"Desde mi punto de vista –y esto puede ser algo profético y paradójico a la vez– Estados Unidos está mucho peor que América Latina. Porque Estados Unidos tiene una solución, pero en mi opinión, es una mala solución, tanto para ellos como para el mundo en general. En cambio, en América Latina no hay soluciones, sólo problemas; pero por más doloroso que sea, es mejor tener problemas que tener una mala solución para el futuro de la historia."

Ignácio Ellacuría


O que iremos fazer hoje, Cérebro?
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sábado, 4 de junho de 2011

Rogoff: FMI deve fazer o que UE não é capaz e enquadrar a periferia europeia

La crisis de la deuda de Europa, en la encrucijada

Kenneth Rogoff

2011-06-03

 

CAMBRIDGE - Europa se encuentra en una crisis constitucional. Nadie parece tener el poder de imponer una resolución razonable a la crisis de la deuda de sus países periféricos. En lugar de reestructurar la carga de deuda manifiestamente insostenible de Portugal, Irlanda y Grecia (los llamados países "PIG", por sus iniciales), los políticos y legisladores están presionando para que se adopten paquetes de rescate cada vez más grandes con condiciones de austeridad cada vez menos realistas. Por desgracia, no están sólo "pateando" el problema para más adelante, sino empujando una bola de nieve montaña abajo.

Es cierto que, de momento, el problema sigue siendo económicamente manejable. El crecimiento de la eurozona es respetable, y los PIG representan sólo el 6% de su PIB. Pero al argumentar obstinadamente que estos países se enfrentan a una crisis de liquidez, en lugar de un problema de solvencia, los funcionarios del euro están poniendo en riesgo todo el sistema. Importantes economías de la eurozona, como España e Italia, padecen grandes problemas de endeudamiento, especialmente si se tiene en cuenta su crecimiento anémico y una manifiesta falta de competitividad. Lo último que necesitan es que se haga creer a la gente que ya hay en marcha una unión implícita de transferencias y que las reformas y la reestructuración económica pueden esperar.

Los funcionarios de la Unión Europea sostienen que sería catastrófico reestructurar las deudas de cualquier miembro de forma proactiva. Es ciertamente el caso del contagio que ocurriría si se reestructura la deuda griega. Dejará de propagarse solo cuando Alemania erija un cortafuegos firme y creíble, probablemente en torno a la deuda de los gobiernos centrales español e italiano. Este es exactamente el tipo de solución realista que uno vería en una zona monetaria verdaderamente integrada. Así que, ¿por qué los líderes europeos encuentran tan inimaginable esta solución intermedia?

Tal vez es porque creen que no tienen en funcionamiento los mecanismos de gobernanza necesarios para tomar decisiones difíciles, para elegir ganadores y perdedores. Las instituciones fracturadas y débiles de la Unión Europea disponen de menos del 2% del PIB de la eurozona en ingresos fiscales. Cualquier tipo de decisión audaz esencialmente requiere unanimidad. Es un "todos para uno y uno para todos", independientemente de su tamaño, posición de deuda y capacidad de rendición de cuentas. No tiene sentido elaborar un plan B si no hay autoridad o capacidad para ejecutarlo.

¿Puede Europa tener suerte? ¿Hay alguna posibilidad de que la bola de nieve de deuda, disfuncionalidad y dudas se deshaga sin causar daño antes de que cobre más fuerza?

En medio de tanta incertidumbre, todo es posible. Si el crecimiento de la eurozona supera ampliamente las expectativas en los próximos años, los balances de los bancos se fortalecerían y los bolsillos de los contribuyentes alemanes se volverían más voluminosos. Los países periféricos podrían experimentar un crecimiento suficiente para ir cumpliendo sus ambiciosos compromisos de austeridad .

Sin embargo, es mucho más probable que la estrategia de hoy conduzca a un estallido y a una restructuración desordenada. ¿Por qué el pueblo griego (por no hablar de los irlandeses y los portugueses) tendrían que aceptar años de austeridad y lento crecimiento en aras de apuntalar los sistemas bancarios francés y alemán, a menos que reciban grandes sobornos para hacerlo? Como el profesor de Stanford Jeremy Bulow y yo mostramos en nuestro trabajo sobre la deuda soberana en la década de 1980, rara vez se puede exprimir a los países para que realicen pagos netos (pagos menos nuevos préstamos) a entidades extranjeras de más de unos cuantos puntos porcentuales y por algunos años. La actual estrategia de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional pide que estos pagos se realicen a lo largo de una o dos décadas. Tiene que hacerlo, no sea que los contribuyentes alemanes se rebelen ante la perspectiva de tener que pagar por Europa a perpetuidad.

Quizás esta vez sea diferente. Tal vez el encanto de pertenecer a una creciente moneda de reserva haga que una recesión y austeridad sostenidas sean posibles de maneras rara vez vistas en la historia. Lo dudo.

Es cierto que, contra todos los pronósticos y la lógica histórica, parece que Europa va a mantener el liderazgo del FMI. Notablemente, en su resignación a la aparentemente inevitable elección del primer puesto, los líderes de los mercados emergentes no parecen darse cuenta de que todavía deben desafiar la prerrogativa de los Estados Unidos de nombrar al extremadamente poderoso número dos del Fondo. El FMI ya ha sido extraordinariamente generoso con los países PIG. Una vez que se enclave el nuevo equipo pro-rescate, sólo podemos esperar más generosidad, sin importar si estos países adhieren a sus programas.

Por desgracia, un FMI con gran permisividad es lo último que Europa necesita en estos momentos. Con su crisis constitucional, hemos llegado exactamente al momento en que el FMI debe ayudar a la eurozona a tomar decisiones difíciles que no puede adoptar por sí misma. El Fondo debe crear programas para Portugal, Irlanda y Grecia que restablezcan la competitividad y reduzcan la deuda, y les ofrezcan una esperanza realista de un retorno al crecimiento económico. El FMI debe impedir que los europeos permitan que su parálisis constitucional convierta la bola de nieve de la eurozona en una avalancha mundial.

En ausencia del FMI, la única institución con capacidad de actuar es el ferozmente independiente Banco Central Europeo. Pero si el BCE asume por completo el papel de "prestamista de último recurso", en última instancia, caerá en la insolvencia él mismo. No es manera de asegurar el futuro de la moneda única.

El final de cualquier crisis es difícil de predecir. Tal vez sea suficiente un colapso mayor de la tasa de cambio del euro, generando un auge de las exportaciones. Tal vez Europa entre en un auge de todos modos. Pero es difícil ver cómo la moneda única puede sobrevivir mucho tiempo más sin un paso decisivo hacia una unión fiscal más sólida.

Kenneth Rogoff es profesor de Economía y Políticas públicas en la Universidad de Harvard y fue economista en jefe del FMI.

http://www.project-syndicate.org/commentary/rogoff81/Spanish

sexta-feira, 18 de fevereiro de 2011

Diretor Gerente do FMI, como Obama, evita viajar à Argentina

El jefe del FMI va a Brasil y a Uruguay, y también evita a la Argentina

18/02/11Como Obama, Dominique Strauss-Kahn inicia este mes una gira por la región.


El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, realizará en marzo una gira por América Latina, pero la Argentina no está incluida en la lista de países que visitará, a pesar de que estará muy cerca , ya que luego de visitar Panamá hará escala en Brasil y luego en Uruguay.

La decisión del titular del FMI de visitar algunos países de América Latina fue confirmada ayer por el portavoz del Fondo Monetario Internacional.

Sin embargo, por el momento no se dieron detalles de cuál será la agenda que Strauss Kahn tendrá en su visita a estos países. Sólo se confirmó, por ahora, que el titular del FMI podría reunirse con los presidentes de algunos de los países que visitará.

El viaje de Strauss Kahn comenzará el próximo 28 de febrero, cuando aterrice en Panamá, primer país latinoamericano que visitará en esta gira. Luego, el 2 de marzo, viajará a Uruguay. Al día siguiente, el 3 de marzo, estará en Brasil.

Esta es la segunda vez que el director gerente del Fondo Monetario realiza una visita a Sudamérica sin incluir a la Argentina entre los países a los que visita.

El máximo responsable del FMI estuvo en México en diciembre pasado, visitó Jamaica en julio, y viajó a Brasil y a Perú entre abril y mayo del 2010.

Pero en ninguna de esas oportunidades se habló de la posibilidad de que el titular del FMI visitara la Argentina, y tampoco de que se reuniera con la presidenta Cristina Kirchner.

En cambio, ayer el portavoz del FMI, David Hawley, confirmó que en esta oportunidad Dominique Strauss Kahn se entrevistará con el presidente José Mujica durante su visita a Montevideo, el próximo 2 de marzo.

El titular del FMI vendrá a América del Sur en momentos en que la región muestra importantes datos de crecimiento económico. Incluso los pronósticos del Fondo dicen que este año la región crecerá un 4,2%.

Sin embargo, hay algunas luces amarillas respecto de los procesos inflacionarios que se dan en algunos países (entre ellos Argentina y Venezuela) producto del recalentamiento de la economía.


El artículo IV

La relación con el FMI nunca fue sencilla, pero desde 2006 Argentina se niega a la visita técnica anual que el Fondo realiza a sus socios y que está contemplada en el artículo IV del Fondo. La negativa obedece a que los datos del INDEC están manipulados, desde su intervención en 2007.

La semana pasada Nicolás Eyzaguirre, director del FMI, admitió que la inflación en Argentina, ”puede ser más alta que la informada”.


http://www.clarin.com/politica/FMI-Brasil-Uruguay-evita-Argentina_0_429557114.html

quarta-feira, 19 de maio de 2010

FMI: sempre se beneficiando do desastre alheio!

UOL Economia

19/05/2010 - 14h49

FMI quadruplica seus lucros no exercício 2009-2010

Washington, EUA, 19 Mai 2010 (AFP) -O Fundo Monetário Internacional anunciou nesta quarta-feira ter multiplicado por quatro seus lucros, fora sua venda de ouro, durante seu exercício 2009-2010 (encerrado em abril). Trata-se de seu segundo exercício consecutivo com lucros.
Segundo resultados provisórios, a instituição registrou rendimentos operacionais líquidos de 534 milhões de dólares, contra 126 milhões de dólares no exercício anterior.

O FMI se viu favorecido pelo novo impulso de sua atividade de empréstimos, que se intensificou devido à crise econômica, pelos rendimentos provenientes de seus investimentos e pelas medidas de redução do gasto feito entre 2007 e 2009.
A venda lançada em outubro de 403,3 toneladas de ouro, um oitavo de suas reservas, será incorporada aos resultados definitivos em junho.
O FMI indicou que estas vendas supõem um lucro (em relação ao valor contábil de seu balanço) de 5,1 bilhões de dólares.

http://economia.uol.com.br/ultimas-noticias/afp/2010/05/19/fmi-quadruplica-seus-lucros-no-exercicio-2009-2010.jhtm

sexta-feira, 30 de abril de 2010

Argentina sendo enquadrada pelo FMI através do G-20, o que mudou então?

30.04.2010Clarín.comOpinión

El G-20 exigió cumplir con la auditoría del Fondo

00:00

El Comité Monetario y Financiero del organismo internacional requirió que el país admita la revisión técnica de la economía, la cual no se realiza desde el año 2006.

