a terra deles, meter colônias na terra dos palestinos, espalhar postos de controle armado por toda parte, como caca de mosca. Israel bloqueou Gaza, fez o que quis. E quando os não-judeus protestavam, bastava gritar "Holocausto" – e os protestos calavam, congelados nos lábios dos não-judeus.

Agora… O que fará Israel, contra Obama, que denuncia o horror do Holocausto, que visita um campo de concentração e leva ao lado Elie Wiesel, "Mr. Holocaust", em pessoa… E que, mesmo assim, exige que pare a construção de colônias?

Não surpreende que Netanyahu esteja sofrendo o suplício da insônia, sem descanso para a alma. Netanyahu sem o Holocausto é como o Papa sem a cruz. Sem um "segundo Holocausto"… o que Netanyahu terá a dizer contra o Iran? O que dirá sobre o "Perigo Existencial" que impede Israel de evacuar tendas e barracões na Judeia e derrubar muros na Samaria?

Sem isso… o que restará para que Netanyahu  recheie seu "Discurso Histórico"?

Terá de martelar prego quadrado em buraco redondo. Cada vez que diga "sim", leia-se "não". É o que sempre fizeram seus antecessores. Ehud Barak fez. Ariel Sharon fez. Ehud Olmert fez. Com uma diferença: diziam, faziam… e piscavam a piscadela de enganação; mas Netanyahu terá de falar sem piscar.
Terá de falar da solução dos Dois Estados… sem mencionar dois Estados. Terá de falar sobre parar de construir nas colônias… sem parar de construir nas colônias e com o trabalho (de construção nas colônias) continuando, sem parar, a pleno vapor.

No passado, sempre houve muitos truques para continuar a construção de colônias. "O cérebro judeu produz patentes" – diz uma canção popular muito conhecida. Novas colônias foram sempre construídas, sob a mentira de que seriam extensões da colônias existentes – mesmo que a 'extensão' esteja a dez, cem, duzentos, mil, dois mil metros de distância… desde que, da colônia, aviste-se a 'extensão'. Ou mentiu-se que a construção prosseguia, não em novas terras, mas nos limites das colônias já existentes… O que sempre foi quase-verdade, porque a colônia de Maaleh Adumin, por exemplo, é enorme, com área equivalente à de Telavive.

Talvez Netanyahu lembre a famosa carta de George W. Bush, em que manifesta opinião de que, em qualquer futuro acordo de paz, "centros populacionais já existentes" deve(ria)m ser anexados a Israel. Mas nem Bush definiu o que fossem "centros populacionais" ou demarcou fronteiras. Nem Bush jamais disse que Israel estaria autorizado a construir em terra dos palestinos antes de haver qualquer acordo. Antes de tudo, porque jamais teve autoridade para decidir essas questões.

Israel fala também do "crescimento natural". OK. Mulheres podem ser usadas como máquinas de fabricar crianças, de preferência gêmeos e trigêmeos. E qualquer um pode adotar filhos, de 1 a 101 anos. Claro, sempre que nasce um filho, é preciso construir outro quarto, outra casa, outra colônia.
(E quem fale em "crescimento natural" para os judeus, fala também de "crescimento não-natural" para os árabes. Os árabes não crescem naturalmente. São como uma doença: crescem não-naturalmente. Netanyahu talvez use também esse argumento.)
E quanto ao Estado da Palestina, que Obama está projetando?

A televisão israelense fez feio trabalho, essa semana: lembrou aos israelenses que Netanyahu disse há apenas seis anos: “Estado palestino – NÃO!”, porque "dizer sim a um Estado palestino significa dizer não ao Estado judeu".

Netanyahu parece crer que se trata apenas de como encenar as coisas. Talvez diga que, no passado, Israel já aceitou o Mapa do Caminho, que contém vestígios de um Estado palestino. É verdade que Israel 'aceitou'… mas com 14 emendas que, de fato, castraram o Mapa do Caminho e o converteram em papel sem qualquer significado. Netanyahu conta com que Obama dê-se por satisfeito.

