"Desde mi punto de vista –y esto puede ser algo profético y paradójico a la vez– Estados Unidos está mucho peor que América Latina. Porque Estados Unidos tiene una solución, pero en mi opinión, es una mala solución, tanto para ellos como para el mundo en general. En cambio, en América Latina no hay soluciones, sólo problemas; pero por más doloroso que sea, es mejor tener problemas que tener una mala solución para el futuro de la historia."

Ignácio Ellacuría


O que iremos fazer hoje, Cérebro?

domingo, 22 de março de 2009

Mundo sem crise

La resistente economía india

by Shashi Tharoor

NUEVA DELHI -  Mientras las economías más desarrolladas del mundo caen en lo que ya se está denominando la Gran Recesión, a comienzos de año India dio a conocer una nueva estimación del crecimiento del PGB para el año fiscal 2008-2009. Su proyección fue de un saludable 7,1%.

Llama la atención de que, entre las sombrías cifras que abundan hoy en los mercados mundiales, no hay temores de que se produzca una recesión en la India. Incluso los más pesimistas hablan de un menor crecimiento positivo.

Se trata de un cambio notable para una economía que por años se arrastró a lo largo de lo que se llamaba irónicamente el “índice indio de crecimiento” (cerca del 3%) mientras gran parte del resto de Asia crecía a un ritmo mucho mayor. Por más de cuatro décadas después de la Independencia de 1947, India sufrió la economía del nacionalismo, que hacía equivaler la independencia política con la autosuficiencia económica, relegando así al país al proteccionismo burocrático y al estancamiento.

Sin embargo, desde 1991 India ha liberalizado su economía y se ha beneficiado de la globalización. La acción pionera de sus expertos en tecnologías de la información, ingenieros de software y operadores de centros de llamadas ha convertido al país en un ejemplo de éxito económico.

India ha multiplicado sus niveles de ingreso per cápita varias veces desde 1950, y en los últimos años lo ha hecho a un ritmo más rápido que el del Reino Unido o Estados Unidos durante la revolución industrial y después de ella.

En los últimos 15 años, India ha sacado a más personas de la pobreza que en los 45 años anteriores: un promedio de 10 millones de personas al año en la pasada década. El país ha prosperado visiblemente y, a pesar del crecimiento demográfico, el ingreso per cápita ha aumentado a un ritmo mayor que nunca. Es improbable que la actual crisis económica cambie este rumbo.

El sistema financiero de India sufre de pocos de los creativos y riesgosos instrumentos derivados que han causado tantos problemas en Occidente. Una tradición de normativa bancaria conservadora y un inflexible Gobernador del Banco de la Reserva (el banco central de la India) aseguraron que los bancos indios no adquirieran las deudas tóxicas que surgen de los préstamos hipotecarios de alto riesgo,  los canjes de créditos impagos y los precios de viviendas artificialmente altos que acabaron por ser letales para los bancos occidentales.

Por tanto, el que hubiera un efecto negativo de los problemas financieros estadounidenses en los mercados de valores indios fue un temor sin demasiadas bases, ya que no ellos tenían relación con el valor eral de las compañías indias. La baja de los valores indios reflejó problemas de liquidez de los inversionistas extranjeros: se retiraron de las carteras que tenían en la India porque necesitaban ese dinero en sus lugares de origen, no porque no les reportaran utilidades.

Por supuesto, las economías que hoy dependen de la inversión extranjera se verán afectadas, ya que estos inversionistas cuentan con menos capital que invertir. No obstante, hay dos razones para confiar en que India capeará la tormenta.

En primer lugar, India posee considerables recursos propios que puede aprovechar para su crecimiento, y ha demostrado ser capaz de canalizar los ahorros internos para convertirlos en inversiones productivas. En segundo lugar, una vez que las cosas comiencen a estabilizarse en Occidente, los inversionistas que estén a la búsqueda de un lugar donde colocar su dinero volverán a dirigir sus miradas a India, debido a sus oportunidades de crecimiento y al enorme tamaño de su mercado.

Habiendo dicho eso, India ha dependido mucho menos de la inversión extranjera directa (IED) que China, y hasta ha exportado IED a los países de la OCDE. A pesar de ser vista como un caso emblemático de los beneficios de la globalización, India no depende excesivamente de los flujos globales de comercio y capitales. Menos del 20% de su PGB depende del comercio exterior, y su gran y sólido mercado interno da cuenta del porcentaje restante.

El sector privado de India es eficiente y tiene espíritu de iniciativa, y ha demostrado poseer habilidades de gestión y capital para controlar y administrar recursos en los sofisticados mercados del Occidente desarrollado. Claramente, India cuenta con los sistemas básicos que necesita para hacer funcionar una economía del siglo veintiuno en un mundo abierto y en proceso de globalización.

Obviamente, los ataques terroristas ocurridos a fines de noviembre complican la historia. Los terroristas atacaron la capital comercial de la India y centro neurálgico de su sistema financiero, una ciudad emblemática del decidido impulso del país hacia el siglo veintiuno. Golpearon en símbolos de la prosperidad que ha convertido a la India en un país tan atractivo para el mundo en globalización, un imán tanto para inversionistas como turistas. De hecho, al atacar los hoteles preferidos por visitantes y hombres de negocios extranjeros, socavaron la confianza de quienes India necesita para dar continuidad a su éxito. Puede que el terrorismo haga que se prolongue un poco el tiempo que India necesite para recuperarse de la crisis económica.

Sin embargo, el país ya muestra signos de recuperación. Los hoteles atacados y quemados en noviembre reabrieron sus puertas un mes más tarde. Los inversionistas están regresando, y la IED entrante este año fiscal superará los 25 mil millones de dólares recibidos en 2007-08. A fines de febrero, el Primer Ministro indio Manmohan Singh aseguró al Parlamento que “India emergería como el país del mundo menos afectado por la crisis económica actual”.

Así, para quienes buscan señales de recuperación de la crisis económica global, India sigue siendo el lugar que hay que observar. Según la evaluación anual de Perspectivas Económicas Globales, realizada por el Banco Mundial, su economía incluso podría triplicarse en tamaño en los próximos 15 a 20 años. Puede que para entonces unos cuantos barriobajeros más se hayan convertido en millonarios.

Shashi Tharoor fue Vicesecretario General de las Naciones Unidas.

http://www.project-syndicate.org/commentary/tharoor18/Spanish

Contradições nos planos de saída da crise

Renault revives protectionism fears

By Nikki Tait in Brussels and Ben Hall and Peggy Hollinger in Paris

Published: March 20 2009 22:04 | Last updated: March 21 2009 01:22

Fears that France’s €7.8bn state aid package for its car industry is protectionist resurfaced on Friday when Renault announced that it was relocating production of one its small cars from Slovenia to a plant in France.

Luc Chatel, the industry minister, told Europe 1 radio that Renault was to “announce the repatriation of the production of one of its vehicles” to an assembly plant in Flins, west of Paris.

The move showed that the French government aid package was “beginning to get results”, he added.

The minister’s comments rang immediate alarm bells in Brussels, where officials fired off an angry letter to Paris asking it to explain the apparent contradiction with French promises earlier this month not to demand preference for French plants, which would breach single market principles.

Neelie Kroes, the Europ­ean Union competition commissioner, said Mr Chatel’s remarks were “highly surprising”. Mr Chatel had written “to say the loan agreements with manufacturers would not contain any condition regarding either location of their activities or preference for France-based suppliers”, she commented.

Revoz, Renault’s subsidiary in Slovenia, explained that production of the Clio 2 was being mostly moved back to Flins because the plant at Novo Mesto, east of Ljubljana, was at full capacity and would now concentrate on making the Twingo, a small car for which demand has surged.

Revoz indicated its factory was already operating with three shifts and was unable to produce enough Clios.

Borut Pahor, the Slovenian prime minister, gave the green light to Renault’s move, saying it was “completely normal”, but added, “I have to be vigilant.”

Nicolas Sarkozy, France’s president, tried to calm the row, saying the change “would not take a single job from our Slovenian friends”.

Renault’s clarification is likely to reassure the Commission but it will do nothing to dissipate its anger at Paris over its handling of the car industry bail-out. Mr Chatel’s remarks are the latest example of French ministers playing by EU rules when talking to Brussels while also giving their public the impression that French jobs and factories will get preference.

Mr Chatel’s letter, written this month, marked an uneasy truce in a dispute between Paris and Brussels over a €6bn (£8.1bn, £5.6bn) French car industry aid plan, which includes loans to Peugeot and Renault.

Brussels had concerns that aid would be conditional on measures that breached single market rules, by requiring manufacturing activities to be maintained in France or for commitments to be made to French suppliers.

Additional reporting by Joshua Chaffin

http://www.ft.com/cms/s/0/83fc9542-1599-11de-b9a9-0000779fd2ac.html

quinta-feira, 19 de março de 2009

Economia e economistas

Culpen a los economistas, no a la economía

by Dani Rodrik

CAMBRIDGE – Mientras la economía mundial se tambalea al borde de un precipicio, los críticos de la profesión económica plantean interrogantes sobre su complicidad en la crisis actual. Y con razón: los economistas tienen mucho que responder.

Fueron los economistas los que legitimaron y popularizaron la visión de que las finanzas sin restricciones eran una bendición para la sociedad. Sus opiniones eran prácticamente unánimes a la hora de hablar de los "peligros de una excesiva regulación gubernamental". Su experticia técnica -o lo que parecía experticia técnica en ese momento- les ofreció una posición privilegiada como formadores de opinión, así como también acceso a los corrillos del poder.

Fueron pocos (con excepción de Nouriel Roubini y Robert Shiller, entre otros) los que hicieron sonar campanas de alarma sobre la crisis en ciernes. Peor aún quizá, la profesión no ofreció una guía útil en materia de cómo sacar a la economía mundial de su caos actual. Respecto del estímulo fiscal keynesiano, las opiniones de los economistas varían entre "absolutamente esencial" e "ineficaz y perjudicial".

Sobre la re-regulación de las finanzas, existen muchas buenas ideas, pero escasa convergencia. Desde un consenso casi total sobre las virtudes de un modelo del mundo centrado en las finanzas, la profesión económica pasó a una falta casi absoluta de consenso sobre lo que se debería hacer.

¿Será que la economía necesita una reorganización considerable? ¿Deberíamos quemar los libros de texto que tenemos y reescribirlos desde el vamos?