Por: Marcelo Bonelli

Los ministros de Finanzas de las principales economías del mundo y que comandan el Grupo de los 20 lanzaron un ultimátum a la Argentina. En conjunto, exigieron en Washington que nuestro país acepte y permita una auditoría de su economía por parte del Fondo Monetario Internacional.
Lo hicieron a través de un comunicado oficial del Comité Monetario y Financiero del FMI. En su texto dice explícitamente lo siguiente: "Pedimos a los países miembros que cumplan sus obligaciones en el marco del Artículo IV del Convenio Constitutivo." También, los influyentes ministros fijaron un plazo para la revisión: "Esperamos con interés la oportunidad de examinar en nuestra próxima reunión un informe sobre los avances concretos logrados." En otras palabras, la auditoría se debería hacer en un plazo de cinco meses, antes que se realice, entre septiembre y octubre, la próxima Asamblea Anual del FMI.
Así se confirma el anticipo de Clarín. Los ministros de Finanzas tuvieron la prudencia de no mencionar a la Casa Rosada. Pero aludieron claramente a la Argentina porque es el único de los socios del Grupo de los 20 que no aceptó aún auditorías. También es una excepción entre los 185 países miembros del Fondo Monetario. No autoriza una auditoría de su economía desde el 2006 y comparte esa posición sólo con Venezuela, Senegal, Haití y Sudan.
Una mención similar iba a realizar el G- 20, pero al final sus miembros prefirieron canalizar la cuestión por el Fondo Monetario. Los miembros que comandan el G-20 y los que mandan en el Comité del FMI son exactamente los mismos: los ministros de las naciones industrializadas.
La sutileza alegró falsamente a funcionarios como Hernán Lorenzino y al embajador Héctor Timerman, que se empeñaron en ocultar la realidad. Pero ese alivio sólo es fruto del desconocimiento que tienen de cómo se maneja el poder en los centros financieros internacionales.
El taxativo reclamo del Comité Monetario y Financiero fue el corolario de una reunión el sábado en Washington. Un encuentro al que insólitamente Amado Boudou no asistió para defender la postura de Argentina. La presión del G-20 y el FMI para auditar la economía argentina obedece a dos cuestiones. Primero, consideran políticamente inadmisible que no se sujete a los parámetros que aceptan todas las naciones. Pero la insistencia se debe fundamentalmente a las suspicacias que existen después del "agujero negro" y los déficits ocultos que se encontraron en Grecia. En Washington y Europa temen que el rechazó sistemático a una auditoría por parte de la Casa Rosada sea para ocultar datos reales y negativos de la economía argentina.
El G-20 y el Comité del FMI están integrados por los mismos funcionarios internacionales. Entre los firmantes del documento que reclama que Argentina audite sus cuentas se encuentran los ministros de Finanzas más poderosos del planeta: James Flaherty (Canadá), Timothy Geithner (Tesoro de los EE.UU.), Naoto Kan (Japón), Christine Lagarde (Francia), Joerg Asmussen (Alemania) y Giulio Tremonti (Italia). También firmaron los ministros supuestamente aliados de México, Chile y Brasil. Por eso Boudou encabezó una misión externa que le generó un fuerte desgaste político.
El ministro sufrió un deterioro durante la crisis del BCRA, pero remontó posiciones con sus enfrentamientos con la oposición. La consideración de Néstor Kirchner sobre Boudou mejoró después del cruce con Gerardo Morales y la trifulca con Claudio Lozano. Pero el terreno que ganó por errores de la oposición, lo dilapidó en su misión al Fondo. Boudou sondeó el viernes con Nicolás Eyzaguirre la posibilidad de acordar el envío acotado de una misión a Buenos Aires. La propuesta argentina no avanzó y eso frustró una reunión con Dominique Strauss-Kahn. Los tecnócratas del FMI consideran inadmisible una "revisión acotada y negociada", como la que sugirió el ministro.
Fue ahí que se buscó un camino intermedio y se anunció el envío de una misión técnica sólo para monitorear al INDEC. Boudou conoce las presiones del G-20 y por eso apuntó a mantener viva una mínima negociación.
El ministro sabe que sin auditoría del FMI, el Gobierno le otorga argumentos a quienes quieren expulsar a la Argentina del G-20. También, que sin aval del FMI será imposible resolver la deuda con el Club de París. Pero el atajo que Boudou pactó en Washington generó una dura desautorización política de Néstor Kirchner. El ex presidente exigió que el Palacio de Hacienda desmienta el envío de la misión y rompa el acuerdo entre Boudou y Eyzaguirre. El traspié reflejó las impericias constantes que muestra el equipo económico.
Una misión exclusiva sobre el INDEC sería mucho más crítica que una revisión general de la economía, en la cual Argentina tiene para mostrar el crecimiento.
El episodio demostró también la falta de solidaridad y las fuertes internas que existen en el Palacio de Hacienda. Juan Carlos Pezzoa no comparte las iniciativas y el imprudente afán de figuración del ministro y Roberto Feletti también trata de diferenciarse. Por eso el ministro apuesta todo al éxito del canje para remontar la cuesta. En la intimidad reconoce que aspira a ser candidato a la gobernación de Buenos Aires. El sacudón en Europa afectó el valor de la propuesta de canje de la deuda. Ayer era de 49 dólares por cada 100 en default. Pero nada cambiará el futuro: se espera una adhesión del 75%. Porque a pesar del recorte en la utilidad, la oferta sigue siendo muy generosa para los banqueros y bonistas del exterior.
Copyright Clarín, 2010.

http://www.clarin.com/diario/2010/04/30/opinion/o-02189563.htm

sábado, 3 de abril de 2010

O FMI recupera seu espaço

El FMI va a Europa

Kenneth Rogoff

2010-04-02

CAMBRIDGE – Con la participación central del Fondo Monetario Internacional en el plan de rescate de la zona euro para Grecia, el organismo multilateral de crédito ha cerrado el círculo. En sus primeros días, después de la Segunda Guerra Mundial, la función principal del FMI fue ayudar a Europa a superar los estragos de la guerra. En otros tiempos el Fondo tenía decenas de programas en todo el continente (como lo demostramos, Rong Qian, Carmen Reinhart y yo en una nueva investigación sobre la “graduación” de las crisis de deuda soberana.) No obstante, hasta antes de la crisis financiera, la mayoría de los europeos asumían que ya eran demasiado ricos para pasar la humillación de pedir asistencia financiera al Fondo.

Bienvenidos a la nueva era. Europa se ha convertido en la zona cero de la mayor expansión de créditos e influencia que el FMI haya tenido en años. Varios de los grandes países de Europa Oriental, incluidos Hungría, Rumania y Ucrania, ya tienen programas sustanciales de crédito del FMI. Ahora, los países de la zona euro han acordado que el Fondo también puede participar en Grecia y, presumiblemente, en Portugal, España, Italia e Irlanda, de ser necesario.

El resurgimiento del FMI en el último año es impresionante. Limitado por la retórica populista durante la crisis de deuda asiática de finales de los años noventa, el Fondo ha estado luchando para volver a anclar sus políticas y reconstruir su imagen. Cuando el francés Dominique Strauss-Kahn tomó las riendas en el otoño de 2007, incluso los países pobres de África le daban la espalda como a un leproso y preferían hacer tratos con prestamistas no tradicionales como China. En ausencia de nuevos negocios y nuevos ingresos, el Fondo encaraba fuertes recortes para asegurar su propia supervivencia.

Cuánto puede cambiar las cosas una crisis. Ahora el FMI ha ascendido al Olimpo. En abril de 2009, los líderes del G-20 aprobaron cuadriplicar la capacidad de préstamo del Fondo. El incremento tal vez fue exagerado en la fiebre del momento, pero en realidad una buena parte del dinero al parecer ya se ha materializado. Y para Europa, la ayuda ha llegado muy a tiempo.

¿La llegada del FMI a Europa señala acaso el principio del fin de los enormes problemas de deuda de la región? En absoluto. El Fondo no concede regalos, solamente ofrece créditos puente para dar tiempo a los países en quiebra de solucionar sus problemas de presupuesto. Aunque los países ocasionalmente pueden solucionar sus problemas de deuda, como hizo China con su crisis bancaria de los años noventa, los países en quiebra normalmente se enfrentan a una dolorosa aritmética presupuestal. Para evitar el impago y la inflación, la mayoría de los países se ven obligados a aceptar importantes alzas de impuestos y recortes del gasto, lo cual a menudo desencadena o agudiza una recesión.

Para ser justos, la reputación del Fondo de imponer austeridad es en buena parte una ilusión. Usualmente, los países piden la intervención del FMI sólo cuando los mercados internacionales de capital los han rechazado y tienen que afrontar medidas restrictivas desesperadas por todos lados. Los países recurren a la ayuda del Fondo porque es típicamente una opción mucho más suave que los mercados privados.

Pero la suavidad es relativa. Será muy difícil –no sólo para Grecia, sino para todos los demás países sobreendeudados de Europa –ajustar la política fiscal en medio de la recesión sin correr el riesgo de una espiral más acentuada. En pocas palabras, nadie quiere ser el próximo gran solicitante de ayuda del FMI.

La llegada del FMI tampoco significa que los tenedores de bonos estén a salvo. Como lo documentamos, Qian, Reinhart y yo, ha habido numeroso casos en los que los países ingresan a los programas del FMI pero terminan en situaciones de impago de todas formas. El ejemplo más sonado es el de Argentina en 2002, pero otros casos recientes incluyen Indonesia, Uruguay y la República Dominicana.

El resultado final puede ser el mismo para muchos países europeos. Ucrania ya está en apuros. Pero para la mayoría, el proceso de impago soberano es como el teatro Kabuki en cámara lenta. ¿Por qué habría de elegir un país el impago mientras haya benefactores ricos dispuestos a prestar dinero para preservar la ilusión de la normalidad? Es fácil tranquilizar a los mercados de bonos.

Lo que está en juego para el FMI en Europa es enorme. No va ser un acto de equilibrio fácil. Si el Fondo pone condiciones estrictas “estilo alemán” a sus préstamos, se arriesga a provocar una confrontación inmediata e impago. Eso es lo que menos quiere. Hasta ahora, ha sido muy flexible en Europa Oriental en donde respalda programas que dependen de proyecciones optimistas de los recortes futuros al presupuesto y del crecimiento económico.

El problema de ser “el chico bueno” durante largo tiempo es que, incluso con los grandes recursos nuevos, el FMI no puede esperar a sus clientes para siempre. Si lo hace, tal vez no tenga los fondos suficientes para la siguiente crisis, que inevitablemente llegará, tal vez de una zona inesperada como Japón o China.

Además, si el Fondo pierde toda su credibilidad para catalizar reformas del presupuesto, sus magnánimos planes de rescate solamente servirán para exacerbar la crisis de deuda soberana global aún mayor que se está gestando no sólo en Europa sino en los Estados Unidos, Japón y otros lados. El lento crecimiento, el envejecimiento de la población y los déficit disparados son una mezcla peligrosa.

