"Desde mi punto de vista –y esto puede ser algo profético y paradójico a la vez– Estados Unidos está mucho peor que América Latina. Porque Estados Unidos tiene una solución, pero en mi opinión, es una mala solución, tanto para ellos como para el mundo en general. En cambio, en América Latina no hay soluciones, sólo problemas; pero por más doloroso que sea, es mejor tener problemas que tener una mala solución para el futuro de la historia."

Ignácio Ellacuría


O que iremos fazer hoje, Cérebro?

domingo, 8 de fevereiro de 2009

ONGs versus movimentos sociais: Emir Sader acerta uma

Emir Sader

Balance del FSM y de otro mundo posible

Un balance del Foro Social Mundial (FSM) en Belem no puede ser hecho en función de los alcances del mismo. El foro no nació para ser un fin en sí mismo, sino un instrumento de lucha en la construcción de “otro mundo posible”. En ese sentido, ¿qué balance se puede hacer desde el punto de vista de la construcción de ese “otro mundo”, que no es más que el de superación del neoliberalismo, el del posneoliberalismo?

Dos fotografías son demostrativas de sus dilemas: una, la de los cinco presidentes que estuvieron en él –Evo Morales, Rafael Correa, Hugo Chávez, Fernando Lugo y Luiz Inacio Lula da Silva–, tomados de las manos y con ellas en alto; la otra, la fría y burocrática de los representantes de ONG brasileñas en la entrevista inicial. La primera muestra gobernantes que, con distinta intensidad, ponen en práctica políticas que identificaron, desde su nacimiento, al FSM: la Alba (Alternativa Bolivariana para Nuestra América); el Banco del Sur; prioridades en políticas sociales; reglamentaciones sobre circulación del capital financiero; la Operación Milagro en Brasil; campañas para acabar con el analfabetismo en Venezuela y Bolivia; formación en el continente, por las escuelas latinoamericanas de medicina, de generaciones de pobres como médicos; la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas); el Consejo Sudamericano de Seguridad; el gasoducto continental; Telesur, entre otras. Esa es la cara nueva y victoriosa del foro, avanzando en la construcción posneoliberal en nuestra región.

En la siguiente, las ONG, entidades de naturalezas fuertemente cuestionadas por sus caractísticas ambiguas de “no gubernamentales”; por sus no siempre transparentes financiamientos; sus “ligazones”; por los mecanismos para el ingreso a las mismas y la selección de sus dirigentes –al punto que, en países como Bolivia y Venezuela, entre otros, se alinean mayoritamente contra los gobiernos, junto a la oposición de derecha–. La propia actuación en el espacio que definen como “sociedad civil” sólo aumenta esas ambigüedades. Son entidades que jugaron un papel importante en el inicio del FSM, pero que monopolizaron su dirección, constituyéndose, de forma totalmente antidemocrática, en mayoría del secretariado original, haciendo a un lado a los agrupamientos sociales ampliamente representativos, como los brasileños Central Única de Trabajadores (CUT) y Movimiento de los Sin Tierra (MST), dejándolos en minoría.

A partir del momento en que la lucha antineoliberal pasó de su fase defensiva a la de disputa por la hegemonía y construcción de alternativas de gobierno, el foro se enfrentó al desafío de mantenerse con la dirección de las ONG o, finalmente, incorporar el protagonismo de los movimientos sociales. En esta cita de Belem tuvimos la primera alternativa en los momentos de aquella fría y burocrática entrevista colectiva de las ONG. En contrapartida, vivimos una formidable cara real, con los pueblos indígenas y el Foro Panamazónico; con los movimientos campesinos y Vía Campesina; con los sindicatos y el Mundo del Trabajo, los movimientos feministas y la Marcha Mundial de las Mujeres, los movimientos de negros, los de estudiantes y los de jóvenes, confirmando que ellos son la gran mayoría protagonista del FSM.

El foro transcurrió entre los dos, entre la riqueza, la diversidad y la libertad de sus espacios de debate, y los topes de las ONG, reflejados en la atomización absoluta de los temas, la inexistencia de prioridades sobre tierra, agua, energía, regulación del capital financiero, guerra y paz, el papel del Estado y la democratización de los medios, por ejemplo. La cuestión es que el FSM debió adoptar propuestas alternativas frente a la crisis económica global y ante los epicentros de guerra –Palestina, Irak, Afganistán, Colombia–. ¿Qué propuestas hubo de construcción de un modelo superador del neoliberalismo y alternativo a las políticas y sobre la paz en los conflictos? La respuesta fue un gran silencio.

Hubo varias mesas sobre la crisis, aunque desarticuladas entre sí. Las actividades, “autogestionadas”, significan que se realizan cuando sus convocantes cuentan con recursos –las ONG comúnmente, entre ellas, programan las suyas–, por tanto, los movimientos sociales se ven imposibilitados de hacerlo en la medida que quisieran para proyectarse definitivamente como los protagonistas fundamentales del FSM. Los que creen que la finalidad del foro es el intercambio de experiencias deben estar contentos. Para aquellos que llegaron angustiados en busca de respuestas urgentes a los grandes problemas que el mundo enfrenta, la frustración generada por el sentimiento de que la estructura actual del secretariado está agotada –porque no se quiere superar la intrascendencia– exige cambiar la forma y dejar su dirección a cargo de los movimientos sociales.