En realidad, no. Sin recurrir al instrumental del economista, ni siquiera podemos empezar a encontrarle sentido a la crisis actual.

¿Por qué, por ejemplo, la decisión de China de acumular reservas extranjeras hizo que un prestador hipotecario en Ohio asumiera demasiados riesgos? Si su respuesta no apela a elementos del conductismo económico, la teoría de la agencia, la economía de la información y la economía internacional, entre otros, probablemente resulte seriamente incompleta.

La falla no reside en la economía, sino en los economistas. El problema es que los economistas (y quienes los escuchan) se volvieron demasiado confiados en sus modelos preferidos del momento: los mercados son eficientes, la innovación financiera transfiere el riesgo a aquellos mejor capacitados para soportarlo, la autorregulación es lo que mejor funciona y la intervención del gobierno es ineficaz y nociva.

Se olvidaron de que había otros muchos modelos que condujeron a direcciones radicalmente diferentes. La desmesura crea puntos ciegos. Si hay algo que debe enmendarse es la sociología de la profesión. Los libros de texto -al menos los utilizados en los cursos avanzados- están bien.

Los no economistas tienden a pensar en la economía como una disciplina que idolatra a los mercados y a un concepto estrecho de eficiencia (en la asignación). Si el único curso de economía que usted toma es el típico ensayo introductorio, o si usted es un periodista que le pide a un economista una opinión rápida sobre una cuestión de política, eso es, de hecho, lo que encontrará. Pero tome algunos cursos más de economía o pase algún tiempo en seminarios avanzados y obtendrá un paisaje diferente.

Los economistas laborales se concentran no sólo en cómo los sindicatos pueden distorsionar los mercados, sino también en cómo, bajo ciertas circunstancias, pueden mejorar la productividad. Los economistas comerciales estudian las implicancias de la globalización en la desigualdad al interior de los países y entre países. Los teóricos de las finanzas escribieron resmas sobre las consecuencias del fracaso de la hipótesis de los "mercados eficientes". Los macroeconomistas de la economía abierta examinan las inestabilidades de las finanzas internacionales. La capacitación avanzada en economía requiere aprender en detalle sobre los fracasos del mercado, y sobre las miles de maneras en las que los gobiernos pueden ayudar a que los mercados funcionen mejor.

La macroeconomía puede ser el único campo aplicado dentro de la economía en el que cuanto mayor la capacitación, mayor la distancia entre el especialista y el mundo real, debido a que se basa en modelos profundamente irreales que sacrifican la relevancia a manos del rigor técnico. Tristemente, en vistas de las necesidades de hoy, los macroeconomistas hicieron escasos progresos en materia de políticas desde que John Maynard Keynes explicó cómo las economías podían atascarse en el desempleo debido a una demanda agregada deficiente. Algunos, como Brad DeLong y Paul Krugman, dirían que, en realidad, el campo retrocedió.

La economía es, en rigor de verdad, un equipo de instrumentos con múltiples modelos -cada uno, una representación diferente y estilizada de algún aspecto de la realidad-. Las capacidades de alguien como economista dependen de la capacidad para elegir y escoger el modelo correcto para la situación.

La riqueza de la economía no se reflejó en el debate público porque los economistas se tomaron demasiadas licencias. En lugar de presentar menús de opciones y enumerar las ventajas y las desventajas relevantes -justamente de lo que se trata la economía-, los economistas muchas veces transmitieron sus propias preferencias sociales y políticas. En lugar de ser analistas, fueron ideólogos, y favorecieron un conjunto de acuerdos sociales sobre otros.

Es más, los economistas se han mostrado reticentes a compartir sus dudas intelectuales con el público, por miedo a "conceder poderes a los bárbaros". Ningún economista puede estar plenamente seguro de que su modelo preferido es el correcto. Pero cuando él y otros lo defienden dejando afuera cualquier alternativa, terminan comunicando un grado excesivamente exagerado de confianza sobre qué curso de acción es necesario.

Paradójicamente, entonces, el desorden actual dentro de la profesión tal vez sea un mejor reflejo del verdadero valor agregado de la profesión que su engañoso consenso previo. La economía puede, en el mejor de los casos, aclarar las opciones para quienes toman decisiones; no puede elegir por ellos.

Cuando los economistas no se ponen de acuerdo, el mundo queda expuesto a diferencias legítimas de opinión sobre cómo opera la economía. Es justamente cuando coinciden demasiado cuando el público debería tener cuidado.

Dani Rodrik, profesor de Economía Política en la John F. Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, fue el primer galardonado con el premio Albert O. Hirschman del Consejo de Investigación en Ciencias Sociales. Su último libro es One Economics, Many Recipes: Globalization, Institutions, and Economic Growth.

http://www.project-syndicate.org/print_commentary/rodrik29/Spanish

Geopolítica do Índico

China e India se disputan el Índico

Pekín organiza su protección en torno a la estrategia del "hilo de perlas", formado con el establecimiento de bases, instalaciones comerciales y puertosEE UU es el país que más invierte en la seguridad de la zona

ANDREA RIZZI - Madrid - 19/03/2009

En los mapas eurocéntricos el océano Índico suele llamar la atención bastante menos que el Atlántico. El Pacífico, aunque aparezca entrecortado, siempre impresiona por su inmensa extensión. Y, sin embargo, es el Índico la masa de agua sobre la que las potencias mundiales están tratando más de proyectar su influencia.

En los mapas eurocéntricos el océano Índico suele llamar la atención bastante menos que el Atlántico. El Pacífico, aunque aparezca entrecortado, siempre impresiona por su inmensa extensión. Y, sin embargo, es el Índico la masa de agua sobre la que las potencias mundiales están tratando más de proyectar su influencia. La toma de posiciones en la región provoca fricciones entre los principales actores y un incidente naval protagonizado por un barco militar estadounidense y cinco navíos chinos ha evidenciado la semana pasada que Pekín no está dispuesto a aceptar el statu quo en las aguas del sur asiático.

Por el Índico transita el 70% del tráfico mundial de petróleo. Todos los recursos de Oriente Próximo y África que alimentan el crecimiento de India y China pasan por ahí, al igual que gran parte de las exportaciones de los dos gigantes asiáticos. Conscientes de la relevancia estratégica del área y de sus rutas comerciales, Pekín y Nueva Delhi están impulsando una significativa potenciación de sus fuerzas navales.

China, además, lleva años desarrollando sin clamores una política que parece inspirada en el histórico ejemplo de la República de Venecia y bautizada como el "hilo de perlas": una serie de bases, instalaciones comerciales y puertos ubicados en el arco superior del Índico y concebidos para mejorar el control de las aguas de la zona y la protección del comercio. India observa con recelo lo que algunos interpretan como un acorralamiento.

A las inevitables fricciones con el vecino indio, Pekín añadió la inusual diatriba con Washington. El incidente en las aguas del mar de China del Sur fue calificado por el director de Inteligencia Nacional de EE UU, Dennis Blair, como el encontronazo bilateral "más grave en los últimos ocho años". "China parece estar adoptando una actitud más agresiva, más militar", dijo Blair, al comentar el episodio en el Senado.

El asunto ha causado cierto revuelo. Washington elevó una protesta oficial frente a la "agresión" sufrida por su navío, un buque de prospección de submarinos, que navegaba a unas 75 millas de la importante base naval china de Yulin, en la isla de Hainan. Pekín, que tiene en esa base submarinos nucleares, rechazó las acusaciones, alegando que negó paso al buque de EE UU porque había violado su espacio marítimo; oficiales chinos tildaron de "villanos" a los estadounidenses.

Un par de días después, según publicó el periódico en inglés China Daily, el presidente Hu Jintao llamó a sus militares a "defender firmemente" los intereses nacionales. El diario también se hizo eco poco después de la intención de la cúpula militar china de dotar de portaaviones a su flota, de los que actualmente carece. Y, el fin de semana pasado, EE UU envió un destructor a la zona para proteger el barco acosado.

"La proyección de China en el Índico está motivada por la imperiosa exigencia de proteger y facilitar la importación de recursos energéticos necesarios para respaldar su crecimiento", afirma Robert Kaplan, investigador del Center for a New American Security, en una conversación telefónica desde EE UU. "Éste es un objetivo que China perseguirá con todas sus fuerzas", añade Kaplan, que está escribiendo un libro sobre el océano Índico y que acaba de publicar un amplio análisis sobre su relevancia en la revista Foreign Affairs.

De ahí que Pekín, por un lado, ya no tolera ciertas maniobras estadounidenses en aguas del sur de Asia y, por el otro, centra su creciente esfuerzo militar en la Armada. "En la próxima década, la flota militar china tendrá más buques de guerra que la estadounidense. El Pentágono conservará la superioridad tecnológica, pero los números, en mar, son importantes", dice Kaplan. En los últimos años, Pekín ha adquirido, entre otros, ocho submarinos de fabricación rusa.

"Es cierto que China, como India, ha estado invirtiendo de manera bastante masiva en fuerzas navales", opina Jason Alderwick, experto del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres. "Pero habrá que ver cómo la crisis afectará esas ambiciones. En todo caso, incluso si China lograra tener un portaaviones en los próximos 10 o 15 años y aumentara el número de navíos militares, no creo que pueda anular la distancia con EE UU. Están a generaciones de distancia".

Si el presupuesto militar chino crece últimamente a tasas de entre el 15% y el 18%, más ambicioso todavía es el plan del "hilo de perlas". "China avanza en esa estrategia de manera inexorable, metódica", dice Kaplan. Ello naturalmente implica un profundo trabajo diplomático de estrechamiento de relaciones con países de la zona, y un importante desembolso económico para la construcción de infraestructuras como el puerto de Guadar, en Pakistán. Ubicado a escasa distancia del estratégico estrecho de Ormuz, el gigantesco proyecto se funda en financiación e ingeniería chinas. Para contemplar la importancia de esa perla, el primer ministro chino, Wen Jiabao, fue a visitarla cuando se completó la primera parte del proyecto. Los trabajos siguen. Otras perlas están en fase de planificación, construcción o acabadas en varios países de la región, como Sri Lanka, Bangladesh y Myanmar (la antigua Birmania), cuyas costas China plantea interconectar con su provincia de Yunnan.