La cuestión para el FMI en Europa no es si tiene un plan viable para entrar. Tuvo un aterrizaje firme. La cuestión es si tiene una estrategia de salida viable.

http://www.project-syndicate.org/commentary/rogoff67/Spanish

sábado, 27 de março de 2010

O incidente Paulo Nogueira vs Colômbia

26/03/2010 - 17:40

O incidente Paulo Nogueira vs Colômbia

Do Valor Online

EXCLUSIVO: Colômbia proíbe Paulo Nogueira de representar país no FMI

Alex Ribeiro | Valor26/03/2010 15:09

WASHINGTON – A Colômbia enviou carta ao Fundo Monetário Internacional (FMI) proibindo o brasileiro Paulo Nogueira Batista Júnior de representar o país nas reuniões da diretoria executiva do organismo.

O documento, do qual o Valor obteve cópia, é o primeiro gesto concreto dos colombianos em protesto à demissão, feita por Batista, da sua diretora alterna no Fundo, Maria Inês Agudelo.

Na semana que vem, um funcionário do banco central da Colômbia, Hernando Vargas, representará o país na reunião de análise do chamado relatório do artigo IV, documento anual que faz o exame da situação econômica de cada membro do FMI.

A Colômbia ameaça deixar definitivamente o grupo representado pelo Brasil dentro do FMI, embora o movimento seja pouco provável, já que nele o país andino consegue uma projeção bem maior do que economias sul-americanas de importância semelhante representadas em outros grupos.

A Colômbia indicou ainda que não pretende votar pela condução de Batista para um novo mandato de diretor-executivo no FMI nas eleições que ocorrem em outubro.

O presidente da Colômbia, Alvaro Uribe, enviou por intermediários ao presidente Lula o seu desagrado com o incidente. O ministro da Fazenda da Colômbia, Oscar Ivan Zuluaga, reclamou com seu colega brasileiro, Guido Mantega, e veio pessoalmente a Washington para conversar sobre o assunto com o diretor-gerente do FMI, Dominique Strauss-Kahn.

O Valor ouviu nos últimos dias fontes do FMI, dos círculos diplomáticos e de governos para apurar as circunstâncias da demissão. Os relatos indicam que o incidente foi causado por divergências pessoais, sem relação com os interesses das duas economias dentro do Fundo.

A personalidade forte de Batista, segundo os relatos, gera atritos não só com a colombiana, mas também com funcionários do FMI, representantes de outros países no organismos e com brasileiros que atuam na linha de frente nas negociações internacionais.

Todas as pessoas ouvidas falaram de forma reservada, com exceção de Batista.

“Minha decisão até agora era não falar sobre um assunto que diz respeito exclusivamente a relações profissionais e não tem nenhuma ligação com a representação dos dois países”, afirma Batista, negando desavenças pessoais.

“Mas, diante de tudo que outras pessoas disseram e da reação do governo da Colômbia, tenho que vir a público para esclarecer o que é verdade.”

A demissão ocorreu em 17 de fevereiro, quando Maria Inês retornou de uma missão oficial do FMI à Colômbia. Ela foi chamada ao gabinete de Batista, que mandou-a embora “por ser incompetente para exercer as funções”, segundo relatos feitos a terceiros pelos dois participantes do encontro. Maria Inês recebeu o prazo de 24 horas para esvaziar as gavetas.

Batista tem outra versão. Ele nega ter usado o termo “incompetente” e ter dado um prazo tão sumário.

“Havia conversado várias vezes com ela sobre as dificuldades de conduta e procedimentos e, no dia do desligamento, disse que não precisava recapitular as razões”, afirmou. “Minha opinião é que não é bom uma pessoa demitida continuar trabalhando no escritório.”

Maria Inês “é uma pessoa socialmente agradável”, afirma Batista, por isso ele teve durante muito tempo um bom relacionamento com ela. Mas em determinado momento teria havido “uma evolução profissional desfavorável”.

Fontes ouvidas pelo Valor, entretanto, dizem que a demissão foi o desfecho de três anos de desentendimentos, que surgiram logo quando Batista e Maria Inês assumiram os respectivos cargos, no início de 2007.

Maria Inês é uma economista de formação ortodoxa, e Batista, um heterodoxo, mas o péssimo relacionamento entre eles nada tem a ver com questões ideológicas. “Os conflitos eram na forma, não no conteúdo”, afirma uma fonte que acompanhou bem de perto o trabalho de ambos.

Maria Inês trabalhou no banco central colombiano e foi vice-ministra da Fazenda, o segundo cargo mais importante na hierarquia da instituição, no governo conservador do presidente Uribe.

Batista é um professor da Fundação Getúlio Vargas de São Paulo, um reduto de economistas alinhados ao pensamento não-ortodoxo, e foi assessor para assuntos da dívida externa do então ministro da Fazenda Dilson Funaro na década de 1980, quando o país decretou a moratória.

“Quando o Paulo Nogueira foi indicado para o FMI, muita gente disse que ele ia propor coisas diferentes, mas a verdade é que ele toca a mesma agenda dos antecessores”, afirma um funcionário do corpo técnico do organismo. “A Maria Inês é muito pragmática.”

O principal interesse do Brasil no FMI é o aumento de sua cotas na instituição, para garantir maior poder de voto nas decisões do organismo. Essa é, porém, uma bandeira defendida há décadas pelos representantes do país.

Na gestão de Batista, foi criada uma linha de empréstimo flexível, sem condicionalidades, mas as discussões sobre o tema já estavam avançadas quando ele foi alçado ao cargo. Batista, porém, diz que seu esforço foi fundamental para concretizar a nova linha, pois as propostas apresentadas até então eram pouco factíveis.

Os conflitos surgiram quando Batista e Maria Inês redigiram conjuntamente os seus primeiros textos. Embora Maria Inês seja uma representante autônoma da Colômbia, a estrutura hierárquica dentro do FMI a coloca um degrau abaixo de Batista. Todos trabalham em equipe, e o que um diretor alterno escreve normalmente é revisto pelo seu superior direto, o diretor-executivo.

“O Paulo Nogueira devolvia para ela os textos cheios de comentários, alguns deles fora de tom”, relata uma fonte que leu documentos que transitaram entre um e outro. “Isso deixou a Maria Inês bastante ressabiada e, de início, impediu que surgisse um ambiente de trabalho construtivo entre os dois.”

Batista acumulou, ao longo de três anos, atritos com outras pessoas do corpo administrativo da representação brasileira e já demitiu um consultor indicado por outro país, a República Dominicana.

Portanto, não se tratava, diz uma fonte, de nada pessoal contra Maria Inês. “Ele faz isso com todo mundo.” Alguns de seus subordinados não ligam para observações mais contundentes e acham bem vindas as intervenções do superior.

“Ele é muito bom na expressão oral e escrita e não deixa passar nenhum flanco no raciocínio”, diz uma fonte que já submeteu seus escritos ao crivo do representante brasileiro no FMI.

Filho de um diplomata de esquerda, Batista passou parte da infância Nos Estados Unidos e no Canadá e tem pleno domínio do inglês, idioma em que são escritos os documentos no organismo. “Isso pode ajudar no produto final, se você não der bola para as observações mais provocativas que ele faz.”

Batista reconhece que é exigente, mas pondera que não lê todos os textos, delega tarefas, faz observações de forma cordial e está aberto a observações de terceiros.

“Há profissionais excelentes por aqui que melhoram as coisas que eu produzo”, afirma. “Garanto que não sou mais exigente com as outras pessoas do que sou comigo mesmo.”

No ranking de produção de documentos entre as representações de países no FMI, a liderada pelo Brasil fica nos últimos lugares. É uma posição, porém, que simplesmente não reflete a intensa carga de trabalho do escritório. Batista sofre de insônia crônica e dá expediente até altas horas da noite e também aos sábados e domingos. “Ele liga pedindo coisas fora do expediente”, diz um funcionário.

Em fevereiro, Washington foi atingida pela maior nevasca em 80 anos, com ruas bloqueadas, quedas de energia, casas sem aquecimento e interrupção nos transportes coletivos. As principais repartições públicas, o FMI e as escolas suspenderam as atividades, mas Batista convocou os funcionários para trabalhar.

“As pessoas simplesmente não tinham como chegar ao escritório”, diz uma fonte. “Vim trabalhar todos os dias na nevasca, mas fiquei praticamente sozinho aqui no escritório”, afirma Batista.

Depois dos primeiros desentendimentos, Batista começou a dizer pelos corredores do FMI que Maria Inês era incompetente, e afirmava se ressentir por não ter uma diretora alterna em quem pudesse confiar para dividir o trabalho.

O brasileiro delegava cada vez menos funções a sua diretora-assistente, e enviou alguns de seus consultores para substituí-lo nas reuniões da diretoria executiva, função que, em tese, deveria ser da diretora alterna. Batista nega que tenha feitos comentários a terceiros e diz que não só diretores e alternos podem participar das reuniões.

Em dezembro, Batista enviou cópias de textos escritos por Maria Inês, com correções feitas por ele próprio, ao presidente do banco central da Colômbia, José Dário Uribe, que é a autoridade do país que cuida das relações com o FMI.

Com esse material, Batista queria convencê-los de que Maria Inês não era qualificada para exercer o cargo. Uribe respondeu que os textos eram escritos em diferentes estilos e expressavam distintos pontos de vista, mas ambos tinham os padrões de excelência para circularem no FMI. Batista sustenta que o ministro colombiano nunca deu resposta ao relatório enviado.

“Não falta competência técnica à Maria Inês”, afirma uma fonte que trabalhou com ela no FMI. Antes de ir ao FMI, ela foi durante seis meses diretora alterna de Otaviano Canuto quando ele era o diretor-executivo no Banco Mundial.

“Sua passagem por aqui foi muito rápida, mas houve tempo suficiente suficiente para perceber que ela é uma profissional qualificada”, diz um quadro técnico do Banco Mundial.

Pelas regras do FMI, Batista tinha poderes para demitir sua diretora alterna. “A administração do FMI não se envolve na indicação dos diretores executivos, alternos e pessoal administrativo”, disse um porta-voz do Fundo, respondendo a consulta do Valor.

“Com respeito aos diretores alternos, o regimento do Fundo diz que cada diretor-executivo deve ter um alterno, e que apenas o diretor executivo tem autoridade para indicar e demitir seu alterno.”

Não haveria maiores problemas se o Brasil não tivesse um acordo assinado com a Colômbia que rege a cadeira dos dois países no Fundo. O Brasil tem apenas 1,4% dos votos no FMI, percentual insuficiente para, sozinho, ter uma das 24 posições na diretoria executiva.

Por isso, o Brasil faz alianças com outros países da região. A Colômbia, por exemplo, tem 0,4% dos votos. Também integram o grupo do Brasil no FMI o Equador, Haiti, Trinidad e Tobago, Guiana, Suriname, República Dominicana e Panamá. Tudo somado, o grupo tem 2,4% dos votos.

Em 2004, o Brasil assinou um contrato com a Colômbia, com vigência até 2016. O Brasil assegura para si o direito de apontar o diretor executivo, e a Colômbia, o diretor alterno. O alterno colombiano intervém nos assuntos diretos de seu interesse, como no caso da linha de empréstimo contingente de US$ 10,7 bilhões que o FMI abriu para o país.