Resultó sorprendente la cantidad y diversidad de orígenes de los participantes; notabilísimas las participaciones de los movimentos indígenas y de jóvenes. Destacable, en particular, el momento más importante del FSM con la presencia de los presidentes –cuyas políticas deberían haber sido objeto de exposición y debate entre los movimientos sociales de manera mucho más amplia y profunda–. Fue triste comprobar que todo ese caudal no se oyó, ni siquiera por Internet –otro síntoma del envejecimento de las conducciones burocráticas que tiene el FSM–. Al día siguiente de finalizado el encuentro, se reunió el Consejo Internacional, de manera fría y desconectada de lo que fue efectivamente la reunión, donde cada uno –una desconocida ONG o un importante movimiento social– tenía derecho a intervenir durante dos minutos.

El “otro mundo posible” va bien, gracias. Enfrenta enormes desafíos frente a los efectos de la crisis, gestada en el centro del capitalismo, y ante la cual se defienden bastante mejor quienes participan en los procesos de integración regional que los firmantes de tratados de libre comercio. Se enfrentan aquellos a la hegemonía del capital financiero, la reorganización de la derecha regional, que cuenta en los monopolios de los medios privados con su dirección política e ideológica. Pero se avanza, y así debe entenderse –hablando de América Latina– el caso de El Salvador y el probable triunfo del candidato a la presidencia, favorito en las encuestas, Mauricio Funes, del Frente Farabundo Martí, el 15 de marzo próximo.

No puede decirse lo mismo del FSM, que parece girar en falso, no colocarse a la altura de la construcción de las alternativas con que se enfrentan los gobiernos latinoamericanos y las luchas de otras fuerzas para pasar de la resistencia a la disputa por la hegemonía. Para eso las ONG y sus representantes tienen, definitivamente, que tener un papel menos protagónico en el foro, dejando que los movimientos sociales marquen la tónica: que nunca más existan conferencias como la de Belem; que nunca más las ONG se pronunciem en nombre del foro; que los movimientos sociales –se trata del Foro Social Mundial– asuman la dirección formal y real del mismo, para que la lucha antineoliberal transite por caminos de efectividad tras “otro mundo posible”; de que América Latina es el privilegiado sitio naciente.

http://www.jornada.unam.mx/2009/02/07/index.php?section=opinion&article=014a1pol

Deflação no Chile! A generalização da deflação é o pior que pode acontecer ao mundo hoje!

Variación mensual de enero es la mayor disminución en el mes desde 1943:
IPC de -0,8% en enero lleva a economistas a prever recorte de hasta 200 puntos en la tasa
Expertos reajustaron sus pronósticos de baja de tasa, e incluso el Gobierno llamó al Central a realizar un recorte.
V. MARCHANT y G. VILLALOBOS
Comparado con el -0,4% estimado por el consenso de economistas, el Índice de Precios al Consumidor de -0,8% registrado en enero -el menor para este mes en 66 años-, fue una sorpresa y un estímulo para que los expertos pronosticaran un mayor recorte por parte del Banco Central de la Tasa de Política Monetaria (TPM) en su reunión de la próxima semana.
Con enero, se completan tres meses consecutivos de IPC negativo (noviembre, -0,1% y diciembre -1,2%), por lo que la variación acumulada en 12 meses llega a 6,3%.
Restricciones de liquidez y el freno de la demanda interna explican el dato, afirma Rafael Garay, economista de la U. Central.
Estimaciones a la baja
La cifra del primer mes del año provocó un ajuste en los pronósticos de los especialistas que hasta el jueves preveían una reducción de 100 puntos base (pb) en la tasa de referencia: "Existe un espacio para que el Banco Central realice una rebaja más agresiva a la que esperamos. Quizás de 125 puntos base", dice Tomás Flores, de LyD.
Joaquín Vial, de BBVA, aseguró que la tasa bajaría entre 150 y 200 pb. Aldo Lema, de Security, proyectó recorte de 150 pb, y Rafael Garay, de 125 pb.
Aunque Alberto Ramos, de Goldman Sachs, pronostica un recorte de 100 pb, admite que éste podría incrementarse hasta los 150 pb.
Incluso el Gobierno predijo una reducción. "Espero que con esto también tengamos la buena noticia de una reacción favorable del Banco Central", aseguró el ministro del Interior, Edmundo Pérez-Yoma.
En la primera medición del IPC realizada con la nueva canasta y ponderación de productos, seis de los doce divisiones consideradas anotaron inflación negativa. "Éstos fueron números extremadamente favorables, no sólo por la magnitud de la declinación de precios, sino que también porque la caída en la inflación tuvo una base bastante amplia", explicó Alberto Ramos.
Por rubros
Los productos cuyos precios más cayeron fueron las prendas de vestir y calzado (-10,5%). De acuerdo a Celfin, esto se debería a las fuertes liquidaciones y a las disminuciones de inventario realizadas en el sector.
Los precios de transporte se redujeron 1,7%; debido a la baja en el precio de las gasolinas y del petróleo diésel.
Comunicaciones, alojamiento y servicios básicos, y alimentos y bebidas no alcohólicas también registraron índices negativos.
El aumento en los cobros de comisiones por crédito y el de los seguros de automóviles explican, según el INE, el incremento anotado por los bienes y servicios diversos (2,1%), la división que registra la mayor alza.
El IPC subyacente mensual, que excluye combustibles y frutas y verduras frescas, cayó 0,2%
Con estas cifras, los economistas apuestan a que se cumpla la meta del Central de una inflación de 3% (+/- 1 punto) hacia fines de año.
Õ UF a $21 mil en marzo
La disminución de precios registrada en enero presionará a la Unidad de Fomento (UF) aún más a la baja. Luego de tres meses de precios decrecientes, se verán beneficiados quienes paguen servicios que se valoren y reajusten con esta unidad, como dividendos y planes de isapres.
Si el 9 de diciembre la UF se encontraba a $21.467,81; a inicios de marzo próximo, ésta se ubicará en $21.019,47; $448 menos.
Así, por un departamento de 2.000 UF por el que en diciembre se pagaban $42.934.000, en marzo se cancelarán $42.038.940.
A LA BAJA
> $450 Con estas bajas, la UF caerá casi $450 en tres meses. Así, una familia media podría ahorrar $160 mil al año en dividendos, isapre y colegios.