El esfuerzo y la inversión indios también son importantes. Nueva Delhi cuenta con añadir a su flota tres portaaviones y tres submarinos nucleares para 2015. Pero Estados Unidos, con sus muchos aliados, sigue siendo el principal actor de seguridad en la zona, aunque Pekín no parece dispuesto a permanecer en un papel subalterno.

Más allá de quién tuviera la razón jurídica, el incidente de la semana pasada es un mensaje novedoso y claro. "Los estadounidenses ven su conducta como legítima, pero China parece haberla vivido como un desafío a su autoridad", dice Alderwick. Más allá de los hechos, "hay una lógica eminente detrás de la política china. Pekín necesita proteger líneas de abastecimiento vitales. Creo que, fundamentalmente, lo que están haciendo es legítimo. No es nada que EE UU no haya venido haciendo desde 1946 en adelante", concluye Alderwick.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/China/India/disputan/Indico/elpepuint/20090319elpepiint_9/Tes

Limites à Globalização?

China impide a Coca-Cola realizar la mayor compra de la historia del país

La firma estadounidense de bebidas refrescantes Coca-Cola se ha convertido en la primera gran empresa extranjera que sufre los efectos de la nueva ley antimonopolio aprobada por el Gobierno chino en agosto del 2008.

El Ministerio de Comercio chino anunció ayer que la multinacional estadounidense no podrá llevar a cabo su proyecto de comprar la principal empresa de zumos del país, China Huiyan Juice Group. Considera que de concretarse la operación, Coca-Cola "se colocaría en una posición dominante en el mercado nacional y los consumidores podrían tener que aceptar unos altos precios fijados por la compañía, ya que no tendrían otra opción".
Con esta decisión, Pekín ha dado al traste con la estrategia de la firma de Atlanta para crecer en el tercer mercado mundial de bebidas, después de Estados Unidos y México. En otoño, había ofrecido 2.400 millones de dólares (unos 1.850 millones de euros, al cambio actual) por el grupo Huiyuan.
De haberse cerrado la operación -la más importante de la marca de bebidas de Estados Unidos en China-, Coca-Cola habría acaparado la mayor parte del mercado local. A su cuota del 12% en el mercado de zumos de frutas y vegetales habría sumado el 42% que controla Huiyuan. A ello se añadiría su 52,5% en el sector de las bebidas carbonatadas.
Tras conocer la decisión, Coca-Cola expresó su desilusión. "Estamos decepcionados, pero respetamos la decisión", declaró ayer su presidente Muhtar Kent en una nota de la empresa.
La resolución del Gobierno chino respecto a una operación que aspiraba a ser una de las mayores en la historia del país sentó como un jarro de agua fría entre las firmas extranjeras con intereses en China. La iniciativa de Coca-Cola era observada como una prueba sobre el celo de las autoridades chinas ante el desembarco de compañías foráneas.
El Gobierno chino impulsó la ley antimonopolio para blindar de las empresas extranjeras aquellos sectores que considera estratégicos, como defensa, energía o siderurgia. No obstante, también se ha revelado eficaz para evitar que otros mercados, como el de la alimentación y bebidas, caigan en manos foráneas.
Según los analistas, la decisión adoptada por Pekín podría convertirse en un arma de doble filo. "Indica que la compra de firmas chinas por extranjeros no serán bien vistas por el Ministerio de Comercio, pero las empresas chinas que quieran hacer negocios en el extranjero también podrían hallar respuestas adversas", declaró Lester Ross, del bufete de abogados WilmerHale en Pekín.
En este contexto, el Banco Mundial (BM) ha instado al G-20 -que agrupa a los principales países desarrollados y en vías de desarrollo, que se reunirán el 2 de abril en Londres- a fortalecer su posición en contra del proteccionismo, a la vista de la creciente amenaza de las barreras comerciales sobre la economía global. En un informe difundido ayer, las autoridades del BM denuncian que 17 de los veinte países que en ocasión de la cumbre de Washington de noviembre se comprometieron a no practicar políticas proteccionistas en un plazo de doce meses han introducido desde entonces un total de 47 medidas que restrigen el libre comercio.

Não falta humor refinado nos meios liberais

Carlos Alberto Montaner
Estados Unidos no cumple con sus propias recetas

En los años ochenta y noventa del siglo XX, cada vez que en cualquier país se desataba una crisis económica, los especialistas del FMI y del Banco Mundial, prometían ayuda masiva a cambio de que las naciones afectadas cumplieran una serie de exigencias, que el autor enumera y analiza.

Carlos Alberto Montaner

En los años ochenta y noventa del siglo pasado, cada vez que en cualquier país del mundo se desataba una crisis económica, los hábiles especialistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) acudían a apagar el incendio dotados de una eficaz receta. Inmediatamente, prometían ayuda masiva a cambio de que las naciones afectadas:
• Balancearan el presupuesto (aunque tuvieran que aumentar los impuestos)
• Recortaran los gastos (incluidos los llamados ´´gastos sociales´´, si era necesario)
• Controlaran la inflación
• Estimularan el ahorro
• Pagaran o renegociaran la deuda pública, comprometiéndose a no incrementarla
• Redujeran el déficit comercial
• Abrieran sus mercados a la competencia
• Dejaran flotar sus tasas de interés y sus divisas para que la depreciación de la moneda sirviera de ajuste, aunque todos se empobrecieran con la disminución de los valores de la propiedad y la merma del poder adquisitivo de los salarios o de los ahorros.
Ante esta receta (que años más tarde se perfeccionará en el llamado Consenso de Washington), totalmente acertada desde la perspectiva de la ortodoxia económica, los gobiernos democráticos protestaban: las medidas eran correctas y en un par de años lograban darle la vuelta a la situación, pero la austeridad casi siempre era castigada en las urnas.
El implacable elector, que no quiere oír hablar de reducción de su capacidad de consumo o de su nivel de vida, solía premiar el discurso populista y alejarse de quien le proponía sangre, sudor y lágrimas. (El elector generalmente está de acuerdo en que se reduzcan los subsidios y se aumenten los impuestos, pero sólo si el que realiza esos sacrificios es otra persona y no él mismo.)
La resistencia de los países frente a los economistas del FMI y del BM era inútil. Llenos de buenos argumentos, los expertos de estas entidades, muchos de ellos norteamericanos graduados en magníficas universidades, explicaban que el país en crisis había gastado más de lo que producía durante un tiempo prolongado, financiando esas obligaciones con préstamos, negociando deuda pública, o con emisión inflacionaria de papel moneda, mientras las entidades crediticias habían prestado recursos irresponsablemente, generando distintos tipos de ´´burbujas´´, y muy especialmente la de bienes inmuebles. Es decir, habían alentado una escalada irracional del valor de la propiedad hasta que desaparecieron súbitamente los compradores, los precios cayeron en picado, cundió el pánico, y los bancos, víctimas de los morosos, no podían devolver los depósitos, convirtiéndose en insolventes.
La ironía de todo esto es que hoy, cuando las entidades financieras y el gobierno de Estados Unidos, con el regocijo de la sociedad, han provocado la mayor crisis económica de los últimos setenta años, desatando un verdadero tsunami en todo el planeta, en lugar de acudir a las medidas que propusieron o impusieron decenas de veces por medio del FMI y del BM están haciendo exactamente lo contrario: gastar más, endeudarse más, estimular el consumo, y tratar de lograr algo probablemente imposible: escapar de una larga e irresponsable etapa de orgía económica incurriendo exactamente en los mismos comportamientos que generaron la hecatombe.
Esta hipócrita paradoja, que probablemente agrave los problemas económicos en lugar de aliviarlos, acaba de explicarla uno de los grandes economistas españoles, Alberto Recarte, en un libro recientemente publicado en Madrid por La Esfera de los Libros: El informe Recarte 2009. La economía española y la crisis financiera internacional, obra que deberían leer los latinoamericanos y norteamericanos, dado que dos terceras partes del estudio son observaciones que encajan en la realidad de todos los países de ese hemisferio. El libro, que propone formas para salir de la crisis basadas en la experiencia y el sentido común, difícilmente va a ser tomado en cuenta. Nadie quiere oír hablar de austeridad.

http://www.eldiarioexterior.com/noticia.asp?idarticulo=28460

Presidente eleito de El Salvador anunciou, logo após a eleição, que procuraria conversar com Lula para se aconselhar

Isto a imprensa brasileira não conta. É preciso ler jornais mexicanos. É extremamente significativo que o presidente eleito de El Salvador busque apoio no Lula e não em qualquer outra liderança internacional. O mais provável seria que buscasse apoio em Chávez que possui um conjuntos de políticas voltadas para os países da bacia do Caribe, mas não, Mauricio Funes procura se aproximar de Lula. Isto também representa uma derrota para o México. Evidente que El Salvador se afastaria dos EUA, mas após isso as alternativas seriam o limbo ou Chávez, o Brasil não tem uma estratégia para a América Central. De fato, na política externa brasileira, a América Central não existe. O governo Lula aprofundou a mudança introduzida no governo FHC de afastar-se da idéia de América Latina para voltar-se para a América do Sul, portanto é bastante sintomático da nova importância do Brasil no sistema internacional que o presidente de El Salvador busque Lula e o Brasil.

¿Y la política exterior?

Adolfo Sánchez Rebolledo

Tras la histórica victoria electoral del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), Mauricio Funes, presidente electo de El Salvador, anunció que muy pronto se entrevistaría con Lula en Brasil. Si hay un líder a nivel latinoamericano al que he admirado, y sobre todo al que he visto con especial atención sus programas económicos para mantener la estabilidad macroeconómica de Brasil, es Lula, dijo a la prensa. Estas palabras, unidas al llamado a firmar un nuevo acuerdo de paz, de reconciliación del país consigo mismo, parecieron, a los ojos de los observadores, la confirmación de que la victoria de la izquierda no significaba, como pregonaban sus adversarios, el deslizamiento del FMLN hacia la esfera de influencia de Hugo Chávez, convertido por obra de la propaganda negra en el nuevo fantasma de la reacción latinoamericana.