Em outros assuntos, o representante do Brasil deve sempre consultar a Colômbia para apresentar um voto comum. O Brasil também tem direito a apontar um consultor; o Equador, outro; e Trinidad e Tobago, um terceiro.

Batista insiste que os países têm direito a apontar nomes, mas a nomeação e demissão fica a critério do diretor-executivo. “O diretor tem que trabalhar com pessoas em que ele confia”, afirma.

O problema, dizem autoridades colombianas, é que esse foi um acordo de cavalheiros e que não há como executá-lo. Autoridades colombianas alegam ainda que Batista não cumpria à risca a obrigação de consultá-los em assuntos de interesse geral discutidos no Fundo.

O comportamento padrão, afirma uma fonte, era o envio de um calhamaço de papel por e-mail às vésperas da tomada de uma decisão importante. Batista, por outro lado, afirma que o FMI é que se encarrega de informar os membros sobre todos os assuntos, mas nem todos os países têm estrutura ou capacidade para digerir essa massa enorme de informações.

Os diretores executivos, então, tratam de estabelecer uma comunicação direta e concisa, para assegurar que todos acompanham os pontos realmente importantes.

Batista teria, segundo relatos ouvidos pelo Valor, um comportamento autônomo também em relação ao Brasil. Essa foi a causa de um atrito que ele teve em 2007 com seu então superior imediato, o secretário de assuntos internacionais, Luiz Eduardo Melin, numa discussão sobre a reforma do fundo num encontro do G-20.

“O Paulo Nogueira defende ideias próprias”, disse um funcionário do governo brasileiro. Batista diz que, na estrutura hierárquica, ele não deve responder à Secretaria de Assuntos Internacionais. Também nega que defenda propostas autônomas em relação ao Brasil. “Quem dá a diretriz é o ministro da Fazenda e, em casos mais importantes, o presidente da República.”

Os países representados por Batista estão satisfeitos. “Não tivemos nenhum problema na representação da Colômbia, até porque ele não falava pelo país”, afirma o funcionário do governo.

O Haiti, por exemplo, se mostra bastante satisfeito com as gestões de Batista para liberar recursos depois do terremoto. Até o Equador, que rompeu com o FMI, tem bom relacionamento com Batista, com ajuda, em parte, da afinidade ideológica entre as duas partes.

“O Paulo Nogueira é muito bom na defesa dos interesses dos países nas reuniões da diretoria executiva”, afirma uma fonte que já o viu em ação. O estilo, porém, não é de quem procura montar consensos, mas de quem desmontra os argumentos dos adversários e procura o apoio dos aliados.

“Já vi ele apontar as contradições nas propostas apresentadas pelo (diretor-gerente do Fundo), Strauss-Kahn, angariar apoios e levar decisões para um lado completamente diferente.”

Incidentes como o que ocorreu com a colombiana, porém, minam um pouco da capacidade de influenciar decisões. Maria Inês procurou diretores executivos para relatar o episódio, e parte deles deles tomou as dores da colombiana.

“As reuniões são uma espécie de teatro, em que são encenadas decisões costuradas nas conversas informais entre os representantes”, afirma uma fonte que conhece bem o processo decisórios dessas reuniões. “As boas relações pessoas são fundamentais.”

Uma fonte de atrito são as colunas que Batista escreve semanalmente na “Folha de S. Paulo” e em “O Globo”. Logo que assumiu o cargo, em maio de 2007, ele relatou uma conversa no FMI que tivera com Mantega e o então diretor-gerente do FMI, Rodrigo de Rato.

“O que estão dizendo na imprensa sobre o Paulo Nogueira não é verdade. É muito pior!”, Mantega disse a Rato, segundo relato de Batista. Rato, segundo o artigo, riu amarelo e retrucou. “Não se preocupe, nós vamos soterrá-lo com documentos.”

“O conteúdo dessa conversa é bastante inocente”, diz um técnico do FMI. “Mas acendeu uma luz amarela: as conversas com Paulo Nogueira poderiam aparecer impressas no jornal do dia seguinte.”

Os artigos de Batista são traduzidos para o inglês e divulgados dentro do sistema do FMI. No princípio, Batista achou meio divertido. “Não reclamo, claro. Fico até muito satisfeito”, disse em um artigo publicado em junho de 2008.

“Por outro lado, fico também com uma sensação um pouco estranha de que estrangeiros estão bisbilhotando o meu diálogo, estritamente particular, com o leitor brasileiro.”

Batista reconhece que, no princípio, o fato de ele escrever artigos causou algum estranhamento, porque era algo inédito. Mas, argumenta, com o tempo as pessoas perceberam que ele não trata nos artigos de nada que não seja público.

O conselho de ética do FMI, relata, abriu uma investigação sobre o tema a pedido de alguns representantes de países europeus. Traduziu 70 artigos e, desses, apontou dois que teoricamente revelariam assuntos sigilosos.

Batista, segundo seu relato, teria comprovado que os assuntos desses artigos eram públicos. O comitê de ética emitiu uma orientação, então, para ele dizer nos seus artigos que neles “expressa seus pontos de vista em caráter pessoal”.

Um tema que se repete nos seus artigos são os esforços brasileiros para aumentar a sua cota no Fundo. Países emergentes tem cotas de menos, e algumas economias europeias tem representação desproporcional ao seu peso econômico atual.

Em fevereiro passado, Batista escreveu que, no momento, os europeus comandam 9 das 24 cadeiras da diretoria. E seguiu adiante: “Nas reuniões da diretoria-executiva do FMI, não raro, temos que exercer toda a nossa paciência e escutar nove vezes a mesma mensagem…”

“Esse artigo causou um problema danado aqui”, afirma um técnico do FMI. “Os europeus já não gostavam dele, devido ao seu estilo para defender suas posições. Mas o artigo pegou muito mal com representantes de outros países, potencialmente nossos aliados, que tomaram as dores dos europeus.”

Batista nega que tenha desentendimentos insuperáveis com os europeus e diz que, com frequência, obtém o apoio deles. Ele argumenta que escreve os artigos porque, ao Brasil e aos demais países emergentes, interessa a discussão de temas como o desequilíbrio de representação seja feita em público, enquanto para alguns paises europeus o melhor é que sejam mantidos em segredo. Ele afirmou desconhecer que o artigo feriu suscetibilidades. “Evidentemente, fiz uma piada.”

Muitos diretores executivos tiveram problemas com seus alternos ou consultores, mas poucos agiram. Alguns governos mandam pessoas poderosas para esses cargos e, não raro, usam o posto como um cabide de emprego no exterior para acomodar um quadro político que ficou sem lugar na terra natal.

Alguns deles não aparecem para trabalhar e outros fazem corpo mole. “Acaba sobrando mais trabalho para os outros, mas é de bom tom acomodar a situação”, diz uma fonte que já trabalhou num organismo multilateral. “Se a coisa fica feia mesmo, o caminho é procurar o governo e pedir para trocar o representante. Demitir, jamais.”

Batista afirma que tentou, de todas as maneiras, fazer a Colômbia substituir a diretora alterna. Ele reconhece que, embora haja bons quadros no FMI, alguns governos não fazem bom uso de suas representações.

“Não estou 100% satisfeito com todas as pessoas que trabalham comigo, mas me esforço para tocar adiante, para não potencializar os problemas que já são enormes”, afirma. “Mas tenho defendido nas reuniões do FMI a criação de uma regra que diga que, para assumir cargos aqui dentro, as pessoas tenham uma qualificação mínima.”

A carta enviada pelas autoridades colombianas representa apenas um rompimento branco. A atitude mais radical seria abandonar o grupo do Brasil. “O ministro Mantega enviou uma carta ao colega colombiano pedindo que ele indique outra pessoa ao cargo”, afirma uma fonte de Brasília.

“O melhor seria que eles apontassem outra pessoa. Mas, se resolverem deixar o grupo, não podemos fazer muito a respeito. O ministro Mantega disse que aceita e entende as razões do Paulo Nogueira.”

Se a Colômbia deixar o grupo do Brasil, terá que procurar uma outra vaga, provavelmente em outra representação latino-americana. Uma delas é liderada pela Argentina, que nomeia o diretor executivo. Mas a solução trás dois problemas. Primeiro, a Argentina rompeu com o FMI. Segundo, três países do grupo, Uruguai, Chile e Peru, revezam-se na indicação do alterno.

Outra alternativa teórica seria a cadeira que a Espanha divide com países da América Latina. A Venezuela, provavelmente, ficaria feliz em mudar para o grupo do Brasil, principalmente porque seu presidente, Hugo Chaves, teve um sério desentendimento com o rei da Espanha, Juan Carlos. Mas o cargo de alterno nessa cadeira está com o México.

“O mais provável é que a Colômbia empurre o assunto com a barriga, com a esperança de que o Paulo Nogueira deixe o cargo em fins desse ano ou no próximo, quando o Brasil tiver eleito seu novo presidente da República”, avalia um técnico do FMI.

http://colunistas.ig.com.br/luisnassif/2010/03/26/o-incidente-paulo-nogueira-vs-colombia/#more-53273

terça-feira, 2 de fevereiro de 2010

O FMI não muda mesmo

El FMI advierte de que España tendrá que bajar sus salarios

El economista jefe del Fondo da esta receta para que España, Portugal y Grecia recuperen competitividad

02/02/2010 | Actualizada a las 13:22h | Economía

París. (EFE).- España, Portugal y Grecia, que afrontan serias dificultades por la evolución de sus finanzas públicas y no pueden recurrir a la devaluación de su moneda al formar parte de la zona euro tendrán que asumir sacrificios, como una baja de salarios para recuperar competitividad, según el FMI.

"El restablecimiento de su competitividad puede necesitar grandes sacrificios, como una baja de los salarios", afirmó el economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard, en una entrevista publicada hoy por el diario económico francés Les Echos.
Blanchard lo justificó porque "ahora con la crisis, Portugal, España y Grecia tienen serias dificultades" que "implican ajustes muy penosos. Sobre todo cuando el entorno inflacionista es muy bajo". Al formar parte de la zona euro, esos países no pueden recurrir a un ajuste de los tipos de cambio, y eso ilustra que una unión monetaria "tiene un costo en el momento de choques asimétricos", constató después de insistir en que gracias a la moneda única Europa ha salido mejor de la crisis que si se hubieran mantenido las divisas nacionales.
Preguntado sobre si hay riesgo de implosión de la zona euro, el economista jefe del FMI contestó que cree que no, pero añadió que "eso no impide que haya un problema presupuestario en Europa" y que Grecia haya sido el primero en sufrir la sanción de los mercados. Blanchard consideró "indispensable" que los bancos centrales mantengan sus tipos de interés a un nivel muy bajo como el actual y eso "tanto tiempo como sea necesario". "Mientras no haya una recuperación sólida de la demanda privada, es absolutamente vital, tal vez más allá de 2010", señaló antes de precisar que si eso genera burbujas especulativas "habrá que actuar por diferentes medios, pero lo esencial que la actividad vuelva a ponerse en marcha".
El responsable del FMI admitió que la evaluación del yuan contribuiría a reabsorber los desequilibrios financieros internacionales, pero puntualizó que "no es suficiente para mantener un crecimiento fuerte en los países ricos", donde hay que incrementar la demanda interior, aunque en el caso de Estados Unidos otra necesidad es elevar la tasa de ahorro.

sábado, 14 de novembro de 2009

¿Por qué el FMI no nos ayuda a tenerle aprecio?