Em resumo: ninguém precisa voltar a falar de Dois Estados, porque o assunto já foi mencionado no Mapa do Caminho (amaldiçoado seja! – como Netanyahu, se não diz, pensa), que Israel declarou morto há muito tempo, mas que agora finge que volta a considerar, e no qual há rápida menção a algo semelhante a Dois Estados. Então não se fala mais nisso; basta uma rápida referência de modo oblíquo (e piscadela).
Mas o que fazer se, apesar de tudo, Obama insiste para que Netanyahu pronuncie as palavras "Estado palestino", dos próprios lábios? Se não houver truque possível, para dizer sem dizer, Netanyahu talvez pronuncie as palavras… e mentalmente as exorcizará, como maldição; e acrescentará qualquer meia dúzia de adjetivos que detonarão o real significado das palavras. Exatamente como, antes dele, já fizeram Barak, Sharon e Olmert.

As declarações de Tzipi Livni e sua turma deram a impressão de que continuam todos empacados. Também ela parece crer que Israel poderá continuar a falar sobre Dois Estados, enquanto opera na direção oposta; falar de parar a construção de novas colônias, e continuar a construí-las. Dessa toca não virá qualquer mensagem nova.
A questão é que Obama não está interessado em dar nova formulação a velhos slogans. Parece estar exigindo que Israel aceite o princípio dos Dois Estados como base para ação concreta e rigorosa: chegar a um acordo para o estabelecimento de um Estado chamado Palestina, com capital em Jerusalém Leste; e fim das colônias e de toda a parafernália da ocupação.

Obama está exigindo negociações consistentes, de modo que em dois ou três anos – antes do fim de seu governo – haja verdadeira paz na Região, uma paz que realmente assegure a existência e a segurança do "Estado judeu de Israel" (expressão que George Mitchell inaugurou essa semana) e do Estado árabe da Palestina, lado a lado.

Tudo isso é parte de uma nova ordem de um novo Grande Oriente Médio, do Paquistão ao Marrocos, como parte de uma visão de mundo mais ampla.
Contra essa visão, de nada servem as piscadelas de enganação à moda Weisglass ou a ginástica verbal à moda Peres.

No discurso de amanhã, Netanyahu terá de escolher um dentre três caminhos: ou adota a via de uma colisão frontal com os EUA; ou promove mudança total na política do seu governo em Israel; ou renuncia.

Acabou a era das piscadelas de enganação.

* URI AVNERY, 13/6/2009, Obama won’t wink back

http://www.viomundo.com.br/voce-escreve/uri-avnery-obama-nao-esta-para-piscadelas/

segunda-feira, 24 de março de 2008

Israel trabalha contra a paz!

REPORTAJE: El conflicto de Oriente Próximo

Israel se enroca en las colonias

Ehud Olmert rechaza las fronteras de 1967 como base para la negociación

J. M. MUÑOZ - Jerusalén - 24/03/2008

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, habla con solemnidad ante anfitriones de postín -George Bush, Angela Merkel- y en su discurso insiste en la necesidad de alcanzar un acuerdo para crear un Estado palestino. Incluso, afirma, es una necesidad vital para la supervivencia de Israel. Es una tesis más propia de un partido izquierdista como Meretz, impulsor de iniciativas que han sido bien acogidas en el pasado por los partidos palestinos. Las decisiones del Gobierno, sin embargo, son similares a las que habría adoptado la extrema derecha del Likud, antiguo hogar político de Olmert.

Israel se ha enrocado en los asentamientos alzados en los territorios ocupados y en Jerusalén Este, donde anuncia constantes ampliaciones con centenares de nuevas viviendas. Han transcurrido ya cuatro meses desde la pomposa declaración de Annapolis y nada se ha avanzado. "Lo más grave", apunta una fuente muy próxima a las negociaciones, "es que los delegados israelíes rechazan como base para las negociaciones las fronteras de 1967".