Como sea, más allá de las esperanzas y los desafíos suscitados por el triunfo del frente, a 20 años de los Acuerdos de Chapultepec, el acercamiento de este país centroamericano a Brasil demuestra hasta qué grado, por contraste, la presencia de México ha venido desvaneciéndose como punto de referencia incluso para sus vecinos cercanos. Y no es que México hubiera renunciado a cierto liderazgo (que en rigor ni se buscaba ni se ejercía), pero el abandono de algunos principios rectores, en combinación con la aceptación de una visión del mundo subsidiaria de la estadunidense, lejos de modernizar la política exterior la hundió en la mediocridad. Ni mejoró la relación bilateral con Estados Unidos (veáse el caso de la emigración) ni tampoco se favorecieron los intereses generales de México en Latinoamérica.

En cambio, Brasil, que sí quiere ejercer un liderazgo latinoamericano, sigue avanzando, al punto de que hoy por hoy el único presidente que puede hablar si no por todos, al menos por un importante grupo de países, es Lula. En cierta forma, el brasileño está haciendo una política que retoma (en un nuevo contexto, obviamente) la postura en relación con Cuba que le permitió a México preservar los principios y a la vez negociar con la gran potencia del norte. Al ser recibido por Obama en la Casa Blanca, Lula no desaprovechó la oportunidad para presentarse como una suerte de representante ex oficio de toda Latinoamérica, justo como le gustaría al Departamento de Estado que fuera si la realidad no se obstinara en ser más complicada. Allí, según la magnífica crónica de La Jornada, Lula se declaró convencido de que Estados Unidos puede, definitivamente, tener otra relación con América Latina. No queremos una Alianza para el Progreso, como en la década de los 60; no queremos injerencia en función de la lucha armada, sino un nuevo entendimiento bajo una perspectiva de asociación, de contribución y no de intromisión, dijo Lula.

Y algo más: le pidió a Obama una aproximación a Cuba, Venezuela y Bolivia.

¿Y México? Mientras Obama se reúne con Lula, aquí prosigue la guerra verbal cruzada de un lado al otro de la frontera. México ha respondido con represalias económicas a la medida unilateral que prohíbe la circulación de transportes nacionales en ese país, sin dejar pasar los dichos de algunos funcionarios que vienen a cuestionar la capacidad del gobierno mexicano para ganar la guerra al narcotráfico. Obama, al parecer, no tiene prisa. Aún no designa al nuevo embajador y ha prometido varios planes para reforzar la frontera, atender los problemas planteados por la extensión de la violencia criminal y los reclamos de la parte mexicana en torno al trasiego de armas y el consumo de drogas. Sin embargo, a pesar de la magnitud de los asuntos que están sobre la mesa, no se advierte en la postura mexicana una línea coherente que permita, más allá de los incidentes del día a día, vislumbrar el futuro a través de la crisis actual. Se apuesta a combatir el proteccionismo, pero no hay una perspectiva que permita elaborar una nueva hipótesis sobre el libre comercio y la integración, temas cruciales que ya no se resuelven con la reiteración de los argumentos aprobados hace más de dos décadas.

Tampoco existe una propuesta estratégica hacia América Latina, como si la relación bilateral con Estados Unidos le impidiera a México asumir compromisos y responsabilidades que, en efecto, sirvieran para asegurarle el lugar que le corresponde en el mundo, sin doblarse a las fantasías napoleónicas de aquellos que confunden sus intereses con los de la humanidad entera.

A esperança venceu o medo virou frase de domínio universal para as esquerdas. Pelo jeito o Lula será sempre lembrado por alguma coisa

El Salvador: la esperanza venció al miedo

Ángel Guerra Cabrera

La elección de Mauricio Funes a la presidencia de El Salvador es una resonante victoria del gran movimiento social nucleado en torno al postergado anhelo mayoritario de justicia social y libertad. Su gran mérito consistió en doblar el brazo al búnker derechista-oligárquico que detenta el poder en El Salvador desde el siglo XIX y ha constituido uno de los regímenes más reaccionarios, corruptos y represivos de América Latina. El mismo que ahogó en sangre el levantamiento campesino de 1932 y ha incumplido lo sustantivo, social y político de los acuerdos de paz. Cabe recordar que los rubricó al no poder derrotar la rebelión armada de los 80 no obstante la masiva ayuda militar que recibió de Estados Unidos. Integrado por los ocho grupos empresariales que controlan el poder real, intentó cerrarle el paso al candidato popular echando mano a cuantiosos recursos financieros, públicos y privados, y a la coerción económica y política apoyada en una feroz campaña de terrorismo mediático. Pero como afirmó Funes al proclamar su victoria, esta vez la esperanza venció al miedo.

El presidente electo, un prestigioso periodista crítico de los gobiernos del ultraderechista Arena, fue abanderado candidato por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que agrupa a combatientes y simpatizantes de las ex organizaciones guerrilleras así como a numerosos luchadores sociales de generaciones recientes. El FMLN fue constituido como partido político paralelamente a la firma de los acuerdos de paz de 1992. Desde entonces ha pasado la difícil prueba de reconvertirse en una organización capaz de disputar el gobierno a la oligarquía por vía electoral al tiempo que enfrentaba la confusión ideológica propiciada por el desplome del llamado socialismo real y el mismo impacto sicológico del fin negociado al conflicto sin poder alcanzar los objetivos de la guerrilla.

En esa etapa logró ser un referente de la lucha contra las políticas neoliberales, la defensa de las causas populares y la solidaridad latinoamericanista bajo la conducción del extinto Schafik Handal. Ésta es la cuarta oportunidad en que competía por la presidencia en un proceso en el que ha conseguido cada vez más caudal electoral y puestos electivos. Funes tiene un excelente programa de gobierno surgido de una consulta nacional con las bases populares y otros sectores (www.fmln.org.sv/fmlnORG/archivos/file/2008/gobierno%20del%20cambio.pdf). Enfatiza la responsabilidad del Estado en asegurar el derecho del pueblo a la educación, la salud, la cultura, la ciencia, el deporte, la alimentación, la equidad de género así como en la orientación de la economía. Reivindica los derechos de los pueblos indígenas, prioriza la creación de puestos de trabajo e insiste en la unidad e integración de América Central y el Caribe como parte de ese empeño mayor para América Latina. Busca sacar al campo de la postración e impulsar la economía mediante el estímulo a la empresa privada nacional, sobre todo pequeña y mediana, y asegura que impedirá nuevas privatizaciones de los servicios públicos. Promete un gobierno sensible a las necesidades populares y combatir la corrupción.

Cumplir estas metas demandará un esfuerzo extraordinario de movilización popular y negociación con las demás fuerzas políticas y el empresariado pues el nuevo presidente no tiene mayoría parlamentaria ni representación en el sistema de justicia, controlado por la derecha al igual que los mandos del ejército, las fuerzas de seguridad y gran parte del aparato del Estado. Además, la economía depende mucho de la de Estados Unidos, a la que está atada por un Tratado de Libre Comercio, y de las remesas que de allí envían sus naturales, casi la mitad de la población.

El pueblo salvadoreño se levantó en armas por la intolerable inequidad social y opresión política que sufría. Después de la firma de la paz fue aún más hundido en la pobreza y la miseria por el neoliberalismo y las secuelas del conflicto armado. Los acuerdos de paz proporcionaron un espacio político que, por limitado que fuera, nunca antes había existido. El FMLN aceptó el desafío y hoy llega a la presidencia apegado, como proclamó Funes, a la opción preferencial por los pobres de nuestro obispo mártir Arnulfo Romero. Merece y recibirá seguramente la solidaridad de los gobiernos progresistas y los pueblos de América Latina.

http://www.jornada.unam.mx/2009/03/19/index.php?section=opinion&article=032a1mun

Mercantilização incontrolável da vida!

Uma forte contradição da nossa época é que os movimentos supostamente progressistas contribuem para o reforço e realimentação do que há de pior no capitalismo. O movimento feminista, por exemplo. Há correntes dentro do movimento feminista que lutam para que o trabalho no lar, cuidar dos filhos, de familiares doentes, limpar a casa, etc. seja uma atividade remunerada pelo Estado (quem sabe pelo marido?). É algo sem qualquer sentido. Lutar pela igualdade de direitos, lutar para que os homens compartilhem as responsabilidades na criação dos filhos, nos cuidados da casa, etc. faz sentido. Agora estimular a mercantilização da vida? Isto só empobrece a existência. Quanto um neto teria que receber para cuidar da avó doente? Os filhos vão contabilizar o quanto os pais investiram neles para saber o quanto devem se preocupar com os pais na velhice? Se o salário atrasar a mãe não irá amamentar o filho? Estranho mundo, quando o futuro já parece sombrio, as pessoas insistem em apagar mais luzes.

quarta-feira, 18 de março de 2009

Infelizmente, a honra não é um valor ocidental e o dinheiro sim!

17/03/2009 - 15h44

Executivos da AIG deveriam renunciar ou cometer suicídio, diz senador dos EUA

da Folha Online

O senador republicano pelo Estado de Iowa (centro-norte dos Estados Unidos) Charles Grassley sugeriu que executivos de empresas americanas deveriam adotar comportamentos de sociedades como a do Japão e cometer suicídio ou se desculpar em público quando envolvidos em casos como o da seguradora AIG (American International Group), que anunciou o pagamento de US$ 165 milhões em bônus a sua cúpula.

"Sugiro, obviamente, que eles deveriam ser tirados dos cargos, mas digo que a primeira coisa que me faria sentir um pouco melhor a respeito deles seria se eles seguissem o exemplo japonês e se apresentassem ao povo americano, se curvassem, pedissem desculpas e fizessem uma de duas coisas: renunciassem ou cometessem suicídio", disse Grassley ontem, em uma entrevista a um programa da rádio WMT, no Estado pelo qual é senador.

A seguradora já havia recebido US$ 150 bilhões do governo quando foi anunciado um novo pacote de ajuda, no valor de US$ 30 bilhões, no último dia 2 --mesmo dia em que a seguradora apresentou um prejuízo de US$ 61,7 bilhões no quarto trimestre, o maior já registrado por uma empresa americana. No ano passado como um todo, a AIG anunciou uma perda, também recorde, de US$ 99,289 bilhões.

A AIG diz que os bônus fazem parte dos contratos dos executivos --incluindo daqueles responsáveis pelas divisões da empresa que estão mais envolvidas na crise em que a empresa se encontra. Como são cláusulas contratuais, a AIG não pode simplesmente suspender o pagamento dos bônus.