El FMI necesita ideas nuevas para los controles de capital

Dani Rodrik

CAMBRIDGE – ¿Por qué el FMI no nos ayuda a tenerle aprecio?

El FMI  ha dicho y hecho todo lo correcto desde que se dio la crisis. Ha actuado tan rápido como puede cualquier institución burocrática internacional a fin de establecer nuevas líneas de crédito para países con economías de mercado emergentes que se vieron afectados. Cambió las condiciones de crédito para adaptarse a los tiempos. Bajo el mandato de su competente Director Gerente, Dominique Strauss-Kahn, y su distinguido economista en jefe, Olivier Blanchard, ha sido la voz de la sensatez en lo que se refiere al estímulo fiscal mundial entre muchas opiniones disonantes. Para una institución que no hace mucho tiempo parecía estar en el borde de la irrelevancia, esto supone una gran transformación.

Sin embargo, ahora Strauss-Kahn está desmotivando las propuestas para establecer un impuesto a los flujos internacionales de capital especulativo. Esto sucedió cuando Brasil decidió establecer un impuesto del 2% a los flujos de capital de corto plazo para prevenir una burbuja especulativa y una mayor apreciación de su moneda. Cuando se le preguntó cuál era el papel de los controles de capital, Strauss-Kahn, dijo que no estaba comprometido con ninguna ideología rígida sobre el tema. Sin embargo, según el diario Financial Times que informó de las opiniones del jefe del FMI, “El FMI no los recomendaría como una receta estándar, dado que implican costos y usualmente no han sido eficaces." Por desgracia, esto hace al nuevo FMI muy similar al viejo.

Los controles cautelares a los flujos de capital tienen mucho sentido. Los flujos a corto plazo no sólo causan trastornos en la gestión macroeconómica interna, sino que también agravan los movimientos desfavorables de los tipos de cambio. En particular, las entradas de capital especulativo dificultan a las economías financieramente abiertas como Brasil mantener una moneda competitiva, privándolos de lo que de hecho es la forma de política industrial más eficaz que se pueda imaginar.

Con seguridad, al enviar señales mixtas a los mercados financieros, los brasileños pueden haber echado a perder sus intentos por enfriar las entradas. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva había descartado los rumores sobre los controles de capital apenas unos días antes de que se impusieran. Un esfuerzo significativo para influenciar el nivel de la moneda exige determinación para ajustar los impuestos financieros y las políticas complementarias hasta que produzcan sus efectos. La timidez es contraproducente porque sale el tiro por la culata.

Pero fue más importante el simbolismo de la acción de Brasil porque sugiere que los mercados emergentes pueden estar superando su amor frustrado por el financiamiento externo. Sin duda, como han escrito los economistas Arvind Subramanian y John Williamson, los mercados emergentes merecen la ayuda del FMI para diseñar mejores controles cautelares de las entradas de capital en lugar de recibir regaños.

Por consiguiente, la respuesta de Strauss-Kahn en el sentido de que los impuestos a los flujos de capital son costosos e ineficaces es desafortunada. También es representativa de las reacciones exageradas que a menudo ocultan las ventajas y desventajas de los controles de capital. Uno puede estar en contra de los controles de capital porque cree que los mercados financieros son en general una fuerza benigna y que por lo tanto cualquier interferencia ocasionará pérdida de eficiencia. O uno se puede oponer a los controles porque cree que se evadirán  fácilmente y por tanto están condenados a ser inefectivos. Lo que no se puede hacer es estar en contra de los controles de capital porque son tanto costosos como ineficaces.

Pensemos. Si los controles de capital pueden evadirse fácilmente –digamos, al manipular los plazos de las transacciones o a través de una manipulación de la facturación de los flujos comerciales- entonces habrá pocos efectos en el volumen real de las entradas de capital. Los controles impondrán pocos costos a los mercados (aunque pueden implicar algunos costos administrativos para el gobierno).

Si, por otro lado, los participantes del mercado asumen costos significativos –ya sea a través de los impuestos que pagan o por los gastos en que incurren para evadirlos- los controles serán efectivos para restringir las entradas. Si tratamos de lograr las dos cosas, es probable que la decisión se haya tomado antes de  haber analizado detenidamente la situación.

Puede parecer curioso que los instintos de Strauss-Kahn estén tan errados en lo relativo a los controles de capital. Podría haberse pensado que un socialista, y un socialista francés además, sería más proclive al escepticismo financiero.

Pero la paradoja es más aparente que real. De hecho, los mercados financieros tienen una gran deuda con los socialistas franceses. Se dice que la Tesorería de los Estados Unidos y Wall Street son los responsables de la presión para liberalizar las finanzas globales. Pero el cambio de opinión de los socialistas franceses tras el colapso de su experimento de reflación keynesiana de principios de los años ochenta puede haber tenido una influencia mucho mayor. Cuando la fuga de capitales obligó a François Mitterrand a suspender su programa en 1983, los socialistas de Francia dieron una abrupta volte-face y adoptaron la liberalización financiera a escala global.

Según Rawi Abdelal, de la Escuela de Negocios de Harvard, este fue el suceso clave que puso en marcha los acontecimientos que a la larga harían que la libre circulación del capital fuera la norma global. Primero fue la Unión Europea, a finales de los años ochenta, donde dos socialistas franceses, Jacques Delors y Pascal Lamy (el Presidente de la Comisión Europea y su asistente, respectivamente) abrieron el camino. Después tocó el turno a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). El FMI finalmente se unió a esta tendencia bajo Michel Camdessus, otro francés que había sido Gobernador del Banco de Francia en la administración de Mitterand.

La reacción del FMI a los impuestos financieros de Brasil muestra lo arraigado que está el fetichismo financiero y lo difícil que resulta dar cierto equilibrio al debate sobre los flujos de capital –incluso después de la mayor crisis financiera que el mundo ha experimentado desde la Gran Depresión. El problema no se limita a los fundamentalistas del mercado de derecha. La falta de imaginación se extiende a todo el espectro político.

Al hablar de los controles de capital, John Maynard Keynes dijo que “lo que solía ser herejía [las restricciones a los flujos de capital] se ha vuelto ortodoxia”. Eso fue en 1945, al principio de la era de Bretton Woods. Qué ironía que más de 60 años después tengamos la necesidad de volver a efectuar ese cambio de mentalidad.

http://www.project-syndicate.org/commentary/rodrik37/Spanish

domingo, 25 de outubro de 2009

Crítica ao apoio brasileiro ao FMI

Opinión

Brasil, el FMI y el Banco Mundial

Andrés Solíz Rada

Brasil, al convertirse en acreedor del FMI e incrementar sus votos en el Banco Mundial (BM), se ha asociado a las naciones opresoras que estrangulan a las naciones oprimidas. El FMI y el BM organizan, monitorean y vigilan el orden mundial que imponen las grandes potencias. Son la parte informal del gobierno de EEUU y eficaces centinelas del Consenso de Washington, instaurado al disgregarse la URSS. Son, junto con la Organización Mundial de Comercio (OMC), los "fieles perros guardianes" del imperialismo (Atilio Borón).

La actual crisis económica mundial, con sus monstruosas quiebras bancarias, hizo temer (temor aún latente) un descontrolado colapso financiero. En ese escenario, los poderosos de siempre abren las puertas a un país emergente como Brasil, a fin de parchar las grietas del sistema. No es verdad, como dijo Lula, que ahora su país dictará las reglas al FMI y del BM. El mencionado ingreso no altera el equilibrio de poder dentro de ambas instituciones, en las que EEUU mantiene de facto su derecho a veto.

Lo cierto, sin embargo, es que Brasilia ha fortalecido su influencia en América Latina, en tanto EEUU y la Unión Europea han preferido compartir su poderío con Brasil, como lo hicieron antes con China, en la OMC. Es mejor distribuir la plus valía de la periferia, a cambio de prolongar el  dominio imperial. Antes de conocerse la decisión brasileña, el Presidente Correa denunció que el FMI busca provocar un cataclismo social en Nicaragua, ya que una solicitud de crédito de 90 millones de dólares fue condicionada a la supresión total de subsidios, congelamiento salarial y rentas a jubilados. Como siempre, se exige control inflacionario, ajuste presupuestario, contracción económica, liberalización comercial y financiera, privatización de servicios básicos y recursos naturales, garantía ilimitada a las inversiones extranjeras y debilitamiento de los Estados nacionales.

Cuando Lula dice que a partir de ahora  el FMI y el BM cambiarán las reglas de juego  para proteger el medio ambiente y ayudar a los países pobres exhibe una hipocresía sin límites. Recuérdese que ya privatizó un tercio de la amazonía y vende enormes volúmenes de etanol a EEUU. Su respaldo al FMI y al BM incrementará la ingerencia transnacional en el MERCOSUR e impedirá que el Banco del Sur despliegue sus nacientes potencialidades. Y todo a nombre del abnegado pueblo brasileño.

La decisión de Lula coincide con la declaración de nueve gobiernos del ALBA, que avanzan en su integración soberana y en la creación de una moneda común. La realidad muestra que la integración latinoamericana no podrá hacerse con Brasil sino contra su gobierno y los demás centros de poder mundial. De manera paradójica, Bolivia pedirá al BM diez mil millones de dólares para su industrialización. La misma cantidad que Brasil transferirá al FMI para cortar afanes industrialistas.

El FMI prometió inmediata ayuda al golpista Carmona que derrocó a Chávez por algunas horas el año 2002. Cuba organizó decenas de foros contra la deuda externa, tutelada por el FMI y el BM. Correa y Ortega denuncian nuevas agresiones. ¿Por qué el ALBA guarda silencio frente a la decisión de Lula? Fidel Castro ha manifestado su alegría por la designación de Río de Janeiro como sede de las olimpiadas del 2016. También alabó el poderío bélico e industrial de China. Sería importante que ahora se pronuncie sobre la nueva relación de Brasil con el  FMI y el BM y sobre los métodos usados por China para controlar recursos naturales en África, los que no tienen nada que envidiar a los usados por las transnacionales de Occidente.

http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2009102408&PHPSESSID=1645710c9e68f81bda7969077971e314

quarta-feira, 22 de abril de 2009

An IMF We Can Love?

¿Un FMI que podamos querer?

by Dani Rodrik

CAMBRIDGE – Qué diferencia ha significado la crisis para el Fondo Monetario Internacional. Apenas unos meses atrás esta importante pero poco querida institución, símbolo de los acuerdos económicos globales de post-guerra, parecía destinada a la irrelevancia.

Por largo tiempo el FMI ha sido una cabeza de turco tanto para la izquierda como la derecha, la primera por el énfasis del Fondo en la rectitud fiscal y la ortodoxia económica, y la otra por su papel en el rescate financiero de las naciones endeudadas. Las naciones en desarrollo siguieron sus consejos a regañadientes, mientras que las naciones avanzadas, que no necesitaban el dinero, no les prestaban la menor atención. En un mundo en que los flujos de capitales privados empequeñecían los recursos a su disposición, el FMI había llegado a parecer un anacronismo.