La postura de partida de la delegación palestina es clara. Sobre la base de las resoluciones de Naciones Unidas y de las fronteras previas a la guerra de junio de 1967, cuando Israel conquistó Cisjordania y Gaza, pueden acordarse intercambios territoriales como método para solventar los hechos consumados impuestos por todos los Ejecutivos israelíes desde hace 40 años: la construcción imparable de colonias. En lo que supone un paso atrás respecto a los procesos de Oslo (1993) y de Camp David (2000), la delegación israelí pretende regresar a la casilla de salida y comenzar a discutir con los mapas sobre la mesa, teniendo muy en cuenta los asentamientos e ignorando los lindes anteriores a la Guerra de los Seis Días.

Uno de los negociadores presentes en las reuniones explica a EL PAÍS cómo transcurrió una reciente cita en las que intercambiaban posiciones el jefe del equipo palestino, Ahmed Qurea, la ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni, y uno de los destacados miembros de su delegación, Tal Beker.

Qurea: "Antes de los criterios [para el intercambio de tierras], hay unos términos de referencia que hemos pactado en anteriores negociaciones. Esos términos de referencia son las fronteras de 1967".

Beker: "Nunca hemos dicho en anteriores negociaciones que aceptáramos las fronteras de 1967. Lo que tenemos entre nosotros es la resolución 242 de Naciones Unidas". Es un debate de muy larga data. Israel siempre ha mantenido una interpretación de esa resolución que nadie más en el mundo comparte. A su juicio, la 242 habla de devolver territorios ocupados, y no todos los territorios ocupados. Una tesis que supondría legitimar las conquistas por la fuerza.

Durante la reunión, los negociadores siguen enzarzados. Los palestinos preguntan si Israel acepta la Hoja de Ruta, el plan diseñado por Estados Unidos en 2003 y que establece garantías plenas de seguridad para Israel a cambio de la congelación total de la edificación en los asentamientos. La delegación israelí señala que desea evitar un punto muerto de la negociación. Y proponen discutir sobre la realidad creada en las últimas décadas a golpe de ladrillo y de colonos. Incluso insisten en que todo lugar sagrado para los judíos deberá permanecer bajo soberanía israelí.

Qurea advierte entonces que si no se aceptan como punto de partida las fronteras de 1967, los palestinos también pondrían en cuestión la resolución que estableció la partición de Palestina, en noviembre de 1947. De inmediato, interviene la jefa de la diplomacia hebrea.

Livni: "¿Sabe por qué no puedo aceptar las fronteras de 1967? Porque quiero un acuerdo factible que pueda aplicarse". A lo que Qurea responde que es inaceptable que quede bajo soberanía israelí cualquier lugar en el que vivan judíos.

En los últimos cuatro meses, el Gobierno de Olmert ha anunciado la construcción de centenares de viviendas en las colonias de Har Homa, Givat Zeev y Pisgat Zeev. La condena de la UE fue explícita. Incluso la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, ha advertido, aunque en tono comedido, de que esas iniciativas "no contribuyen a la buena marcha del proceso de paz". Llueve en terreno baldío. "Todo el mundo sabe que no hay posibilidad de que el Estado de Israel abandone un barrio como Har Homa. Es parte inseparable de Jerusalén", advirtió Olmert hace una semana. Y agregó: "Hemos anunciado que habrá lugares en los que se construirán más edificios. Estos lugares quedarán bajo soberanía israelí en cualquier acuerdo que se alcance, incluyendo en primer lugar Jerusalén".

Fuentes diplomáticas occidentales acreditadas en Tel Aviv no apostarían un euro por el éxito del proceso. Las medidas adoptadas por el Ejecutivo de Olmert revelan que Israel intenta predeterminar el resultado de la negociación. El Gobierno de Salam Fayad, apoyado con millones de dólares por la comunidad internacional, se declara cada día más débil al tiempo que las encuestas otorgan a Hamás creciente apoyo popular. Cunde el desánimo. El presidente, Mahmud Abbas, no deja de denunciar los atropellos de los militares en Cisjordania y los asesinatos de milicianos y civiles en Gaza. Y, por respuesta, sólo escucha que los cohetes que las milicias disparan sobre el sur de Israel y las erupciones violentas en Cisjordania son los impedimentos principales.