O procurador-geral do Estado de Nova York, Andrew Cuomo, disse hoje que a empresa pagou bônus de US$ 1 milhão ou mais a 73 pessoas na AIG Financial Products --subsidiária da seguradora--, incluindo 11 pessoas que não trabalham mais na companhia.

Hoje, o senador tentou atenuar seus comentários, mas ainda fez referência ao ritual do harakiri. Em uma teleconferência, ele afirmou que não quer que as pessoas cometam suicídio, "não é essa a minha ideia". "Eu só lamento muito que não tenhamos visto declarações de desculpas, de remorsos, de arrependimento, por parte dos executivos-chefe, de manufaturas, de bancos ou empresas de seguro ou serviços financeiros que estão pedindo ajuda."

"Eu disse que outras sociedades aceitam isso, e vi escritos sobre o que os japoneses fazem. E alguns executivos-chefe japoneses cometem suicídio. Provavelmente, na maioria dos casos, não fazem isso, mas quando não fazem eles vêm a público e expressam arrependimento; e podem ficar ou sair, mas o ponto é que eles aceitam toda a responsabilidade e a sociedade como um todo sabe que eles aceitam toda a responsabilidade", disse.

O harakiri é o suicídio ritual, praticado por samurais com a própria espada, pela qual se faz o resgate da própria honra. Auxiliares do senador disseram, segundo o jornal americano "The New York Times" que Grassley já fez referência ao ritual em outras críticas.

Em outubro do ano passado, quando o Congresso ainda estudava o pacote de US$ 700 bilhões em ajuda ao setor financeiro, ele disse que "não seria ruim se a liderança dessas instituições [financeiras] abordassem a questão ao estilo japonês --mas não cometendo suicídio, como alguns japoneses fazem nessas circunstâncias, mas em cenas que vi na TV nas quais os executivos-chefe vão à diretoria, a público e pedem profundas desculpas".

Ontem, o presidente dos Estados Unidos, Barack Obama, disse que pedirá ao Departamento do Tesouro para tentar impedir, 'por todo meio legal', a AIG de pagar US$ 165 milhões em bonificações a executivos.

Lula seduziu Obama?

Ao contrário do que leva a crer a imprensa brasileira, Lula seduziu Obama. Parece que Lula terá a sorte de estabelecer uma boa relação pessoal também com o novo presidente dos EUA. As informações no blog da Casa Branca sobre  Obama ter aberto a coletiva de imprensa afirmando ser um admirador de Lula, e ter definido a reunião com Lula como “A wonderful meeting of the minds” parecem indicar que os EUA continuaram dando espaço para que Lula continue afirmando a liderança brasileira na região sul-americana e nas organizações internacionais.

É impressionante como o comportamento rançoso da imprensa brasileira impede que os brasileiros tenham uma visão efetiva da importância que o Brasil está ganhando nas relações internacionais no governo Lula. Passou de uma política externa envergonhada, temerosa no governo FHC, mas para uma política externa audaciosa sem ser confrontacionista.

THE BRIEFING ROOM • THE BLOG

Saturday, March 14th, 2009 at 4:31 pm

President Obama: "A wonderful meeting of the minds"

Calling himself "a great admirer of the progressive, forward-looking leadership that President Lula has shown," President Obama opened up a joint press availability this afternoon after a meeting between the two heads of state. President Lula described the topics covered in the meeting, from stemming the global financial crisis, to addressing the unemployment around the world that results from it, to development in Africa and Latin America.


(President Barack Obama greets President Lula da Silva of Brazil on Saturday, March 14, 2009 in the Oval Office. White House Photo/Pete Souza)
[Download high resolution]

President Obama was also asked about Brazil’s almost unprecedented move towards biofuels, and whether that would create friction with biofuel producers in the United States, but both President Obama and President Lula struck a very positive, optimistic note:

PRESIDENT OBAMA:  Is that directed at me?  Well, look, I think Brazil has shown extraordinary leadership when it comes to biofuels.  And I've been a great admirer of the steps that have been taken by President Lula's government in pursuing biofuels and developing them.  And this is an investment that Brazil has made for a very long time.

My policies coming into this administration have been to redouble efforts here in the United States to pursue a similar path of clean energy development.  And I think we have a lot to learn from Brazil.

As I mentioned to President Lula, I think we have the potential to exchange ideas, technology to build on the biodiesel cooperation structure that we've already established.  I know that the issue of Brazilian ethanol coming into the United States has been a source of tension between the two countries.  It's not going to change overnight, but I do think that as we continue to build exchanges of ideas, commerce, trade around the issue of biodiesel, that over time this source of tension can get resolved.

PRESIDENT LULA:  This is the very first meeting that we have between the Brazilian administration and President Obama's administration to discuss this issue.  Actually, my answer is built in your question.  I can't also understand while the world is concerned with climate change and with carbon emissions that bring greenhouse effect, (inaudible) fuel gets tariffs, and clean fuel also gets tariffs.  I have discussed this with Angela Merkel, with Tony Blair when he was Prime Minister, with President of France, Sarkozy, with former President Bush.

I never expect an immediate answer.  This is a process.  As time goes by, Brazil is proving that biofuel is an extraordinary alternative.  And slowly the countries will be convinced.  And slowly other countries will join the biofuel effort.  That's what I believe.

A seminar will be held in New York City on Monday, where I will attend, and this will be a strong issue that will be discussed there.  I talked with President Obama about the possibility for us to build partnerships with third-party countries, especially a joint project with the African continent.  And things will move forward as people start changing.  No one can change overnight, in terms of their energy matrix.  Thank God for 30 years Brazil has already control -- technological control and know-how on this issue.

And when President Obama comes to visit Brazil I'm going to ask him to get inside a car that is run by a flex-fuel engine and he will feel very comfortable.

PRESIDENT OBAMA:  I actually had a flex-fuel vehicle.  But one of the problems here in the United States is, is that we don't have enough gas stations that have biofuels in them.  So that's one of the areas that we need to change our distribution networks here in the United States.

http://www.whitehouse.gov/blog/09/03/14/president-obama-a-wonderful-meeting-of-the-minds/

sábado, 14 de março de 2009

A China odeia o mundo? Não conseguiram pensar uma hora pior para questionar a dívida americana?

March 14, 2009

China’s Leader Says He Is ‘Worried’ Over U.S. Treasuries

By MICHAEL WINES, KEITH BRADSHER and MARK LANDLER

BEIJING — The Chinese prime minister, Wen Jiabao, spoke in unusually blunt terms on Friday about the “safety” of China’s $1 trillion investment in American government debt, the world’s largest such holding, and urged the Obama administration to offer assurances that the securities would maintain their value.

Speaking ahead of a meeting of finance ministers and bankers this weekend near London to lay the groundwork for next month’s Group of 20 summit meeting of the nations with the 20 largest economies, Mr. Wen said that he was “worried” about China’s holdings of United States Treasury bonds and other debt, and that China was watching economic developments in the United States closely.

As the financial crisis has unfolded, China has become increasingly vocal about what it perceives as Washington’s mismanagement of the global economy and financial system, joining a chorus of foreign critics of unbridled American capitalism. On Thursday, for example, France and Germany rebuffed American calls to coordinate a global stimulus package at the G-20 meeting, saying financial regulation should come first.

In January, Mr. Wen gave a speech criticizing what he called an “unsustainable model of development characterized by prolonged low savings and high consumption.” There was little doubt that he was referring to the United States.

Mr. Wen sounded similar themes in his remarks on Friday, which came in response to questions at a news conference at the end of the Chinese Parliament’s annual session. While refraining from direct criticism of the Obama administration’s economic policies, he reminded Washington of China’s status as its largest creditor. With budget deficits mounting rapidly, the United States needs China if it is to finance all that new debt at low interest rates.

President Obama and his new government have adopted a series of measures to deal with the financial crisis. We have expectations as to the effects of these measures,” Mr. Wen said. “We have lent a huge amount of money to the U.S. Of course we are concerned about the safety of our assets. To be honest, I am definitely a little worried.”

He called on the United States to “maintain its good credit, to honor its promises and to guarantee the safety of China’s assets.” What he did not mention was that Chinese investments in the United States helped drive the debt-fueled boom of the last decade, during which China grew increasingly dependent on the American market — a point that was driven home earlier this week when China reported a record 26 percent drop in exports in February.

He stopped short of any threat to reduce purchases of American bonds, much less sell any of them, underscoring the two countries’ mutual dependency.

Some specialists say that China’s investment in American debt is now so vast that it would be impossible for Beijing to unload its Treasury securities without flooding the market and driving down their price.

Still, it is rare for any world leader to raise questions about the safety of United States Treasuries. Both the White House and Treasury Department issued reassuring statements. Robert Gibbs, the White House press secretary, said, “There’s no safer investment in the world than in the United States.” Foreign investors would be reassured if Congress adopted the president’s budget plan, he said, because it would put “us on that path to fiscal responsibility.”

While economists dismiss the possibility of the United States defaulting on its obligations, they say China could face steep losses in the event of a sharp rise in United States interest rates or a plunge in the value of the dollar.

Mr. Wen praised China’s comparatively healthy economy and said his government would take whatever steps were needed to end the country’s slump. He also predicted that the world economy would improve in 2010.

His remarks appeared to have little immediate effect on financial markets. Many China experts said Mr. Wen appeared to be speaking as much to a domestic audience as to the United States. Other analysts interpreted Mr. Wen’s comments simply as a sign of irritation that the Obama administration had paid little attention to China in the planning for the G-20 conference. At the last such meeting in November, China’s president, Hu Jintao, spoke about the importance of listening to the voices of major developing economies in reforming the international financial system.

“The Chinese are peeved, legitimately, that the Americans have ignored them in the run-up to the G-20,” said Adam S. Posen, the deputy director of the Peterson Institute for International Economics. There may also be a bit of tit-for-tat for Treasury Secretary Timothy F. Geithner’s claim, in written Senate testimony, that China manipulated its currency, keeping it artificially low against the dollar.

Mr. Wen’s confident performance also underscored the growing financial and geopolitical importance of China, one of the few countries to retain enormous spending power despite slowing growth. It has the world’s largest reserves of foreign exchange, estimated at $2 trillion, the product of years of double-digit growth.

Economists say at least half of that money has been invested in United States Treasury notes and other government-backed debt, mostly bonds issued by the Treasury and government-sponsored enterprises, Fannie Mae and Freddie Mac.