Y, cuando algunos de los mayores deudores del FMI (Brasil y Argentina) comenzaron a prepagar sus deudas hace unos años sin que hubiese nuevos deudores a la vista, era como si le hubieran puesto el último clavo al ataúd. El FMI parecía condenado a que sus ingresos se acabaran, además de perder su razón de ser. Redujo sus presupuestos y comenzó a aminorar su tamaño, y si bien se le atribuyeron nuevas responsabilidades en el intertanto -vigilancia de la "manipulación del tipo de cambio", en particular-, sus deliberaciones demostraron ser en gran medida irrelevantes.

Sin embargo, la crisis ha fortalecido al FMI. Bajo su capaz director ejecutivo, Dominique Strauss-Kahn, el Fondo ha sido una de las pocas entidades oficiales que se ha mantenido por delante de la curva. Hizo raudamente lo necesario para crear una línea de crédito de emergencia con desembolso rápido para aquellos países que tuviesen políticas “razonables”. Lideró la promoción de un estímulo fiscal global del orden de un 2% del PGB mundial, lo que es todavía más destacable si se considera su tradicional conservadurismo en cuanto a asuntos fiscales.  Y, con anterioridad a la cumbre del G-20 en Londres, replanteó profundamente sus políticas para la otorgación de préstamos, restando énfasis a su condicionalidad tradicional y facilitando el proceso para que los países opten a préstamos.

Lo que es incluso más significativo, el FMI ha salido del encuentro de Londres con recursos sustancialmente mayores, así como con nuevas responsabilidades. El G-20 prometió triplicar la capacidad de préstamo del Fondo (de 250 a 750 mil millones de dólares), emitir 250 mil millones de dólares de nuevos Derechos Especiales de Giro (un recurso de reserva compuesto por una canasta de monedas principales), y permitir que el Fondo solicite préstamos en los mercados de capitales (algo que nunca ha hecho), si es necesario. El FMI también fue designado como una de las dos principales agencias  -junto con un Foro de Estabilidad Financiera ampliado (llamado ahora Junta para la Estabilidad Financiera)- a cargo de dar alertas tempranas sobre riesgos macroeconómicos y financieros y emitir las recomendaciones que sean necesarias sobre políticas a adoptar.

Otra buena noticia es que ahora los europeos han renunciado a su pretensión de nombrar al director ejecutivo del FMI (como lo hacen los estadounidenses con la presidencia del Banco Mundial). En lo sucesivo, estas altas autoridades se han de seleccionar a través de "un proceso de selección abierto, transparente y basado en méritos”. Esto permitirá un mejor gobierno (aunque la presidencia de  Strauss-Kahn ha sido ejemplar) y mejorará la legitimidad de ambas instituciones a los ojos de las naciones en desarrollo.

De manera que, una vez más, el FMI se encuentra en el centro del universo económico. ¿Cómo escogerá implementar su poder recobrado?

El mayor riesgo es que vuelva a exagerar su alcance e influencia, que es lo que ocurrió en la segunda mitad de los años 90, cuando comenzó a pregonar la liberalización de las cuentas de capitales, aplicó remedios fiscales exageradamente estrictos durante la crisis asiática y trató de rediseñar por cuenta propia las economías de ese continente. Desde entonces, la institución ha reconocido sus errores en todas esas áreas, pero está por verse si se han internalizado completamente, y si tendremos un FMI más amable en lugar de uno rígido y doctrinario.

Un factor que nos ayuda a ser optimistas es el hecho de que, casi con seguridad, los países en desarrollo tendrán más influencia sobre cómo se maneja el Fondo, lo que asegurará que en el futuro las naciones más pobres sean escuchadas con más empatía.

No obstante, dar a las naciones en desarrollo un mayor poder de voto no significará una gran diferencia si la cultura organizacional del FMI no cambia también. En el Fondo trabaja una gran cantidad de economistas de talento que no están muy vinculados con las realidades institucionales de los países sobre los que trabajan ni las aprecian demasiado. Sus conocimientos profesionales están avalados por sus grados académicos avanzados, en lugar de sus logros en el diseño de políticas en el mundo real. Esto tiende a alimentar una actitud arrogante y una sensación de vacía superioridad con respecto a sus contrapartes, autoridades a cargo de diseño de políticas que deben equilibrar múltiples y complejos intereses.

Para contrarrestar esto, será necesario que los altos funcionarios del FMI hagan esfuerzos claros de captación, dotación de personal y ascensos. Una opción sería aumentar sustancialmente la cantidad de nuevos funcionarios que se encuentren en la mitad de su desarrollo profesional y que tengan experiencia práctica real en países en desarrollo. Esto haría que el personal del FMI conozca mejor el valor del conocimiento local con respecto a la experiencia teórica.

Otra estrategia sería reubicar a parte del personal, incluido el que trabaja en departamentos funcionales, en "oficinas regionales", medida que probablemente genere gran resistencia en quienes se han acostumbrado a las comodidades de Washington D.C. Sin embargo, no hay mejor manera de apreciar el papel del contexto que experimentarlo personalmente. El Banco Mundial, que llevó a cabo una descentralización similar hace un tiempo, ha mejorado desde entonces la manera como sirve a sus clientes (aunque ha tenido dificultades en reclutar profesionales de primera calidad.)

Este es un momento importante para el FMI. La comunidad internacional está esperando mucho del juicio y el desempeño del Fondo; para llenar cabalmente esas expectativas, será necesario que implemente reformas internas.

Dani Rodrik, Profesor de Economía Política de la Escuela John F. Kennedy de la Universidad  de Harvard, es la primera persona en recibir el Premio Albert O. Hirschman del Consejo de Investigación en Ciencias Sociales. Su último libro es One Economics, Many Recipes: Globalization, Institutions, and Economic Growth.

terça-feira, 21 de abril de 2009

Evaporação de dinheiro!

El FMI eleva a 3,17 billones las pérdidas de los bancos por la crisis

Más de 2,7 millones de dólares pertenecen a las instituciones de EE UU.- El Fondo Monetario Internacional empeora sus previsiones de febrero.- Insiste en la necesidad de nacionalizar algunas entidades

ELPAÍS.com 21/04/2009

Hace tiempo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no da buenas noticias y esta que ha trascendido hoy tampoco lo es. El FMI, que ha salido de la última cumbre del G-20 como garante del nuevo modelo surgido de Londres, asegura en su nuevo informe que la crisis ocasionará 4,1 billones de dólares (unos 3,17 billones de euros) en pérdidas al sector financiero de EE UU, Europa y Japón.

Esta cifra es ligeramente superior a la que ya adelantó EL PAÍS el pasado 8 de abril, pero coincide en lo esencial con lo publicado entonces por el periódico.

El fondo asegura que las mayores pérdidas vendrán del lado de los bancos de EE UU, que en los últimos días han publicado resultados con beneficios en los primeros meses del año. A pocos días de que se conozcan los resultados del test de estrés al que las autoridades estadounidenses han sometido a los bancos, se ha sabido que las entidades financieras estadounidenses perderán 2,7 billones de dólares, de los que el 61% recaerá en los bancos y el resto en aseguradoras, fondos y otras sociedades. Esta cifra es sensiblemente superior a los 2,2 billones previstos en febrero y los 1,4 de octubre, justo en el momento de explosión de la crisis.

Pese a que se han registrado algunas mejoras en los mercados de crédito interbancario, el sistema financiero mundial sigue bajo "graves tensiones", según alerta el organismo. "Estabilizar el sistema financiero sigue siendo una prioridad y, aunque se han hecho progresos, serán necesarios más esfuerzos por parte de los políticos", asegura el FMI.

Insistencia en las nacionalizaciones

Los gobiernos deberán inyectar capital en los bancos e incluso nacionalizarlos, en vista de que las entidades se ven incapaces de captar dinero privado en las condiciones actuales de los mercados, según el FMI. "El traspaso provisional de la propiedad al gobierno puede resultar necesario, pero únicamente con la intención de reestructurar la institución y devolverla a manos privadas lo antes posible", afirma el informe.

Por otro lado, la crisis financiera ha adquirido un nuevo frente con su llegada súbita a los países en desarrollo, un fenómeno para el que el FMI pidió "atención urgente". En lugar de recibir capital extranjero, los mercados emergentes exportarán dinero este año por la salida de bancos e inversores de sus fronteras, según el FMI.

http://www.elpais.com/articulo/economia/FMI/eleva/317/billones/perdidas/bancos/crisis/elpepueco/20090421elpepueco_12/Tes

sábado, 11 de abril de 2009

União Européia: problema ou solução?

Interessante como a visão dos países que estão dentro e fora são divergentes, especialmente na questão do Euro. Quem está dentro considera, o euro neste momento de crise como um problema, a unificação monetária restringiu fortemente as margens de ação dos Estados Nacionais. Por sua vez as débeis economias da Europa oriental cujas moedas são fracas e incapazes de serem sustentadas na crise desejam ingressar rapidamente na área do Euro. O próprio FMI pediu para a UE aceitar uma aceleração na incorporação destes países na área do Euro o que foi prontamente rejeitado. Sintomático das dificuldades do Leste Europeu é que neste momento  de crise o FMI está muito mais ativo lá do que na América Latina, tradicional área de atuação do FMI.

Outro que quis dar palpite na expansão da UE foi o Obama pedindo a incorporação da Turquia à UE que foi também prontamente rejeitada por Sarkozy. A entrada da Turquia seria inviabilizar a União Européia, se já é difícil conviver com uma rancorosa Polônia, mais difícil ainda seria compatibilizar políticas com a Turquia. Se pudessem retroceder a UE teria feito apenas um acordo de livre comércio com os países do Leste Europeu.

sexta-feira, 10 de abril de 2009

Morram de inveja argentinos:Brasil é credor do FMI!

10.04.2009Clarín.comEl Mundo

Brasil pasa al club de los acreedores: prestará US$ 4.500 millones al FMI

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Según anunció el gobierno, el dinero será para asistir a los países más pobres.