http://diario.elmercurio.com/2009/02/07/economia_y_negocios/economia_y_negocios/noticias/FD0B500A-82BE-4510-A28C-0C2B8A063020.htm

Uruguai preocupado com a crise no Brasil

Economía

IMPACTO

Brasil se desacelera contagiado por caída mundial de actividad

Impacto. Pude afectar a Uruguay porque es su principal socio comercial

AFP Y REDACCIÓN

Brasil, una las principales economías emergentes y el mayor comprador de productos uruguayos, cerró 2008 e inició 2009 como un gigante golpeado duramente por la crisis global, a pesar de los enormes recursos previstos para enfrentarla.

La moneda brasileña, el real, las exportaciones, pero sobre todo la actividad industrial y los niveles de empleo se han resentido en la primera economía latinoamericana, mientras el gobierno toma medidas en todos los frentes para mantener girando la rueda y sobre todo, alentar el consumo.

Entre septiembre y noviembre de 2008 Brasil utilizó US$ 46.000 millones para proteger su moneda; en enero inyectó US$ 42.500 millones en su banco de fomento, y esta semana anunció aumentos de US$ 62.000 millones en su plan de inversiones en infraestructura para 2009 y 2010, para un total de US$ 280.000 millones.

http://www.elpais.com.uy/090207/pecono-397514/economia/brasil-se-desacelera-contagiado-por-caida-mundial-de-actividad

A mídia e a popularidade de Lula

Lula, 84%: mídia perde a chance de explicar

Escrito por Luiz Antonio Magalhães

06-Fev-2009

A pauta não era boa, era excelente: como pode um presidente da República conseguir 84% de aprovação em meio ao que a imprensa vem qualificando de "maior crise da história do capitalismo" (os mais prudentes preferem afirmar que é a "pior desde 1929")?

A cobertura dos jornalões sobre o fenômeno, porém, foi pífia. Todos registraram o resultado da pesquisa CNT/Sensus divulgada na segunda-feira (2/2), e até com algum destaque - a Folha de S. Paulo, por exemplo, se rendeu à importância do levantamento e deu chamada na primeira página, coisa incomum quando a pesquisa não é do Datafolha -, mas jornal algum foi capaz de realizar a contento uma pauta óbvia, qual seja a de tentar responder a pergunta que todo cidadão deve ter feito ao receber a notícia dos 84%: como, afinal, o presidente Lula consegue mais apoio em um momento como este?

É preciso um pouco de criatividade para ir além da obrigatória consulta a um ou dois cientistas políticos ou economistas, categorias que ultimamente andam unidas nos erros clamorosos que cometem em suas previsões. Lula é carismático? Muito, sem dúvida, mas o que realmente significa ser carismático? O presidente se comunica melhor do que os demais políticos? Aparentemente sim, então nada melhor do que perguntar a quem entende do riscado quais são os trunfos do ex-líder operário em relação aos seus
colegas.

Nem é tão difícil assim. Além dos acadêmicos da área e marqueteiros em geral, por que não ousar e tentar ouvir de um Silvio Santos ou um Fausto Silva alguma explicação sobre a facilidade do presidente em obter empatia com o público? Ou tentar pelo menos explicar aos leitores o conceito de carisma, mostrar exemplos de personalidades que ao longo da história foram consideradas carismáticas. Nada disto é muito complicado.

Via de regra, o que os jornalões apresentaram nas matérias sobre a pesquisa CNT/Sensus foi a já velha explicação de que a crise "ainda não bateu" no Brasil, de maneira que quando a turbulência ficar mais forte, inevitavelmente a popularidade do presidente cairá.

Este observador até acha possível que isto de fato aconteça, mas também pode ser que um fenômeno diferente ocorra (ou já esteja ocorrendo neste momento): sim, a crise é grave, gravíssima até, mas o povão teria entendido que a culpa não é do presidente Lula. Como diria Leonel Brizola, essa crise vem de longe, muito longe, do outro lado do Rio Grande, de forma que responsabilidade pelo drama, na avaliação popular, Lula não tem nenhuma.