"Las negociaciones con Israel no conducen a nada. No tienen ningún interés en la paz. Sólo veo un camino: volver a la resistencia. No como la que comenzó en 2000, porque no se deben colocar bombas en autobuses. Hay que regresar a la primera Intifada. Y volar el muro de hormigón que está en nuestra tierra". No lo dice un radical fundamentalista. Lo apunta el palestino Yusef Darher, cristiano y secretario general del Consejo Mundial de Iglesias.

domingo, 18 de novembro de 2007

Não se assustem, mas o Egito tem planos nucleares!

From gas to nuclear

Hussein Abdallah* lays out the energy choices and pitfalls which pave the road to Egypt's nuclear plans

The oil and gas consumed by the Egyptian electricity sector has risen over the period 1952-2006 from less than one million tonnes to more than 21 million tonnes of oil equivalent (toe), of which natural gas was around 18.7 million tonnes or 88 per cent of total fuel consumed by the electricity sector. Hydro-electricity accounts for only what is equivalent to three million toe.

Granted that a nuclear power plant which takes 10 yeas to build in an industrialised country, would take 12 years in Egypt, our first nuclear reactor may not be operating before 2020. Therefore, the crucial question becomes: how could we cross the gap from now to the year 2020?

Egypt is already a net importing country of both oil and gas due to the fact that our share of both sources is not enough to cover our domestic consumption which increased over the period 1975-2006 from 7.5 million toe to 52 million toe, at an average annual growth rate of 6.5 per cent.

The development of our oil and gas resources is carried out under production-sharing agreements which allows a foreign oil company to explore for oil and gas, and, if a commercial discovery is found, the agreement would be extended to nearly 35 years. The foreign partner, who undertakes all exploration and production costs, starts recovering their costs as soon as production begins. They first receive a share of 40 per cent of total output to be valued in terms of US dollars, at the export price of oil or gas. The total dollar value is then deducted from the balance of the foreign partner total expenditures. Year after year, this procedure is repeated until the total cost balance is recovered.

The foreign partner is further entitled to a net profit share of 25 per cent of the remaining output, which is equal to 15 per cent of total output before cost recovery. What remains after the 55 per cent received by the foreign partner represents the Egyptian share. Views differ between 50 per cent and 63 per cent of total output as the long-term overall share of the Egyptian partner. Either way, this share has in recent years fallen short of satisfying the domestic needs. For example, out of total production of oil and gas of 71 million tonnes in 2006, the Egyptian share would range between 35-47 million toe according to either estimate. Domestic consumption of both sources was 52 million toe. Therefore, at least five million tonnes had to be purchased from the foreign partner shares in order to fill the gap.

To answer the crucial question of how to cross the gap to 2020, the choice becomes one of two: either we could expand gas production as we did when it jumped from 23 million toe to 45 million toe in two years (2005-2007), at nearly 50 per cent growth rate per year, in which case we would not need to purchase from the foreign partner, or alternatively, we could limit the gas output growth rate to such a level as to match only the growth rate of our domestic consumption, estimated at five per cent annually on average. The first choice would deplete gas reserves in the shortest period, probably long before 2020. The second choice would conserve gas production and extend gas reserves until we cross the gap and catch up with nuclear power in 2020.

The main point of this argument is the following: according to production sharing agreements, Egypt is entitled to purchase from the foreign partner whatever is needed to meet domestic consumption at a maximum price of $2.65 per million British thermal units (MBtu). Nuclear power becomes competitive, as we will later explain, only when the price of gas is higher than $6 per MBtu. Therefore, it is more economical to use gas at home even if we have to buy the whole share of the foreign partner which we are legally entitled to. The export gas projects were not good choices, considering gas economics which give priority to use it at home, as was previously explained in an article published in Al-Ahram Weekly 28 June 2007 under the title "Veto on gas exports".