Por: Eleonora Gosman

No sólo dejó de deber plata al Fondo Monetario Internacional (en 2004 y en simultáneo con Argentina). Más que eso, ahora Brasil pasa a la orilla opuesta: será prestamista del FMI. De acuerdo con el anuncio del ministro de Hacienda, Guido Mántega, el país pondrá a disposición del organismo internacional 4.500 millones de dólares que podrán salvar de la horca tanto a emergentes como a países muy pobres que requieren de urgente financiación para sobrevivir en este mundo en crisis.
SDLqEntramos en el club de los acreedores", se jactaba anoche el ministro. Explicó que las naciones que más recursos precisan del Fondo "son los más pobres. Para los avanzados, eso puede no significar mucho porque no precisan de flujo financiero". Y agregó en tono acusador: "El país con mayores reservas financieras es, justamente, el que provocó la debacle mundial. Pero ellos tienen la maquinita de hacer dólares", ironizó. La colocación de esa plata pretende ser un refuerzo para las necesidades de América Latina y de Africa. Pero como señaló Mántega no implicará una caída de las reservas. El Fondo le da a cambio Derechos Especiales de Giro, una cuasi moneda que se utiliza como referencia para fijar paridades y que sirve además para ser canjeada en cualquier momento por dólares en el propio FMI. Apenas 47 de los 185 miembros del Fondo están en condiciones de prestarle dinero a la institución. Es evidente que para hacerlo es preciso contar con buena cantidad de divisas en las arcas del Banco Central. En el caso de Brasil, hay acumulados 201.000 millones de dólares.
La decisión de aportar al Fondo es esencialmente política. Resulta una consecuencia de la estrategia internacional que se fijó el presidente Lula da Silva. Durante la reunión del G-20 financiero, del 2 de abril en Londres, hubo un consenso en elevar a 250.000 millones de dólares la financiación directa aportada por los gobiernos al Fondo. Estableció también que 47 de los 185 países miembros de la institución aportarían hasta 250.000 millones de dólares para sostener los Derechos Especiales de Giro (la unidad de cuenta monetaria del FMI usada para prestar a países que demanden dinero).
Y Lula, que batalló para ser escuchado, no podía negar el aporte que el propio Fondo le pidió. El presidente ya había dado una señal al respecto cuando dijo en conferencia de prensa en Londres a periodistas de su país: "¿No les parece chic que Brasil preste plata al FMI?". En el momento sonó a ironía. Pero la realidad acaba de demostrar que, si se quiere estar en la primera línea mundial, hay que poner dinero. "Nuestra participación adquiere un significado especial en el difícil período que atraviesa la economía mundial", defendió Mántega.
Desde que fue creado el FMI, Brasil es el primer prestador latinoamericano al Fondo y lo hace, según sus propias declaraciones, para que a su vez la institución transfiera ese dinero a países con problemas. Más veces todavía que en Argentina, la historia brasileña está marcada por los default. El primero fue luego de la crisis norteamericana de 1929: en 1932, la deuda externa brasileña llegaba a 237 millones de libras esterlinas y no había como hacerle frente. El ministro económico de Getulio Vargas, Oswaldo Aranha, se opuso a tomar nuevos préstamos para pagar deudas antiguas.
El mayor endeudamiento brasileño ocurrió con la dictadura militar, entre 1964 y 1985. Fue la época del "milagro económico" a la que siguió el milagro de triplicar la deuda externa: saltó de 4.000 a 12.000 millones de dólares en 1968. La crisis del petróleo en 1974 agravó los problemas y en noviembre de 1982, el ex presidente Joao Baptista Figueiredo tuvo que pedir al Fondo un préstamo de 3.000 millones de dólares. En 1987, el gobierno brasileño entró en una nueva moratoria. Con Fernando Henrique Cardoso el país acumuló una deuda de 232.000 millones y en 2001, en plena crisis de Argentina, Brasil pidió más plata al Fondo bajo condiciones leoninas. El esfuerzo de ahorro fiscal y de eliminación de gastos de Lula durante su primer gobierno le permitió saldar sus cuentas con el FMI y pasar a una situación de tener más reservas que deudas. Claro que en 2005 casi le cuesta el puesto.

http://www.clarin.com/diario/2009/04/10/elmundo/i-01894944.htm

sábado, 4 de abril de 2009

A Argentina e o FMI: dois pesos, duas medidas

As relações da Argentina com a banca internacional e com o FMÎ sempre foi tortuosa e continuará sendo. Mas agora numa questão o FMI tem razão, em relação aos dados, às informações econômicas sobre o governo. O governo acha que engana quem não divulgando as informações ou divulgando informações falsas? Negar a realidade não faz nenhum sentido. Discutir metodologias de cálculo de índices econômicos é uma coisa, ainda que algumas vezes o objetivos seja enganar a população, agora falsificar os dados não, esconder, não tem cabimento.

04.04.2009Clarín.comEl País

El FMI, con más plata, mantiene exigencias para prestarle al país

Estadísticas poco confiables y la falta de acceso a los mercados son dos obstáculos.

Por: Gustavo Bazzan

El "nuevo" Fondo Monetario Internacional que surgió tras la cumbre del G-20, fortalecido con 250.000 millones de dólares adicionales para prestarles a los países en problemas, mantiene viejas exigencias para prestarle dinero a la Argentina.
La flexibilidad que introdujo en sus mecanismos crediticios no parecen alcanzar a todos los socios por igual. Por eso, hay coincidencia entre los analistas locales en que la Argentina, guste o no, deberá someterse a las mismas reglas que regían antes del estallido de la crisis.
Es decir que el Gobierno deberá aceptar una auditoría de la economía en los términos del ya conocido Artículo IV del reglamento del FMI, para luego y dependiendo de las conclusiones de esa auditoría poner sobre la mesa del Fondo la solicitud de un crédito. Al menos esa es la conclusión a la que llegaron tres economistas consultados ayer por Clarín.
La aproximación al Fondo Monetario por parte de la Argentina empezó a tomar cuerpo cuando la crisis daba señales claras de pegar fuerte en la actividad económica. La imposibilidad de refinanciar los vencimientos de la deuda llevaron a muchos a pensar en que el gobierno de Cristina Kirchner debería revisar su posición anti-FMI para evitar males mayores, como un nuevo default de la deuda.
El Fondo ya dijo oficialmente, hace algunas semanas, que está dispuesto a mandar una misión al país cuando así lo disponga el Gobierno.
Concluida la cumbre del G-20, el panorama no parece haber cambiado mucho para la Argentina. Así lo ven tres analistas locales.
Carlos Melconián: El Fondo Monetario Internacional tiene más plata pero las internas entre las grandes potencias no se resolvieron. Yo veo un mapa de países, como los de Europa del Este por un lado, y Brasil y México en América Latina, que no van a tener problemas en acceder a nuevos créditos, porque venían haciendo bien los deberes. En ese mapa Argentina no está porque está en la lista de los "díscolos". Esto quiere decir que para nosotros la dieta es la misma. Cualquier pedido de dinero estará sujeto a condicionalidades, algunas de las cuales no hoy no cumplimos, como la transparencia de las estadísticas, la sustentabilidad fiscal, o la inflación. Hoy por hoy no tenemos luz verde para pedir plata, a menos que aparezca alguna decisión política del Fondo.
Miguel Broda: Argentina no tiene abiertas las puertas del FMI, ni siquiera puede entrar por la ventana. Pero si el Fondo, que hoy tiene más recursos, acepta abrir algún resquicio, se podría ingresar por la chimenea, pero lo veo muy difícil, al menos hasta después de las elecciones. No olvidemos que el espíritu de la cumbre fue evitar una ola de proteccionismo en el comercio internacional, justo lo opuesto a lo que está haciendo el Gobierno. Yo creo que hasta después de las elecciones no va a pasar nada, y después, todo dependerá del resultado de esos comicios. Yo creo que el Gobierno va a sacar una luz de ventaja en las urnas se abre ni la puerta ni la ventana, pero con un FMI con más recursos habiendo decisión política, se puede entrar por la chimenea. De todas maneras a la Argentina le viene bien que las decisiones del FMI no dependan de Estados Unidos y cobre más peso en las decisiones la opinión de los países emergentes.
Miguel Kiguel: Hoy tenemos que ver qué pasa en las elecciones. Me parece que después de los comicios vamos a tener un panorama más claro. Por lo pronto lo que se anunció en la Cumbre del G-20 nos deja afuera, porque las condiciones del FMI se mantienen y la Argentina hoy no las puede cumplir. Sinceramente ya no se entiende qué gana la Argentina con manipular unas estadísiticas en las que nadie cree. El Gobierno debería entender que en la relación costo beneficio, hoy pierde por goleada defendiendo este INDEC. Además, la necesidad de fondos no es muy grande porque después de todo la situación fiscal a mí me parece que no es muy mala. Quiero decir, no es tanto el dinero que hay que pedirle al Fondo Monetario para cubrir las necesidades.

http://www.clarin.com/diario/2009/04/04/elpais/p-01890924.htm

quarta-feira, 1 de abril de 2009

Liberdade para o FMI? Eu também queria receber para falar besteiras!

 

Dar libertad al FMI

by Daniel Gros

BRUSELAS – El Fondo Monetario Internacional ha vuelto a la acción. Durante los años de la burbuja, no parecía que se necesitara ni su consejo ni su dinero. Sin embargo, hoy más y más países necesitan ayuda para su balanza de pagos, y hay un consenso general de que el sistema monetario global necesita una entidad que pueda supervisar su estabilidad general. El FMI es el único candidato para esta tarea, pero la experiencia ha demostrado que el Fondo sólo puede cumplir este papel si se reforma su gobierno interno.

Garantizar el apoyo a la balanza de pagos tiene importantes implicancias fiscales, y es natural que deba haber una constante y estrecha supervisión por parte de quienes aportan el capital, es decir, los estados miembros del FMI.

No obstante, velar por la estabilidad del sistema financiero global, incluida la evaluación de las políticas de tipos de cambio y los desequilibrios de pagos globales, es una responsabilidad diferente. Para estas funciones analíticas no hay necesidad de una supervisión estrecha. Por el contrario, los factores decisivos deberían ser la pericia profesional y la independencia. Por tanto, un cambio clave debería ser distinguir entre las medidas financieras del FMI y sus funciones analíticas, especialmente la vigilancia de los tipos de interés y otras fuentes de riesgo financiero global.

La Junta Ejecutiva del FMI, compuesta exclusivamente por representantes de los países miembros, gestiona en la actualidad las actividades cotidianas de la entidad. No lleva a cabo funciones de supervisión, sino que básicamente funciona como una Junta de Administración ampliada que delega la ejecución de sus decisiones al Director Ejecutivo y al personal.

Este modus operandi debe cambiar para que el FMI tenga la independencia que necesita para convertirse en un juez fiable e imparcial de los desequilibrios de las balanzas de pagos y de las fuentes de riesgo de los mercados financieros globales.

Esta necesaria independencia del personal del FMI se puede lograr estipulando que la Junta supervise únicamente el trabajo de las funciones analíticas del Fondo y, lo que es más importante, que su composición y sus mecanismos de toma de decisiones se lleven a cabo de las siguientes maneras:

- Se debería ampliar la Junta Ejecutiva con varios miembros independientes (posiblemente de 3 a 5, como en el sector privado) y el principio de votación debería de ser un voto por persona. Los miembros independientes de la junta representarían sólo una pequeña minoría, pero su presencia y experiencia profesional les darían un peso desproporcionado.

- La administración tendría la libertad de adoptar posturas en todos los temas que no fueran el uso de los recursos del Fondo, a menos que la junta ampliada señalara explícitamente lo contrario. Esto daría a la administración una considerable independencia de facto , puesto que bajo el principio “una persona, un voto” los países miembros más grandes ya no podrían bloquear asuntos sólo porque no son políticamente convenientes.

Para todas las decisiones que implicaran los recursos del Fondo (prestar a países miembros, el tamaño de los cupos, etc.) el mecanismo de toma de decisiones existente se mantendría sin cambios. Por tanto, todas las decisiones financieras seguirían siendo adoptadas por la Junta Ejecutiva, con una votación ponderada que refleje las contribuciones financieras de los países miembros.