Ao contrário, a imagem que o presidente passa é a de que está trabalhando justamente para minimizar os efeitos da crise no país com a isenção de impostos, diminuição dos juros, esforços para revitalizar o crédito e aumento do salário mínimo para proteger os mais pobres, entre tantas outras medidas tomadas recentemente. Tudo somado, qualquer que seja a explicação para o fenômeno, apenas uma foi contemplada nos jornalões - a de que a popularidade vai cair quando a crise enfim chegar. E pelo que a própria mídia vem publicando, esta explicação é meio capenga, uma vez que as demissões em massa estão em curso desde dezembro...

Presidente na mídia popular

No fundo, os jornalões, perplexos com a performance presidencial e também aferrados na habitual má-vontade que nutrem pelo presidente, minimizaram uma notícia que tinha tudo para render análises interessantes e matérias de muita leitura. A Folha de S. Paulo, especialmente, perdeu uma oportunidade de ouro. A principal nota da coluna Painel, publicado na mesma página da reportagem sobre a pesquisa, informava que neste ano o governo pretende produzir uma coluna, assinada pelo presidente, para os jornais populares.

Ora, uma das chaves para explicar a popularidade presidencial é a forma com que Lula usa a mídia a seu favor, mesmo tendo boa parte dos veículos em posição bastante crítica ao seu governo. O presidente é capaz de criar fatos políticos como nenhum outro, à exceção talvez de Getúlio Vargas e Jânio Quadros. O presidente fala muito, discursa sempre que pode, conhece o poder da imagem e sabe perfeitamente oferecer "o lide" para os jornalistas. Não é preciso ler jornais para saber fazer isto, basta um pouco de perspicácia e compreensão da atividade jornalística, e isto o ex-metalúrgico certamente
vem aprendendo e aperfeiçoando desde os tempos do sindicato.

Do outro lado do balcão, a mídia ora se rende à simpatia e ao jeitão despojado do presidente, ora bate sem dó nem piedade nessas mesmas características do líder, muitas vezes caracterizando o seu estilo como "populista". Lula não pode ser populista porque este conceito é datado, remonta aos anos 30 do século passado. No máximo, poderia ser um "neopopulista", mas também esta carapuça não cabe muito bem no presidente.

Mas voltando ao que interessa aqui, o fato é que com essas duas posturas a imprensa brasileira presta um desserviço aos leitores, pois, endeusando ou demonizando o presidente, a única coisa que não se faz é explicar, ou pelo menos tentar explicar, este novo fenômeno da política nacional. Pelo jeito, vai ficar para os historiadores; os jornalistas não estão se mostrando capazes de uma tarefa que nem é assim tão complicada...

Luiz Antonio Magalhães é editor de política do DCI e editor-adjunto do Observatório da Imprensa, onde este texto foi originalmente publicado.

http://www.correiocidadania.com.br/content/view/2907/49/

Theotonio dos Santos fala sobre a Venezuela

A mais nova batalha de Chávez

por Michelle Amaral da Silva última modificação 06/02/2009 14:46

O cientista político Theotonio dos Santos analisa, à luz da Revolução Bolivariana, referendo sobre a reeleição ilimitada

06/02/2009

Igor Ojeda

da Redação

A Venezuela passa por mais um processo eleitoral. No dia 15, a população do país decidirá, em referendo, se os ocupantes de cargos que sejam eleitos mediante o voto poderão candidatar-se indefinidamente ao mesmo posto.

Obviamente, os debates sobre a proposta, que vêm tomando conta do país, concentram-se na possibilidade do presidente venezuelano, Hugo Chávez, manter-se no governo por mais tempo – no dia 2, ele completou dez anos no comando da chamada Revolução Bolivariana.

Na campanha pelo “sim”, o mandatário vem insistindo na promessa de que, caso o “não” saia vitorioso, ele apenas esperará o cumprimento de seu mandato para dedicar-se a seu projeto pessoal de vida. Ou seja, deixará a política. Nos seus discursos, Chávez dá a entender que o processo de transformações liderado por ele está em jogo na consulta sobre a reeleição ilimitada.

“Ele quer ficar um período a mais no governo para poder terminar o projeto que ele apresentou ao povo venezuelano. É um projeto que exige um cumprimento de longo prazo. E também há a dificuldade de se formar uma liderança forte como a dele”, analisa o cientista político Theotonio dos Santos, um dos formuladores da Teoria da Dependência.

Para ele, a falta de tradição de poder dos setores populares dificulta a construção de lideranças preparadas, capazes de administrar processos tão complexos como o da Venezuela. “Então, temos que preservar a liderança que a gente tem”. Leia, a seguir, a entrevista com Theotonio.

Brasil de Fato – O senhor acha que, de alguma forma, pode-se explicar a convocação desse referendo como parte de uma nova etapa da Revolução Bolivariana? Acredita que o presidente Hugo Chávez pensa nesse sentido?