Now, we will turn our focus to the most important aspects of nuclear power, which should be taken into consideration in any feasibility study, under two subtitles: nuclear worries and nuclear economics.

NUCLEAR WORRIES AND CONCERNS: Nuclear power generation is an internationally-involved industry, as compared with most domestic industries which are national by nature and require little or no international involvement. The most important aspects of such involvement are:

Concerns have been raised about proliferation risks created by the further spread of sensitive nuclear technology, such as uranium enrichment and plutonium reprocessing. This is both a domestic problem and an international one. Proliferation continues to raise public concerns in many countries and hinders the development of new nuclear power reactors. On the other hand, this has to be resolved to the satisfaction of the world community. Otherwise, the project would be challenged as it happened in the case of Iran's uranium enrichment.

Uranium is the prime source of fuel for nuclear reactors and it is explored for and found in nature. However, raw uranium has to be enriched to at least three per cent and manufactured to make the so-called "yellow cake" in order to be usable. Enrichment beyond 20 per cent makes uranium suitable to build an atomic bomb. Plutonium is a man- made material that could be used to generate electricity and/or make a bomb. Nuclear power advocates assure that uranium sources are abundant, widely distributed around the glob, and, therefore, they represent no constrain. However, there are strong indications that those resources may fall short in supply at a near point in future, as is the case with oil and gas. While the International Energy Agency (IEA) states that proven uranium reserves are sufficient beyond 2030, it also states that investment in uranium mining capacity and nuclear fuel manufacture capacity must increase significantly to turn "uranium in the ground into yellowcake" and to meet world increasing demand. The underlying assumption is that expected expansion is only that of the countries already using nuclear generation (31 countries). The new tendency of the West to let developing nations go nuclear is not accounted for in this forecast. In either case, the industrialised countries do not have to worry about nuclear security, because they already hold the major bottlenecks of this industry, including the hardware technology and uranium enrichment and fabrication. Therefore, if their nuclear interests conflict with those of the developing countries, it will be theirs which win.

Driven partly by rising expectations for nuclear power worldwide, uranium spot prices continued to rise in 2006, to nine times their historic 2000 low, reaching $72 per bound U3O8. However, in what may be taken as mitigating factor in this respect is a proposal submitted to the International Atomic Energy Agency (IAEA) by Russian President Vladimir Putin to create "a system of international centres providing nuclear fuel cycle services, including enrichment, on a non-discriminatory basis and under the control of the IAEA". Several additional proposals to assure supplies of enriched uranium in the event of political supply interruptions have demonstrated the will of states to develop new, international approaches to the nuclear fuel cycle.

Nevertheless, the IAEA conference, which considered the above proposals for assuring supplies of uranium-based nuclear fuel at one stage in a longer- term multilateral framework, has recognised that establishing such a fully developed, multilateral framework that is equitable and accessible to all users of nuclear energy, is a complex endeavour and requires a phased approach for both natural and low enriched uranium, as well as spent fuel management.

As for nuclear safety, indicators, such as those published by the World Association of Nuclear Operators, have improved dramatically in the 1990s. However, in some areas improvement has stalled in recent years. Also the gap between the best and worst performers is still large. The IAEA has developed, in cooperation with 28 of its members, the International Project on Innovative Nuclear Reactors and Fuel Cycles (INPRO) which completed a methodology that member states can use to evaluate and select innovative nuclear systems (INS) for development.