El Banco Central Europeo es una analogía interesante, porque tiene dos procedimientos de votación, dependiendo del asunto que se trate. El Consejo de Gobierno del BCE está formado por los seis miembros de la Junta Ejecutiva, más los presidentes de los 16 bancos centrales nacionales de los países de la eurozona. El Consejo de Gobierno se hace cargo de las decisiones realmente importantes sobre política monetaria, siguiendo el principio de un voto por persona.

Cuando se negoció el Tratado de Maastricht, los alemanes consideraron que esta cláusula era una concesión importante. Sin embargo, es indispensable para que el BCE sea realmente independiente y para que se pueda esperar que todos los miembros del Consejo de Gobierno, especialmente los presidentes de los bancos centrales nacionales, tomen decisiones basadas únicamente en los intereses de toda el área del Euro (y no en los de sus países de origen).

Sin embargo, en lo referido a asuntos financieros (en particular, la distribución de utilidades y pérdidas), las reglas de votación son diferentes: la Junta Ejecutiva no participa y los votos de los presidentes de los bancos centrales nacionales en el Consejo de Gobierno se ponderan según sus participaciones de capital respectivas.

Cuando los líderes del G-20 se reúnan en Londres, deberían considerar el dar al FMI la independencia que necesita para convertirse en un guardián eficaz de la estabilidad financiera mundial. Incluir a expertos independientes en la Junta será un paso esencial en esa dirección.

Daniel Gros es Director del Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS).

http://www.project-syndicate.org/print_commentary/gros5/Spanish

terça-feira, 3 de junho de 2008

Entrevista com o economista chefe do FMI

El francés Olivier Blanchard (59 años), que el próximo septiembre asumirá su nueva función como economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), sostiene que la crisis financiera ha tocado fondo y se declara confiado sobre la reacción de la economía estadounidense.

Profesor de macroeconomía desde 1982 del legendario Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Blanchard elogia el papel de los bancos centrales, alerta sobre el efecto del euro fuerte y se muestra grave sobre la economía española. El nuevo cerebro gris del FMI conversó con La Vanguardia a su paso por Barcelona con motivo del 50.º aniversario del Cercle d´Economia.
Usted ha trazado un diagnóstico severo sobre la economía española. ¿Cuál es la clave?
El problema de España es que ha tenido un crecimiento muy ampliamente basado sobre la demanda interna, básicamente sobre la construcción y el consumo, y ahora hay que buscarlo en otra parte. Una solución a corto plazo, como que el Gobierno aumente el gasto, puede ayudar un par de años. Pero a largo plazo es aumentar la demanda exterior y esto sólo es posible siendo más competitivos. Durante todo este largo periodo de crecimiento rápido España ha perdido competitividad. No se ha producido un crecimiento de productividad y la evolución de los salarios ha sido superior a ésta.
¿Cuál es la receta, entonces?
La solución ahora es claramente restablecer la competitividad, lo que puede obtenerse con reformas estructurales, que es lo que hay que hacer, o mediante una ralentización del crecimiento de los salarios. Alemania ya hizo ambas cosas entre 1994 y 2004. Un periodo de diez años durante el cual hubo reestructuración y un crecimiento salarial muy lento, con un aumento de la competitividad tanto desde el punto de vista de los costes salariales como de la productividad de las empresas. Estamos hablando de Alemania y les llevó diez años hacerlo.
¿Qué quiere decir?
Saque usted las conclusiones.
Usted ha citado también el caso de Portugal al analizar la evolución de la economía española.
Efectivamente. En el caso de Portugal el proceso dura ya seis años y el avance es muy limitado. La competitividad no ha mejorado y no está en el final del camino.
O sea que, a su juicio, la recuperación va para largo.
Bueno, soy optimista a muy largo plazo. Creo que España va a tener un crecimiento lento durante bastante tiempo. El problema es que no hay crecimiento de productividad y eso es fundamental. La única manera de salir de este tipo de agujero es mejorar la productividad. Es un poco un misterio que no se entiende muy bien, pero lo cierto es que la productividad es muy mediocre y está claro que es necesario que esto cambie. Aunque es verdad que una cosa es decirlo y otra distinta hacerlo.
Usted es más optimista a escala global y descarta totalmente un replay de la crisis de los setenta por el choque petrolero.
Así es. En los setenta se produjo el choque de los precios del petróleo seguido de la explosión de la inflación y una fuerte recesión. En mi opinión esto no sucederá ahora. Hoy el aumento del precio del petróleo es en términos proporcionales más o menos el mismo que el de entonces y estoy seguro de que no habrá una inflación muy elevada ni una recesión fuerte. Por el momento el aumento del precio del crudo y los alimentos no ha llevado a un incremento de los salarios y a desencadenar la espiral inflacionista, aunque lógicamente la gente querrá recuperar su poder adquisitivo.
Parece muy seguro de ello.
La política monetaria actual es totalmente diferente a la de entonces. En la actualidad está muy claro que las anticipaciones de inflación siguen muy estables y mientras permanezcan ancladas quiere decir que la inflación será mucho más limitada. Habrá un poco más de inflación y desempleo por un tiempo, pero de forma mucho más atenuada que en los setenta.
El caso es que hay un escenario grave con varias crisis simultáneas: económica, financiera, energética y alimentaria. ¿Estamos ante un ajuste en profundidad o una nueva corrección de la economía global?

Ciertamente es una situación compleja con varios choques a la vez, pero esto no hace imposible una política económica y tenemos los instrumentos para afrontar cada una de ellas.
¿Cree que lo peor de la crisis financiera ya ha pasado?
Sí. Lo peor está totalmente detrás de nosotros. Cuando los bancos centrales decidieron adelantar liquidez a las instituciones financieras fue clave, con la acción crucial en favor del banco Bearn & Sterns. Creo que la probabilidad de que desaparezca un gran actor financiero es prácticamente cero.
Descarta definitivamente el riesgo de crisis sistémica.
Totalmente. Todo esto durará aún algún tiempo durante el que hay que ser prudentes, pero yo soy optimista y creo que en un año se habrá acabado.
El crecimiento de Estados Unidos desmiente por el momento el riesgo de recesión.
Sí, una capacidad de resistencia sorprendente. La política monetaria ha sido muy inteligente y Bern Bernanke ha bajado los tipos de interés cuando hacía falta y las provisiones de liquidez también han sido buenas decisiones. Ningún economista serio puede decir si va a haber o no un trimestre o dos de crecimiento negativo, nadie lo sabe, pero yo no veo ningún escenario de catástrofe.
Los datos de crecimiento de Alemania y Francia sugieren que la eurozona resiste.
Yo también estoy un poco sorprendido de los resultados de Alemania. Pero pienso que un euro fuerte es un serio problema para Europa. Ahí hay realmente un riesgo y si por ahora las cosas van bien, diría que en adelante irán menos bien.

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080603/53471343642.html

sábado, 3 de maio de 2008

Como o FMI é bom, aumentou a participação dos países periféricos em 2,7%

La inadvertida revolución del FMI

by Augustin Carstens

Ciudad de México – Mientras continúa la confusión que invade los mercados financieros mundiales, se va comprendiendo cada vez mejor que los problemas económicos mundiales requieren soluciones mundiales y una mejor gestión de los asuntos públicos mundiales. El pasado mes de marzo, un importante logro al respecto pasó inadvertido entre los últimos avatares financieros: un acuerdo de la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional sobre una nueva fórmula para determinar los cupos y los aumentos de éstos correspondientes a los miembros subrepresentados, en particular los países en desarrollo y con mercados en ascenso.

Con esa iniciativa, el FMI dio a esos países más voz en la principal organización internacional encargada de velar por la estabilidad financiera... y, por tanto, en la propia economía mundial. Esa decisión, adoptada después de casi dos años de negociaciones sumamente técnicas y a veces abstrusas, entrañó un conjunto de medidas que cambian la forma de distribuir los cupos (mediante los cuales se determina el número de votos en el FMI).

Naturalmente, al final la cesión total de votos de los países desarrollados a los países en desarrollo ascendió sólo al 2,7 por ciento. Entonces, ¿por qué es importante?

Como he presenciado ese proceso desde dentro (como ex miembro de la Junta de Gobernadores del FMI) y desde fuera (en mi actual calidad de ministro de Hacienda de México), veo tres aspectos principales que merecen atención.

En primer lugar, un gran número de países –54, para ser exactos– contarán con una mayor representación en el FMI. La proporción del cupo de Corea, por ejemplo, aumentará el 106 por ciento y la de China y Turquía se duplicará. El Brasil, la India y México obtendrán un aumento del 40 por ciento. Se trata de una señal importante de que el mayor papel de los países dinámicos y en ascenso en la economía mundial ha empezado a ser reconocido por fin. Al mismo tiempo, no se está pasando por alto la participación de los países pequeños, muchos de ellos naciones pobres: en el acuerdo del FMI se pide una triplicación de los llamados “votos básicos”, gracias a la cual se oirán mejor las voces de esos países.

En segundo lugar, ese acuerdo sobre los cupos es sólo el principio, pues reconoce que la representación de los países deberá ajustarse a los cambios en la economía mundial que se produzcan más adelante. El acuerdo dispone que los reajustes de los cupos y los números de votos se harán cada cinco años, lo que dará como resultado un mayor aumento de la participación de los países subrepresentados. Así, pues, a diferencia de muchos acuerdos internacionales del pasado, éste es dinámico, no estático.

Por último, este acuerdo es notable por la actitud de avenencia con la que se alcanzó. Varios países desarrollados, incluidos Alemania, Irlanda, Italia, el Japón, Luxemburgo y los Estados Unidos, accedieron a renunciar a parte del aumento de los cupos a que tenían derecho. Al mismo tiempo, se satisfizo un antiguo deseo de los países en desarrollo: la utilización de los tipos de interés con paridad del poder adquisitivo como criterio para calcular los cupos. Desde luego, ningún país consiguió todo lo que quería, pero todos los países lograron una institución más fuerte y más representativa a escala mundial.

Los críticos han sostenido que el acuerdo no es suficiente para reflejar las nuevas realidades de la economía mundial y no les falta razón. El nuevo Director Ejecutivo del FMI, Dominique Strauss-Kahn, lo ha reconocido, al calificar el acuerdo de “paso importante”, pero también de “primer paso”. Está en lo cierto: es las dos cosas.

Naturalmente, resulta fácil imaginar una reforma de los cupos que diera resultados más ambiciosos, pero sería difícil lograr su aprobación. De mi época en el FMI y de mis numerosos años de trabajo en círculos internacionales, sé lo difícil que es lograr algún tipo de cambio en nuestras instituciones multilaterales… en particular, el primer cambio, como ocurre con algunos elementos de este acuerdo, en 63 años. Lo más difícil es comenzar.

De hecho, creo que este acuerdo constituye un ejemplo apropiado para otras instituciones multilaterales, como, por ejemplo, el Banco Mundial, que deben comenzar su propio proceso de reforma encaminado a conceder a los países en desarrollo y en ascenso más voz y representación. Sobre todo por esa razón, se debe reconocer la importancia del nuevo acuerdo del FMI.

http://www.project-syndicate.org/commentary/carstens1/Spanish