Theotonio dos Santos – Isso já estava proposto no plebiscito anterior [o referendo constitucional realizado em dezembro de 2007, com derrota do governo]. Então, não vai nesse sentido. Chávez quer ficar um período a mais no governo para poder terminar o projeto que ele apresentou ao povo venezuelano. É um projeto que exige um cumprimento de longo prazo. E também há a dificuldade de se formar uma liderança forte como a dele, porque não surgem líderes revolucionários assim todo dia. Realmente, não é fácil formar. Há uma certa preocupação de que uma nova liderança tenha dificuldade de comandar um processo tão complexo. Essa é a preocupação básica de Chávez, já que o processo venezuelano está se aprofundando. A reforma agrária já avançou bastante nos últimos anos. A nacionalização de empresas importantes também. Tanto o projeto de desenvolvimento econômico quanto a parte social igualmente. Por exemplo, a educação: teve a alfabetização, as universidades também estão avançando muito... a ideia é ter uma em cada cidade. Na parte de saúde, por exemplo, 90% da população já é atendida gratuitamente, e com alta qualidade. Porque você tem atenção imediata na sua casa, e no seu bairro, há, normalmente, uma clínica. O problema mais complicado, a habitação, tem avançado também, mas isso exige mais recursos e é um processo um pouco mais complexo.

Então, existe uma grande preocupação com o plano da consciência, com o que o Fidel Castro chamou de “batalha de idéias”. E há muito investimento nisso. E um grande desenvolvimento da capacidade da população de compreender e participar da política do país. Tudo isso foi parte do programa que Chávez apresentou durante as eleições e que foi aprovado por 60% do povo venezuelano. Então, a questão, agora, é dar continuidade a isso. E, para tal, é necessária uma liderança forte, e é o que ele pretende ser durante pelo menos uma ou duas eleições mais.

Nos últimos discursos de Chávez, ele vem insinuando que o futuro do processo estaria em jogo nesse referendo. O senhor acha que a consulta define o futuro da Revolução Bolivariana?

É verdade que existe a preocupação de que a população não dê ao governo esse instrumento da reeleição. Isso pode ser realmente um fator bastante negativo. A preocupação é correta.

O que o senhor acha que pode acontecer caso Chávez saia derrotado?

A direita está organizada, combativa. É uma massa importante que se apresenta. Ademais, tem apoio internacional e tudo isso. Possuem os recursos. O que está faltando é uma estratégia, porque eles não têm muito o que oferecer. Eles têm para oferecer para uma classe média. Esses 30% da população que perde um pouco com o avanço das políticas de distribuição de renda, com a aplicação de maiores recursos no setor social, com o desaparecimento de certas vantagens que sempre usufruíram. Então, realmente, esse setor se sente afastado, retirado do poder, e reage. Mas é um setor bastante pequeno. Então, se o outro lado se mantiver unificado, eles não têm muita chance não.

Mas essa preocupação do Chávez mostra que a Revolução Bolivariana não está consolidada o suficiente?

Esse movimento de oposição ainda é grande, com muitos recursos, com muito apoio, inclusive, de setores da intelectualidade, de profissionais. Então, não é brincadeira. É um processo em curso.

Um processo revolucionário não deveria prescindir da figura de um único líder? O senhor acha que, nesse ponto, ainda se tem muito o que caminhar para o surgimento de lideranças novas, e para que a própria população se aproprie do processo?

Esse assunto foi discutido muito, desde o século 19. A classe dominante, que já tem séculos no poder, ainda necessita de lideranças fortes para manter a dominação delas. Imagine no caso dos setores populares, que não têm nenhuma tradição de poder. É muito difícil, para eles, construir lideranças novas todos os dias. Não temos faculdades, escolas, todo um fortíssimo instrumental de comunicação, de formação, ou as religiões que formaram essa gente... Não é fácil formar lideranças. Então, temos que preservar a liderança que a gente tem.

Mas o que fazer para que esse processo revolucionário não dependa, nessa proporção, da figura do Chávez?

Precisamos de escolas. Formar gerações de intelectuais marxistas, por exemplo. Isso não é coisa fácil não. Inclusive, com a deformação que o marxismo teve, por exemplo, no processo soviético. Grande parte dessa liderança política soviética não tinha nenhuma noção de marxismo. Afastou-se realmente, apesar de usar oficialmente o marxismo como uma referência. Os chineses, por exemplo, estão preocupadíssimos com isso. Eles também têm problemas de formação marxista. Mas têm a vantagem de possuírem uma experiência burocrática de gestão muito grande. Há o sistema de gerações. Cada geração tem um período de dez, doze anos no poder, e já abre caminho para outra. Há um acordo entre eles nesse sentido, mas isso é produto de uma experiência histórica milenar. Não é fácil formar a liderança. Nós tivemos, na América Latina, várias experiências nesse sentido. Emiliano Zapata e Pancho Villa, os líderes da Revolução Mexicana, por exemplo, quando chegaram no poder, o abandonaram. Porque queriam reforma agrária e pronto. Não estavam preparados para gerir realmente uma economia nacional, muito mais ampla. Nós temos ainda muitos problemas, dentro do movimento popular, para poder dispensar a liderança do tipo da do Chávez.

Desde que ele tomou posse, um dos maiores méritos do seu governo foi ter incentivado a politização do povo venezuelano e ter fortalecido a organização e a democracia no âmbito comunitário: ou seja, fortalecendo a democracia participativa. O referendo da reeleição não é contraditório com essas conquistas?