Much of the Treasury debt China purchased in recent years carries a low interest rate and would plunge in value if interest rates were to rise sharply in the United States. Some financial experts have warned that measures taken to combat the financial crisis — running large budget deficits and expanding the money supply — may eventually lead to higher interest rates.

“The United States government is going to have to sell a huge amount of paper, and the market may react by demanding a higher interest rate,” said Nicholas R. Lardy, an expert in the Chinese economy at the Peterson Institute for International Economics. “This will force down the price of outstanding treasuries, imposing large paper losses on the Chinese.”

The conflicting financial currents pose a dilemma for Beijing. The smaller the United States stimulus, the less its borrowing, which could help prevent interest rates from rising. But less government spending in the United States could also mean a slower recovery for the American economy and reduced American demand for Chinese goods.

The sharp narrowing of China’s trade surplus with the United States may result in reduced Chinese purchases of American bonds in any case. By some accounts, China’s trade surplus could fall by as much as half this year, to around $155 billion. That would leave China with fewer dollars to buy foreign bonds, particularly as the pace of investment flows into China has also slowed sharply.

During her visit here last month, Secretary of State Hillary Rodham Clinton publicly assured China that its American holdings remained a reliable investment. But the sheer size of China’s holdings of American debt ensure that the countries’ partnership will endure, some analysts say. “The only possibility, really, is that China will have to hold these bonds until maturity,” said Shen Minggao, the chief economist at Caijing, a Beijing-based business magazine. “If you start to sell those bonds, the market may collapse.”

Michael Wines reported from Beijing, Keith Bradsher from Hong Kong, and Mark Landler from Washington.

Esses liberais não se emendam. Solução para a crise? Flexibilizar o mercado de trabalho

The jobs crisis

Mar 12th 2009
From The Economist print edition

It’s coming, whatever governments do; but they can make it better or worse

NOTHING evokes the misery of mass unemployment more than the photographs of the Depression. You can see it in the drawn faces of the men, in their shabby clothes, in their eyes. Their despair spawned political extremism that left a stain on society; but it also taught subsequent generations that public policy has a vital part in alleviating the suffering of those who cannot get work. Thanks to welfare schemes and unemployment benefits, many of which have their origins in those dark days, joblessness no longer plunges people into destitution, at least in the developed world.

Not even the gloomiest predict that today’s slump will approach the severity of the Depression, which shrank America’s economy by more than a quarter, and put a quarter of the working-age population out of a job. But with the world in its deepest recession since the 1930s and global trade shrinking at its fastest pace in 80 years, the misery of mass unemployment looms nonetheless, and raises the big question posed in the Depression: what should governments do?

Join the queue

In the rich world the job losses are starkest in America, where the recession began. Its flexible labour market has shed 4.4m jobs since the downturn began in December 2007, including more than 600,000 in each of the past three months. The unemployment rate jumped to 8.1% in February, the highest in a quarter-century. An American who loses his job today has less of a chance of finding another one than at any time since records began half a century ago. That is especially worrying when the finances of many households have come to depend on two full incomes.

But it is already clear that unemployment will strike hard far beyond America and Britain. In Japan output is plunging faster than in other rich economies. Although unemployment is low, rapid job losses among Japan’s army of temporary workers are exposing the unfairness of a two-tier labour market and straining an egalitarian society.

In Europe joblessness has grown fastest in places such as Spain and Ireland, where building booms have crashed, but has only begun to edge up elsewhere. The unemployment rates in many European countries are below America’s, but that may be because their more rigid labour markets adjust more slowly to falling demand. Given how fast European economies are shrinking, nobody doubts that worse lies ahead. By the end of 2010, unemployment in much of the rich world is likely to be above 10% (see article).

In the emerging world the pattern will be different, but the outcome more painful. As trade shrinks, millions of workers are losing their foothold on the bottom rungs of the global supply chain. Poverty will rise as they sink into informal work or move back to the land. The World Bank expects some 53m people to fall below the level of extreme poverty this year (see article).

Politics dictates that governments must intervene energetically to help. That’s partly because capital has taken such a large share of profits for so many years that the pendulum is bound to swing back and partly because, having just given trillions of dollars to the banks, politicians will be under pressure to put vast amounts of money into saving jobs. But help cannot be measured in dollars alone. Badly designed policies can be self-defeating. After the recessions of the 1970s and early 1980s, Europe’s rigid labour-markets kept unemployment high for decades.

Governments are piling in with short-term help for workers. In America, which has one of the lowest social safety nets in the rich world, extending unemployment benefits was, rightly, part of the recent stimulus package. Japan is giving social assistance to “non regular” workers, a group that has long been ignored. In general, however, it makes more sense to pay companies to keep people in work than to subsidise unemployment. Many countries are topping up the earnings of workers on shortened weeks or forced leave.

These are sensible measures, so long as they are time-limited; for, in the short term, governments need to do all they can to sustain demand. But the jobs crisis, alas, is unlikely to be short-lived. Even if the recession ends soon (and there is little sign of that happening), the asset bust and the excessive borrowing that led to it are likely to overshadow the world economy for many years to come. Moreover, many of yesterday’s jobs, from Spanish bricklayer to Wall Street trader, are not coming back. People will have to shift out of old occupations and into new ones.

A difficult dance

Over the next couple of years, politicians will have to perform a difficult policy U-turn; for, in the long term, they need flexible labour markets. That will mean abolishing job-subsidy programmes, taking away protected workers’ privileges and making it easier for businesses to restructure by laying people off. Countries such as Japan, with two-tier workforces in which an army of temporary workers with few protections toil alongside mollycoddled folk with many, will need to narrow that disparity by making the latter easier to fire.

The euphemism for that is “flexibility”. The bare truth is that the more easily jobs can be destroyed, the more easily new ones can be created. The programmes that help today, by keeping people in existing jobs, will tomorrow become a drag on the great adjustment that lies ahead. As time goes by, spending on keeping people in old jobs will need to be cut, and replaced with spending on training them for new ones. Governments will have to switch from policies to support demand to policies to make their labour markets more flexible. That is going to require fancy political footwork; but politicians will have to perform those steps, because if they fail to, they will stifle growth.

However well governments design their policies, unemployment is going to rise sharply, for some time. At best it will blight millions of lives for years. The politicians’ task is to make sure the misery is not measured in decades.

http://www.economist.com/opinion/displayStory.cfm?story_id=13278305&source=most_read

sexta-feira, 13 de março de 2009

Os acertos óbvios da política de Obama, mas para onde foi a ousadia?

EEUU-ONU: Fin a una década de distanciamiento
Por Haider Rizvi

NUEVA YORK, 13 mar (IPS) - Después de casi una década de tensas relaciones con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Estados Unidos parece haber tomado un enfoque mucho más conciliatorio y multilateral ante el foro mundial.

El presidente estadounidense Barack Obama formalmente restauró el financiamiento al Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), al firmar el miércoles una importante ley de gasto.
En enero, Obama había suscrito una orden ejecutiva levantando una prohibición de ocho años a los fondos estadounidenses a grupos extranjeros que trabajan en programas de planificación familiar y que realizan el aborto o promueven su legalización.
"Estamos encantados de que Estados Unidos, una vez más, asumirá un papel de liderazgo en promover la salud reproductiva de las mujeres y sus derechos", dijo la directora ejecutiva del UNFPA, Thoraya Ahmed Obaid"."Éste es un gran día para las mujeres y las niñas".
La administración de George W. Bush (2001-2009) había suspendido los fondos a la UNFPA acusando a esa agencia de promover el aborto, algo que Obaid y sus funcionarios negaban rotundamente.
En una reciente declaración, Obama dijo que la reanudación de las donaciones estadounidenses ayudaría no sólo a reducir la pobreza, sino también a mejorar la salud de mujeres y niños y prevenir el VIH/Sida. UNFPA señaló que, debido a las restricciones de Washington a sus programas, adoptadas en 2002, millones de mujeres en países pobres eran incapaces de acceder a atención de salud durante su embarazo y que muchas murieron en consecuencia.
A comienzos de esta semana, Obama firmó una ley para hacer una contribución de 50 millones de dólares al UNFPA.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien mantuvo una extensa reunión el miércoles con Obama y con otras figuras clave de Washington, se mostró también satisfecho con la decisión del nuevo gobierno estadounidense.
"El nuevo presidente está enormemente comprometido y es un líder visionario", dijo Ban a periodistas, al regresar el jueves a la sede de la ONU. "Tengo confianza en que llevará a la arena internacional la misma ambición y apetito por las medidas audaces que introduce en temas estadounidenses".
Ban dijo que mantuvo una larga conversación con Obama sobre los actuales conflictos en Medio Oriente, Afganistán, Somalia, Haití y República Democrática del Congo. También discutieron la crisis financiera internacional y sus posibles impactos en el desarrollo, así como los esfuerzos para luchar contra el cambio climático.
"Sobre la crisis, el presidente Obama y yo coincidimos en que los más pobres y los más vulnerables no pueden ser dejados atrás", dijo el jefe del foro mundial.
"Con el liderazgo de Estados Unidos en sociedad con la ONU, podemos y alcanzaremos un acuerdo sobre el cambio climático que puedan abrazar todas las naciones", añadió.
Entre las naciones más industrializadas, Estados Unidos es el único país que no ha firmado el Protocolo de Kyoto, único instrumento internacional contra el recalentamiento planetario, rechazado por la administración de Bush.
A pesar de las iniciativas mundiales, Obama aún debe anunciar cuándo Estados Unidos, que es responsable de más de un cuarto de las emisiones de dióxido de carbono, se sumará a un tratado internacional contra el cambio climático.
Sin embargo, Ban dijo que él y Obama acordaron que 2009 "debe ser el año del cambio climático". "Esto significa alcanzar un completo acuerdo en Copenhague para fines de este año".
Ban también señaló que él y el mandatario estadounidense coincidieron en que las inversiones "verdes" tienen que ser una parte esencial de cualquier plan de estímulo global. "Si vamos a gastar enormes sumas de dinero, tenemos que ser inteligentes", afirmó.
Sin embargo, el jefe de la ONU admitió que mantuvieron algunas discrepancias en cuanto temas de seguridad. Sobre Afganistán, por ejemplo, Obama subrayó la necesidad de un fortalecimiento militar.
"La seguridad (en Afganistán) sigue deteriorándose. Ese país está en otra encrucijada. Celebro el fresco pensamiento de la nueva administración de Estados Unidos, pero cualquier fortalecimiento militar, le subrayé al presidente Obama, debe estar acompañado de uno político", afirmó Ban. http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=91535

China não quer pagar preço de ser líder mundial ou não seria forte o suficiente?