Safety of nuclear waste disposal is another crucial aspect of world nuclear concerns. Annual discharges of spent fuel from the world's reactors total about 10 500 tonnes of heavy metal (t HM) per year. By the end of 2004, approximately 280 000 tonnes of spent fuel had been discharged globally. Two different management strategies are being implemented for spent nuclear fuel. In the first strategy, spent fuel is reprocessed (or stored for future reprocessing to extract usable material (uranium and plutonium). Approximately one third of the world's discharged spent fuel has been reprocessed leaving about 190 000 t HM of spent fuel in storage. In the second strategy, spent fuel is considered as waste and is stored pending disposal. Based on more than 50 years of experience with storing spent fuel safely and effectively, there is a high level of confidence in both wet and dry storage technologies and their ability to cope with rising volumes pending implementation of final repositories for all high radioactive wastes. China, France, India, Japan, Russia and the UK either reprocess, or store for future reprocessing, most of their spent fuel. France has set goals for a reversible deep geological repository by 2015 and to open the facility by 2025. Canada, Finland, Sweden and the US have currently opted for direct disposal. The Finnish, Swedish and US repository programmes continue to be the most developed, but none is likely to have a repository in operation before 2020. The world's one operating geological repository is the Waste Isolation Pilot Plant (WIPP) in the US, but it will receive only waste generated by research and the production of nuclear weapons; no waste from civilian nuclear power plants.

Most countries have not yet decided which strategy to adopt. They are currently storing spent fuel and keeping abreast of developments associated with both alternatives. Therefore, developing nations, should carefully consider the disposal of nuclear waste in their feasibility studies, from both the technical and financial aspects.

If the Egyptian nuclear programme is to start operating, at best, by 2020 with expected economic life of 60 years, then decommissioning may not occur before 2080. This is a long period and many of the present day variables may drastically change. Since the technical and economic feasibility studies of a nuclear reactor must be calculated based on the length of its production life, then careful attention should be given to the above considerations. For example, capital costs of construction, decommissioning and waste disposal, which are the major component of total nuclear cost, are depreciated on the basis of electricity units produced over the life span of the reactor.

To conclude this chapter, it was anticipated that nuclear generation would decline, as ageing nuclear reactors (especially among the OECD nations) were expected to be taken out of operation and not to be replaced. But the role of nuclear power in meeting future electricity demand has been reconsidered more recently, given concerns about rising fossil fuel prices, energy security, and greenhouse gas emissions. In Europe, nuclear power is the largest source of electricity in eight countries and represents more than half electricity produced in four countries: France, Belgium Lithuania and Slovak Republic. However, many European countries had opted to phase out part or all of their nuclear capacity. For example, Lithuania and Slovak Republic agreed with the EU to shut down their capacity, and Belgium is to phase out its capacity.

Now, nuclear power is accounting for 16 per cent of world electricity production which was 2750 TWh (Tera or trillion Watts-hour) in 2006. At the end of 2006, there were 31 countries operating 435 nuclear reactors with installed capacity of 370 Giga-Watts (GW) (giga is a billion). A Reference Scenario forecasts world nuclear capacity to increase to 416 GW in 2030 at an average rate of 0.5 per cent annually. An Alternative Policy Scenario, which assumes greater use of nuclear power and lower CO2 emissions, forecasts nuclear capacity to grow to 519 GW in 2030 at an average growth rate of 1.4 per cent annually. Approximately 70 per cent of this growth will come from developing countries which account for 17 of the 29 reactors now being built, mainly in Asian countries. Non-OECD Asia is poised for a robust expansion of nuclear generation. For example, in China, electricity generation from nuclear power is projected to grow at an average annual rate of 7.7 per cent from 2004 to 2030, and in India it is projected to increase by an average of 9.1 per cent per year.

ECONOMICS OF NUCLEAR POWER: Concerns over surging fossil prices and rising CO2 emission revived nuclear power which is proven technology for large scale baseload generation. The existing plants in OECD countries and the countries of non-OECD Europe and Eurasia (including Russia) are expected to be granted extensions to their operating lives to 60 years.

As shown above, economics are not the only factors affecting nuclear generation. Yet, economics, as in all other sources of energy, play crucial roles, most important of which are:

Nuclear power is capital intensive because building a reactor would cost between $2-3.5 billion. The discount rate (interest on loans) plays a major role in nuclear financing. The long lead period of preparation and construction (10-12 years) requires spending with no output to sell. Moreover, as the loan period extends, the discount rate becomes higher. Therefore, government has to reduce investment risk in order to support the nuclear economics.