A democracia comunitária ainda não está tendo instrumentos para chegar à direção nacional. Esse foi um dos pontos que foi derrotado na proposta do referendo anterior. Chávez propôs que o Parlamento cedesse poder para as direções comunitárias. Essa foi, também, uma das razões para ele perder. O Parlamento entrou na questão, refez muitas coisas, ampliou... foi um dos fatores que dificultou, inclusive, a compreensão da reforma constitucional. Na verdade, esse passo teria ajudado para que as comunidades tivessem um peso maior na política nacional, mas isso ainda não foi devidamente aceito. E há ainda muitos setores, inclusive da própria esquerda, que têm muitas restrições à ideia de que as comunidades tenham um poder realmente maior. Eles prefeririam se fosse um poder de partido, de gente que já está, digamos, dentro do controle político, em vez de entregá-lo realmente à comunidade, e lutar dentro dela por uma hegemonia. Isso não é nada fácil. O Chávez sempre esteve do lado de uma solução no sentido de fortalecer a comunidade, mas, digamos, os políticos locais não se sentem muito atraídos por essa visão.

As últimas pesquisas têm apontado que o “sim” vai sair vitorioso em 15 de fevereiro. O que o senhor acha que vai acontecer caso isso se confirme? A tendência é o governo Chávez radicalizar sua proposta rumo ao que ele chama de socialismo do século 21?

Eu acho que sim. Se ele triunfar, vai começar a avançar mais, no sentido de retomar grande parte dos objetivos do plebiscito anterior. Que estavam dentro dessa idéia de uma socialização maior, mais poder à comunidade. Há algo que muitos pensam que é contraditório: ao mesmo tempo que Chávez queria aumentar o poder na comunidade, queria aumentar o poder do Estado, para fazer planejamentos mais globais da economia. Mas não há, necessariamente, contradição nisso, porque as comunidades têm compreensão de que certas coisas devem ser decididas num plano mais geral. O que tem que haver é uma fórmula em que elas possam intervir nesse plano geral, mas de uma outra forma que não seja diretamente em representação da comunidade. Enfim, são questões que ele pretende ainda avançar. Além disso, Chávez quer a centralização do planejamento do Estado sobre toda uma região [a faixa do Rio Orinoco] que pode converter a Venezuela na detentora da maior reserva de petróleo do mundo. Está previsto que essa região vai se converter no grande centro da economia venezuelana. E ele quer que, junto com grandes investimentos, exista um projeto social, político, que permita que essa área já se organize sob uma inspiração socialista mais avançada. Isso não é nada fácil também, mas é parte de uma luta por uma perspectiva mais avançada.

E o senhor acha que, nesse contexto, ele pode ter mais força para realizar uma ruptura, mesmo que gradual, com os marcos institucionais, políticos e econômicos da democracia burguesa?

Ele pretende. Quer desenvolver mais o papel do planejamento na economia e pretende muito que as próprias empresas, com os trabalhadores, participem desse processo. Empresas dirigidas pelos próprios trabalhadores. Já há experiências nesse campo, mas são, ainda, pilotos. Não é uma lei geral, uma fórmula geral. Ele está sendo aplicado em alguns casos, na busca desse tipo de empresas, que ele chama de empresas socialistas.

E qual o senhor acha que pode ser o papel do recém-criado PSUV [Partido Socialista Unido da Venezuela] nesse processo?

Acho que a criação desse partido foi uma iniciativa precipitada. Deveriam, antes, ter passado por uma experiência de frentes, até se chegar realmente ao partido. Porque a necessidade de formá-lo tão imediatamente assim começa a facilitar o surgimento de quadros intermediários, que não são devidamente formados para liderar um processo desse e que começam a se aproveitar da situação de poder. Então, realmente, a idéia do partido precisava ter amadurecido mais. Mas, se já existe, o que tem que ser feito é um processo de formação de quadros e de educação política muito fortes. E a criação de mecanismos de participação direta dos trabalhadores na gestão do partido. Tudo isso não é nada fácil de fazer, mas tem que ser feito.

http://www.brasildefato.com.br/v01/agencia/internacional/a-mais-nova-batalha-de-chavez

Diferentes formas de difusão da crise: A crise em Cabo Verde reduz taxa de ocupação de hotéis para 20%

Hotéis do Sal com ocupação a 20 pc, autarquia e governo procuram soluções
Os hotéis da ilha cabo-verdiana do Sal estão com taxas de ocupação de 20 por cento e regista-se uma quebra de 90 por cento nas vendas de imobiliária turística e um aumento para o dobro do desemprego.
O diagnóstico foi hoje feito pelo presidente da Câmara do Sal, Jorge Figueiredo, que se reuniu com o primeiro-ministro de Cabo Verde, José Maria Neves, para discutir soluções para a crise na ilha mais turística do país, em reflexo da crise mundial.
Jorge Figueiredo, disse aos jornalistas, que apresentou a José Maria Neves um plano de investimentos de 30 milhões de euros, para os próximos cinco a seis anos, em áreas de infra-estruturação como a rede viária, água e iluminação pública e habitação social.
Segundo o autarca, a situação que se vive no Sal é grave, com “a maior parte dos hotéis” há mais de oito meses com taxas de ocupação baixas, o que já levou a “taxas elevadas de despedimentos em todos eles” e havendo também “o espectro de encerramento de hotéis, o que seria extremamente grave”.
Neste momento, disse, há uma taxa de desemprego rondando os 14 por cento, quando o habitual era sete por cento.
Investimentos previstos e já iniciados “conheceram uma estagnação, com reflexos no sector privado, nomeadamente na construção civil, e na capacidade empregabilidade da ilha”, disse, acrescentando que tal originou “uma vivência de situação económica extremamente complicada”.
Jorge Figueiredo defendeu um forte investimento público para manter o equilíbrio social e do sector privado, garantindo ter da parte do governo colaboração institucional.

http://www.noticiaslusofonas.com/view.php?load=arcview&article=21980&catogory=Cabo%20Verde

A difícil reconstrução cultural do Timor ou mais uma ação imperialista?