ECONOMÍA: China se resiste a compartir el salvavidas
Por Antoaneta Bezlova


, 13 mar (IPS) - China se concentrará en asegurarse la estabilidad de su economía antes de considerar siquiera ser el salvavidas de la comunidad internacional, que se hunde por la crisis financiera.

El primer ministro chino Wen Jiabao declaró este viernes, en su única conferencia de prensa prevista par este año, que la prioridad de Beijing será velar por los intereses nacionales.
En la gestión de las enormes reservas de divisas de China, "nuestra primera consideración son los intereses nacionales", afirmó el gobernante en el Gran Salón del Pueblo de Beijing al cierre de la sesión anual de ese órgano legislativo.
Sin embargo, "tenemos que considerar la estabilidad del sistema financiero internacional, pues los dos elementos están relacionados", agregó.
Ante la caída libre de los mercados y la falta de crédito que asfixian cada vez más a las economías de muchos países, los dos billones de dólares de reservas de China son la esperanza del mundo.
Pero el primer ministro chino dejó bien claro que Beijing pone condiciones para extender su mano.
Ante la consulta de si China consideraría aumentar su contribución al fondo de rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI), Wen respondió que ese compromiso debe ser voluntario y en función de las condiciones individuales de cada país.
"Creo que el aumento de contribución al FMI no debe corresponder a un solo país", remarcó, "sino a todos en función de su cuota", aportada a ese organismo multilateral de crédito.
Además expresó claramente su preocupación por la seguridad de las inversiones chinas en Estados Unidos cuando pidió al gobierno del presidente Barack Obama que "cumpla sus promesas de garantía".
"Le prestamos una enorme cantidad de dinero a Estados Unidos", alegó Wen, "y para ser honesto, estoy un poco preocupado". En tanto que mayor acreedor de ese país, China tratará de "evitar los riesgos" y salvaguardar sus propios intereses, aseguró.
China invirtió 696.000 millones de dólares en bonos del tesoro de Estados Unidos al 31 de diciembre.
El primer ministro dedicó una cantidad considerable de tiempo de la conferencia de prensa de dos horas, preparada de antemano, a defender la política de Beijing en el marco de la crisis financiera internacional y señaló que las autoridades estaban dispuestas a tomar medidas adicionales para impulsar su economía, la tercera del mundo.
China tiene "municiones adecuadas" para reforzar la frágil confianza del público y puede aumentar su paquete de estímulo de 585.000 millones de dólares en cualquier momento, aseguró el primer ministro.
Consciente del impacto que la permanente difusión de datos negativos tiene sobre la confianza depositada en el gobierno, Wen subrayó varias veces la necesidad de reforzar ese aspecto.
"La confianza es más importante que el oro y que el dinero", declaró durante la conferencia, televisada a todo el país.
"Lo primero y lo más importante es fortalecer la confianza. Sólo cuando lo hayamos logrado, tendremos más valor y fuerza y recién cuando tengamos valor y fuerza podremos superar las dificultades", sostuvo.
Pero cuatro meses después del anuncio del primer paquete de estímulo, la situación sigue igual de precaria. El producto interno bruto (PIB) creció 6,8 por ciento el año pasado, el más bajo desde 2001 y la mitad del contundente 13 por ciento de 2007.
Las inversiones superaron los pronósticos de 26, 5 por ciento en los primeros dos meses, respecto del mismo periodo del año anterior, pero la caída de las exportaciones significó la peor contracción comercial en muchos años.
El principal indicador de actividad económica de China de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cayó a su nivel más bajo en sus 26 años de historia, superando el bajón de 1989, año de la brutal represión de una manifestación pro democrática en la plaza de Tiananmen.
El Congreso Nacional del Pueblo aprobó este viernes el paquete de estímulo y un déficit presupuestal sin precedentes para este año, a fin de lidiar con la depresión. "Estamos preparados para una crisis prolongada y muy difícil", declaró Wen.
Uno de los "problemas más graves" de la debacle económica para el gobierno chino es el aumento del desempleo.
Unos 11 millones de trabajadores inmigrantes siguen sin empleo tras su regreso a China después del descanso de año nuevo, en enero según el calendario lunar, de acuerdo con estadísticas oficiales divulgadas esta semana.
Al Partido Comunista le preocupa la posibilidad de aumento del descontento social entre inmigrantes y los seis millones de universitarios que se recibirán este año y que no podrán encontrar trabajo.
"El acuerdo alcanzado entre el Partido Comunista y los intelectuales tras las manifestaciones pro democráticas de 1989 parece cada vez más frágil", señaló Ian Buruma, profesor de derechos humanos del Bard College de Nueva York.
Las autoridades les permitieron enriquecerse a cambio de un acuerdo tácito de que se mantuvieran al margen de la política, señaló Buruma esta semana en Beijing. "Pero ese pacto está a punto de romperse pues depende, en gran parte, de la promesa de prosperidad permanente".
Wen Jiabao reafirmó el compromiso del gobierno para lograr que el crecimiento del PIB sea de ocho por ciento este año, aun si las economías de Estados Unidos y Japón se contraen. El objetivo es "difícil, pero posible", si "nos esforzamos lo suficiente", dijo. (FIN/2009)

http://www.ipsnoticias.net/print.asp?idnews=91536

quinta-feira, 12 de março de 2009

Qual o futuro da integração?

Crisis económica e integración regional

by Harold James

PRINCETON – Todo el mundo sabe ya que estamos en la peor crisis económica desde el decenio de 1930. Las reacciones proteccionistas son tristemente familiares: protestas contra los trabajadores extranjeros, peticiones de protección comercial y un nacionalismo financiero que pretende limitar las corrientes de dinero a través de las fronteras nacionales.

Sin embargo, en el decenio de 1930 el nacionalismo no fue el único espectáculo en la ciudad. Muchos empezaron a hablar de integración regional como respuesta a la depresión.

Pero el tipo de integración que se da en tiempos de crisis económica resulta con frecuencia destructivo. Las versiones menos atractivas del regionalismo del decenio de 1930 procedieron de Alemania y del Japón y representaron en la práctica nada menos que una imposición de su poder a vecinos vulnerables, que se vieron sometidos por la fuerza a una dependencia financiera y comercial basada en el Grosswirtschaftsraum de Alemania o en su equivalente japonés, la Gran Esfera de Prosperidad Común del Asia Oriental. A consecuencia de los horrores del decenio de 1930, sigue existiendo un gran recelo de conceptos como “Gran Asia Oriental”.

En la segunda mitad del siglo XX, Europa tuvo la oportunidad de crear una forma mucho más benévola de regionalismo, pero hoy la Unión Europea está paralizada por haber desperdiciado la oportunidad de crear instituciones más fuertes cuando los tiempos eran mejores y los ánimos estaban menos acalorados.

Los Estados Unidos están sufriendo diversos problemas que se han examinado ampliamente durante muchos años, pero nunca parecían ser tan urgentes. De repente, ante la crisis económica, dichos problemas han pasado a ser causas importantes de inestabilidad política.

En los países de la zona del euro hay una política monetaria común y un mercado integrado de capitales con instituciones financieras cuyas actividades rebasan las fronteras nacionales, pero la regulación y supervisión de los bancos se hace en el nivel nacional... como debe ser, porque cualquier rescate, en caso de quiebra de un gran banco, pasa a ser un asunto presupuestario, en el que los costos recaen sobre los contribuyentes de los Estados particulares y no sobre los de la UE en conjunto, pero este sistema tiene poco sentido dentro de la lógica económica de la integración europea.

El segundo problema evidente es la pequeñez del presupuesto de la UE en comparación con el de los Estados miembros. La inmensa mayoría de las actividades gubernamentales se producen en un nivel nacional, pero los diferentes gobiernos tienen grados distintos de margen de maniobra presupuestario.

La deuda pública italiana, griega o portuguesa es tan elevada, que cualquier intento de utilizar el gasto presupuestario como parte de una estrategia de lucha contra la crisis económica está condenado al fracaso, pero Irlanda, que antes tenía un déficit y unos niveles de deuda pequeños, afronta repentina e inesperadamente el mismo tipo de problema, en vista de la necesidad que tiene su gobierno de hacerse cargo de la deuda privada del sector bancario. En cambio, Francia y Alemania tienen una situación presupuestaria inherentemente sólida, por lo que sólo los países fuertes de la UE pueden hacer algo contra la recesión que está empeorando profundamente.

Además, la formulación de toda la idea keynesiana de estímulo de la demanda corresponde también al decenio de 1930 y a un marco de economías nacionales independientes. Los keynesianos llenaron la bañera con el agua caliente del estímulo fiscal. Cuando la bañera nacional tiene agujeros y otros se benefician de su calor, esa operación carece de atractivo. En cualquier caso, sólo funcionó en el caso de los Estados grandes. Los Estados pequeños no podían hacer keynesianismo en un lavabo.

Hay formas de resolver el problema bancario y el presupuestario. La más sencilla es la del control de los bancos. Está claro que el Banco Central Europeo tiene la capacidad técnica y analítica para hacerse cargo de la supervisión general de los bancos europeos recurriendo a los bancos centrales de los Estados miembros como cauces de información. Para abordar el problema presupuestario, se podrían emitir bonos europeos con una garantía general, medida que podría ser temporal y limitada a la emergencia financiera.

Tanto la reglamentación bancaria como la política presupuestaria requieren una europeización mucho mayor. La forma más evidente es la de recurrir a los mecanismos y las instituciones existentes, en particular el BCE o la Comisión Europea.

El problema que plantea esa propuesta es el de que supondría una relativa debilitación de los Estados nacionales, incluidos los mayores: Alemania y Francia. Lo más probable es que se resistieran e intentaran mantenerse en sus propias bañeras.

De hecho, la crisis ha convertido una vez más a Francia y Alemania en protagonistas decisivos del proceso europeo, pero cuanto más padecen la crisis, más adoptan -en gran medida- el punto de vista nacional. Desde la perspectiva de Berlín o Paris, no debe haber una europeización sistemática. En cambio, los Estados grandes están fomentando ahora agrupaciones oficiosas para buscar soluciones a escala mundial.