The most important factor affecting competitiveness of nuclear power is the investment cost as represented by the discount rate and plant economic life. Depending on various factors of the economic components, capital cost would range between $2000- 2500 per one kW installed capacity. By comparison, the capital cost of using the combined cycle gas technology (CCGT) in electricity generation is only $550-650.

In developing countries, including Egypt, more than 70 per cent of nuclear capital and operating expenditures have to be spent in foreign exchange, because most of the project components are provided by industrialised countries.

Fuel cost is a small component of nuclear power total production cost, accounting for only $0.4-0.6 per million Btus (MBtu), while it ranges in CCGT between $5-7 MBtu in 2006. Therefore, nuclear power cost is less vulnerable to fuel-price change than coal or gas-fired generation. Uranium cost is around five per cent of total cost and becomes 15 per cent after treatment (enrichment and fabrication), while gas fuel represent 75 per cent of total cost. Therefore, increases in gas and coal prices improve the nuclear competitive position. A 50 per cent increase in uranium, gas and coal prices would cause costs to rise by only three per cent in nuclear power and by 20 per cent in coal and by 38 per cent in CCGT. This would endow nuclear costs with greater stability and predictability and make it more attractive to heavy users of electricity. In Finland and France, electricity- intensive industrial users expressed interest in long- term fixed price contract of electricity which, in turn, facilitate finance investment in new nuclear plants.

In a scenario of high discount rate, where nuclear generating costs are between 6.8-8.1 cent kWh, nuclear power would be competitive with gas-fired generation if long-term gas price is above $6.60 MBtu (corresponding to $65 a barrel of oil). There are other scenarios which expect construction and operating risks to be mitigated and the new nuclear cost to be 4.9-5.7 cents per kWh. In such cases nuclear would be cheaper than gas-fired electricity if gas price is above $4.70-5.70 MBtu.

The introduction of a value for limiting carbon emission also improves the competitiveness of nuclear power. In Europe and the US where coal is the major fuel for electricity generation, $10 per tonne of CO2 emitted make nuclear compete with coal. It is the more so, considering that average value of CO2 tonne in EU Emission Trading Scheme in 2005 was 18.3 euro per tonne ($23 and above).

Regional differences, size of reactor, site location and whether it contains one reactor or more, all affect costs. No one approach to nuclear energy supply carries the same costs and benefits for different countries. Therefore, we have to be very careful in studying and selecting the best approach that really suits our needs within an integrated and comprehensive strategy for energy.

* The writer is a consultant in energy economics.

C a p t i o n :

© Copyright Al-Ahram Weekly. All rights reserved

Al-Ahram Weekly Online : Located at: http://weekly.ahram.org.eg/2007/871/ec1.htm

Solidariedade islâmica? Só para inglês ver!

COMCEC condemns Israeli aggressions on Palestinian people

Saturday, November 17, 2007 - 08:00 PM



ISTANBUL, (SANA) _ The Standing Committee for Economic and Commercial Cooperation of the Organization of the Islamic Conference (COMCEC) on Sunday condemned the continuous Israeli attacks on the Palestinian people and Israel's continued occupation of the Palestinian territories. The committee, in its report at the end of its 23rd session, called for stopping all forms of Israeli aggression and violations of the Islamic and Christian sanctities and called for an immediate end to the financial siege imposed on the Palestinians and the immediate Israeli withdrawal from all Palestinian territories. The committee also condemned Israel's insistence on the establishment of the apartheid wall on the Palestinian lands despite the strong international opposition. The committee urged the Organization's member states and the concerned institutions to offer the necessary assessments and to help the Palestinian people rebuilding the Palestinian economy particularly after destroying the Palestinian infrastructure by the Israeli occupation forces as it urged the businessmen and investors the to invest in the Palestinian territories and contribute in the implementation of the economic, industrial, agricultural and housing projects in it. The committee denounced the repeated Israeli aggressions on Lebanon and the continuing Israeli insistence not to withdraw from the still occupied Lebanese territories including Shab'a farms. Minister of Economy and Trade Dr. Amer Hosni Lutfi participated in the 2-day meeting.

http://www.sana.org/eng/22/2007/11/17/149108.htm