Estudantes no Brasil sofrem «trauma da língua» nas universidades
Estudantes timorenses, beneficiados com a concessão de bolsas de estudos por parte do Governo brasileiro, estão a sofrer dificuldades para adaptação cultural nas universidades brasileiras.
A constatação é da Associação Missão Esperança (AME), uma organização não-governamental (ONG), sustentada em parte por doações de igrejas evangélicas, que oferece assistência a estudantes timorenses no Brasil.
"Os timorenses vivem um verdadeiro trauma da língua porque falam o português, mas muitas vezes com um nível aquém das exigências dos cursos superiores", disse à agência Lusa Suzi Alves da Silva, voluntária da AME.
"O grande problema é que eles não tiveram um convívio satisfatório com a língua portuguesa, já que no dia-a-dia o tétum é mais utilizado", salientou, referindo-se ao idioma oficial timorense a par do português.
Suzi Alves, que trabalhou por três anos como voluntária da AME em Timor Leste, disse que muitos timorenses precisam reforçar os estudos de língua portuguesa paralelamente aos cursos nas universidades brasileiras.
"Eles precisam de um apoio especial das universidades já que, em muitos casos, comunicam-se bem em português, mas precisam de aprimorar os conhecimentos do idioma para o nível universitário", disse.
Outro problema enfrentado pelos estudantes timorenses nas universidades brasileiras é a falta de alojamento, salientou a voluntária.
A AME reunirá 21 estudantes timorenses, beneficiados pelo programa de concessão de bolsas do Governo brasileiro, em diversas universidades, nomeadamente na região Nordeste do país, no final de semana, em São Paulo.
O objectivo será discutir os principais problemas e encaminhar sugestões às autoridades brasileiras para melhorar o programa de cooperação mantido actualmente pelo Ministério da Educação.
Criada em 2000, a AME mantém actualmente sete voluntários, em Timor Leste, responsáveis pela manutenção de três escolas e de uma clínica móvel, no interior do país.
No total, cerca de 300 timorenses são beneficiados com os cursos de língua portuguesa e de informática nas escolas, para além de consultas médicas gratuitas.

http://www.noticiaslusofonas.com/view.php?load=arcview&article=21816&catogory=Timor%20Lorosae

sábado, 7 de fevereiro de 2009

EUA já precisam do microcrédito?

Banking for the Unbanked: Microfinance Pioneer Yunus Wants US License
06/02/2009 18:13:00

 

 

 

 

 

 

 

 


Microfinance pioneer Muhammad Yunus, who won the Nobel Peace Prize for his work in alleviating poverty, said Wednesday he is seeking a license to open credit unions in the United States.
Yunus, who opened Grameen America bank in New York a year ago, said he was seeking a US credit union license so Grameen "can work in any state."
Yunus, speaking at a forum in Washington to promote his latest book, "Creating a World Without Poverty," said he had met earlier in the day with Federal Reserve chairman Ben Bernanke.
The Bangladeshi economist said they had discussed microfinance, which extends small amounts of credit to the poor so they can start businesses, and the US government's bailout plan aimed at averting collapse of the world's biggest economy.
Yunus said he told the Fed chief that the bailout “should have some section left for the people at the bottom."
"The real victim of the financial crisis is not the rich people," but "the people at the bottom, globally, three billion people," he said in a speech at International Monetary Fund headquarters.
Yunus recalled he had met Bernanke once before, in October 2007, and the Fed chief had been "very supportive" of Grameen Bank, the microfinance bank he started in Bangladesh in 1983.
The economist and Grameen Bank shared the Nobel Peace Prize in 2006.
Yunus opened Grameen America, whose slogan is "Banking for the Unbanked," in New York City in January 2008.
He said it has approximately 500 clients, all women, who on average have borrowed 2,200 dollars without providing collateral or a guarantee.
Nearly all, 99.6 percent, make their weekly repayments, he added.
Yunus said that Grameen America operates under the same model as Grameen Bank in Bangladesh.
According to the Grameen America website, it wants to open branches in five US states: Arkansas, California, Florida, Louisiana and Nebraska.
Grameen America said its principal source of revenue is the interest paid by borrowers on their loans and that eventually it wanted to establish itself as a bank or credit union "with the ability to accept savings and banking deposits."AFP