Así se amplifican resonancias del decenio de 1930 que están exponiendo claramente el aprieto de la Unión, por una curiosa coincidencia: la República Checa ocupa ahora la presidencia rotatoria de la UE. Los checos, probablemente el pueblo que tiene un recuerdo más vívido del mal regionalismo del decenio de 1930, han sucedido a Francia, el país europeo que hoy menos se recata en afirmar su interés nacional. El choque entre dos concepciones de Europa está erosionando la estabilidad política de una zona que en tiempos representaba el mejor modelo y la mayor esperanza de regionalismo benigno.

Harold James es profesor de Historia y Asuntos Internacionales en la Woodrow Wilson School de la Universidad de Princeton y profesor de Historia en el Instituto Universitario Europeo de Florencia.

http://www.project-syndicate.org/commentary/james25/Spanish

Impressionante gosto por não agir!

O governo Obama mostra um impressionante gosto pelo discurso, sempre há alguém discursando sobre a gravidade da crise, sobre a necessidade de se fazer algo, sobre questões para serem tratadas na reunião do G-20, etc. E fazer alguma coisa? E agir, quando farão? Por mais reacionário que parece ser citar Carl Schmitt, nos falta definitivamente alguém que assuma a soberania.

Avanços de Obama!

Otro giro en EE.UU.: suavizan las trabas para viajar a Cuba

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El Congreso eliminó restricciones de la era Bush. Ahora se podrá visitar a familiares una vez al año, en vez de cada tres y gastar hasta 179 dolares diarios. Además, La Habana podrá comprar comida y medicamentos sin pagar por adelantado.

Por: Ana Baron

EE.UU. flexibilizó ayer el embargo contra Cuba al introducir tres modificaciones a la ley del presupuesto que suavizan las restricciones para viajar a la isla y autorizan al gobierno cubano a comprar alimentos y medicamentos en el mercado estadounidense sin tener que pagar por adelantado. Se trata de un hito importante. Es la primera vez en ocho años que el Cámara de diputados y el Senado aprueban una ley que contiene cambios que favorecen un acercamiento a Cuba.
Las discusiones sobre el verdadero alcance de las modificaciones y sobre cómo serán instrumentadas ilustran bien, sin embargo, las dificultades políticas que enfrentará Barack Obama si va mas allá e intenta levantar el embargo.
La ley, firmada por el presidente ayer, representa un giro con respecto a la política de Bush. Los cubano-estadounidenses podrán viajar a la isla una vez por año y sin límite de tiempo, en lugar de cada tres años y por un plazo máximo de 14 días. Además, ahora podrán gastar 179 dólares diarios en Cuba. La ley amplia la definición de "pariente cercano", de manera que ahora junto a padres, abuelos, hijos y hermanos también podrán viajar primos, sobrinos y tíos. Más aún, el gobierno cubano podrá comprar alimentos y medicamentos sin pagar por adelantado. Cuba podrá pagar cuando los productos lleguen a la isla. Eso es lo que dice la ley. El Secretario del Tesoro Timothy Geithner dijo ayer, sin embargo, que no había que interpretar esta ley al pie de la letra.
¿Que significa esto? Enfrentado con una fuerte oposición por parte de dos senadores demócratas, Bob Menéndez de New Jersey y Bill Nelson de Florida, que se negaban a aprobar la ley, Obama le pidió a Geithner que les envié una carta explicándoles que el gobierno interpretara la ley de manera tan estricta que no tendrán ningún impacto en la práctica
Las cartas cumplieron su objetivo. Menéndez y Nelson votaron a favor. ¿Qué fue lo que los convenció? ¿puede el Tesoro no aplicar la ley? Geithner también deja en claro en las cartas que estas medidas no son una señal de lo que será la política de Obama frente a Cuba. Y que cualquier cambio de política será consultado con el Congreso.
"Pero lo que al final cuenta es lo que dice la ley, no la carta", dijo a Clarín Dan Erickson, uno de los especialistas en Cuba más respetados en Washington, autor de Las Guerras de Cuba, Fidel Castro, EE.UU. y la próxima revolución. "La carta permitió superar un obstáculo político. Nelson es más permeable a los cambios pero no podía votar a favor de la ley por sus electores. A Menéndez le pasa lo mismo pero además es cubanoamericano y quiere asegurarse de que si hay reformas con respecto a Cuba lo van a consultar".
Pese a que hay una enorme expectativa sobre que Obama haga más cambios con respecto a Cuba ya sea antes o durante la cumbre de las Américas en Trinidad Tobago a partir del 17 de abril, Erickson piensa que Obama no librará dos batallas sobre la isla en solo un mes. Pero la presiones continuarán. Durante una audiencia en el Congreso, el presidente del Diálogo Interamericano, Peter Hakim, advirtió a los legisladores que "cada gobierno en el hemisferio quiere saber si Obama encontrará una manera para terminar con la política de aislamiento y sanciones contra Cuba. Este es un tema de gran importancia simbólica. Justificado o no, será considerado como un test para el compromiso de EE.UU. con el cambio en los asuntos hemisféricos. Lo que Obama diga o no diga sobre Cuba será lo que aparecerá en los titulares de todos los diarios del mundo"
Recientemente un informe elaborado por Carl Mechegam, de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, avalado por el senador republicano Richard Lugar, abogaba también por un cambio en la política del embargo, a la que consideraba como un fracaso. Es decir, más allá de la comunidad cubana americana, comienza a haber un principio de consenso entre demócratas y republicanos sobre la necesidad de una nueva política.

http://www.clarin.com/diario/2009/03/12/elmundo/i-01875303.htm

Viável?

Acuerda el Consejo de Defensa de la Unasur coordinar lucha antinarco

Descartan los 12 países miembros en sesión que vayan a conformar una especie de OTAN

Sólo Chile y Argentina han dado información transparente en cuanto a la compra de armas

Enrique Gutiérrez

Corresponsal y agencias

Santiago, 10 de marzo. Los ministros de Defensa de los 12 países de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) pusieron hoy en marcha oficialmente el Consejo de Defensa del organismo regional para promover la cooperación entre las distintas fuerzas armadas, generar operaciones de paz conjuntas y dar transparencia a los gastos militares. Además, en una declaración anexa acordaron impulsar una lucha coordinada contra el narcotráfico.

Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Venezuela, Bolivia y Ecuador llamaron a Estados Unidos a levantar el prolongado embargo económico contra Cuba como una forma de tener una buena relación con Sudamérica, en declaraciones de sus representantes a la prensa. Brasil destacó que el Consejo de Defensa de la Unasur no se ha planteado en ningún caso formar una fuerza militar clásica similar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

No habrá ninguna OTAN del sur, explicó el titular de Defensa brasileño, Nelson Jobim. Su par chileno, José Goni, subrayó que no se busca una fuerza militar como la europea, sino dar vida a una alianza que fortalezca la confianza mutua mediante la integración, el diálogo y la cooperación en materia de defensa, en una zona de paz, estabilidad democrática y el desarrollo integral de los pueblos.

Paz, el propósito común

Con el Consejo de Defensa, la Unasur (integrada por Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Surinam, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela) se compromete a generar consensos para fortalecer la cooperación regional en materia de defensa, dentro del propósito común de construir una zona de paz y cooperación, con una agenda amplia para la conformación de la identidad sudamericana de defensa mediante las iniciativas que vayan aprobando.

Al cabo de dos días de trabajos, se estableció que se trata de adoptar un método estandarizado para calibrar las compras de armas de cada país, pues a la fecha sólo Chile y Argentina han proporcionado información transparente al respecto. En ese contexto, se busca avanzar hacia un mecanismo de homologación de los gastos de defensa en la región, que en 2008 se elevaron 25 por ciento para un total de unos 50 mil millones de dólares.

En la declaración final se planteó a los países miembros elaborar un diagnóstico de la industria de defensa de cada país, identificar capacidades y áreas de asociación estratégicas para promover acciones complementarias, de investigación y transferencia tecnológica, y promover iniciativas bilaterales y multilaterales de cooperación de la industria de la defensa.

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Se acordó coordinar sus efectivos militares en misiones de paz y de ayuda humanitaria en caso de catástrofes naturales, proponer el establecimiento de un mecanismo de consulta, información y evaluación inmediata ante situaciones de riesgo para la paz de nuestras naciones. Se buscará, además, construir una identidad sudamericana en materia de defensa que tome en cuenta las características regionales y que contribuya al fortalecimiento de la unidad de América Latina y el Caribe.

La propuesta de Lula

El Consejo de Defensa nace a 10 meses de que el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, hiciera la propuesta, a fin de evitar que se repitan intervenciones militares no autorizadas entre países vecinos, tras el bombardeo colombiano del primero de marzo del año pasado en territorio ecuatoriano sobre un campamento clandestino de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia para aniquilar al número dos de esa agrupación, Raúl Reyes.

Los ministros acordaron en esta primera cumbre del bloque impulsar una lucha coordinada contra el narcotráfico, en una declaración anexa del acta de constitución del Consejo de Defensa Sudamericano de Unasur. Este es un papel separado y se firmó a recomendación de ministros, pero no como Consejo, porque escapa al ámbito de sus funciones, dijo la ministra de Defensa argentina, Nilda Garré.

En la declaración final se evitó entrar en confrontación con Washington, que la semana pasada envió al jefe del Estado Mayor Conjunto, Mike Mullen, de visita por Brasil, Chile y Colombia. Pero Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Venezuela, Bolivia y Ecuador señalaron que un mayor acercamiento estadunidense con Sudamérica pasa por que resuelva el bloqueo que mantiene sobre Cuba.

La condición de cambio de las relaciones de Estados Unidos con Cuba es condición para una nueva presentación de Estados Unidos ante la región, dijo el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim, y aseguró que así se lo expuso a Mullen. La ministra argentina Nilda Garré secundó lo anterior al señalar que ese es un tema pendiente que el gobierno del demócrata Barack Obama tiene la oportunidad de resolver.

Según sus estatutos, el Consejo se reunirá de forma ordinaria una vez al año, con la participación de representantes de los ministerios de Defensa y del Exterior, y sus acuerdos se adoptarán por consenso.

http://www.jornada.unam.mx/2009/03/11/index.php?section=mundo&article=030n1mun