http://www.tripolipost.com/articledetail.asp?c=2&i=2800

Kadafi acredita nas OI e na integração africana

Al-Qathafi, Chairman of AU, Vows to Achieve African Unity
06/02/2009 18:46:00

Photo: The Leader of the Revolution and the new chairman of the African Union Muammar Gaddafi speaks to the media after the closing ceremony of the 12th African Union summit at the United Nations Headquarters in Addis Ababa February 4, 2009.
The African Union (AU) summit in the Ethiopian capital Addis Ababa has elected the Leader of the Revolution Muammar Al-Qathafi new chairman AU. The position will give Al-Qathafi the power to influence policies across Africa.
Al-Qathafi immediately vowed to push on with the plan to strengthen the institutions of the AU and make the African states stronger, stable and peaceful in a rather unstable world.
He said in his acceptance speech: "I think the coming time will be a time of serious work and a time of action and not words."
He told Africa's heads of state that there is much to do and that some of the procedures need to be reviewed in order to speed up the establishment of Union's institutions.
He also promised to do all he could to solve the problem of Darfur and other African crises.
In his acceptance speech, Al-Qathafi acknowledged that he some times provoked some of African heads of state in order to push the agenda of the African Union.
However, he said for the African leaders to have different views regarding the future of the content is a healthy thing. He said the credit goes to all heads of state and their sovereign countries for making the right decisions all along during the process of forming the Union.
Al-Qathafi told the summit did not wish to take up the post of the chairman of the AU, despite he was invited to it earlier, because he believed that his position was to help Africa realize its dreams of unity regardless of his official position.
Al-Qathafi is, in fact, the engineer and the founder of the AU. He called for emergency African summit of the Organization of African Unity on 9 September 1999, which was then replaced by the more dynamic and realistic continental body, the AU, whose real objectives are to make Africa stronger, richer and more peaceful.
In 1999 and up to the establishment of the Union in Durban, South Africa in 2002, many dismissed the whole idea as unrealistic. But the insistence by Al-Qathafi on it and his strong belief in the future of an united, prosperous African continent as well as Libya's economic power and money that has been devoted to serve such noble objective truly made the dream a reality.
Al-Qathafi praised the outgoing president of the AU P Tanzanian President Jakaya Kikwete for his good management of the union during his tenure and insisted that the chairman of the AU Commission Jean Ping to keep his post as he has proved to be rather capable in running the affairs of the Union.
The chairmanship of the African Union is a rotating position held by heads of state for one year and gives the holder some influence over the continent's politics but carries no real power.
Believing, along with some others that only a united Africa can tackle the long-term issues of poverty and disease and make the continent a global powerhouse, he admitted, however, that there was much work to be done and that African leaders were nowhere near agreement.
The new AU chairman is seen as an accomplished statesman in Africa who takes the interests of the continent seriously.
Speaking at the closing session, Al-Qathafi praised the decision of African countries in 1998 to defy a decade-old United Nations ban on air links with Libya as an example of the power a united Africa could wield on the world stage.
The UN imposed an air embargo on Libya for Qaddafi's decision not to extradite suspects in the 1988 bombing of Pan Am 103 over Lockerbie, Scotland, which killed 270.
Telling other African heads of state that they can rely on the AU to protect them from imperialism and foreign oppression, Gaddafi said "Africans defied the force" of the U.S. and the U.K."We are proud of this union which strengthens us," he added.
In his closing speech, Qaddafi said that Libya is alone among oil- producing nations that haven't lost money during the financial crisis because it invested its money in the African continent. "Libya has not lost a single dollar in this crisis," he said. "Libya has invested billions in Africa.
We have not invested in America," he said, adding "therefore we have not lost." Qaddafi praised the new American president and describing Barack Obama's accession to the White House as a victory against racism and urging the first black U.S. president to lead his country boldly.
"The black people's struggle has vanquished racism. It was God who created color. Today Obama, a son of Kenya, a son of Africa, has made it in the United States of America," he said.
"We hope he will be well protected and want him to be undaunted. America doesn't belong to the whites alone. I hope he will be able to accomplish the change he carries in him," he added.
Qaddafi also said he had foreseen the election of President Barack Obama in the U.S. in his Green Book, a revolutionary tract he completed in the 1970s.
In Washington, the US State Department declined to comment specifically on Gadhafi's election but said the United States would remain engaged with the African Union.
"We are going to continue to work with the AU," spokesman Robert Wood told reporters. "It's a critical institution in terms of our dealing with the continent."
African leaders agreed to work to forge a 'United States of Africa', despite the fears of some nations that such a move could threaten national sovereignty.
The outgoing president of the African Union, Tanzanian President Jakaya Kikwete, said the goal was to create an institution with a bigger mandate, eventually moving toward a union government.
"In principle, we said the ultimate is the United States of Africa," Kikwete said. "How we proceed to that ultimate, there are building blocks."
On Sunday, the officials agreed to set up a new African Union Authority to replace the existing AU commission. The authority, which the leaders hope to have up and running by mid-year, will have more power to deal with issues such as poverty, infectious diseases, education, and other legal issues.
"Essentially, it's a compromise between those who would have wanted an accelerated transformation to a union government, and those who were looking for a gradualist approach towards this transformation." says Professor Onyejekwe a participant in the discussion of African Unity.
"But what this does basically is now to create secretaries with various responsibilities at the continental level, but falling short of now transforming the AU into a United States of Africa," he said.

http://www.tripolipost.com/articledetail.asp?c=1&i=2814

Wallerstein analisa o governo Obama: nem Guevara, nem Reagan, então o quê?

Remaking America: The Ambiguities of Obama

by Immanuel Wallerstein
Released: 1 Feb 2009


Barack Obama was inaugurated president of the United States on January 20, to the cheers of a vast majority of both the American people and the people of the rest of the world. In his inaugural address, he promised to "begin again the work of remaking America."
In this short phrase, which was picked up by the world press in their headlines and analyses, Obama captured all the ambiguities of his presidential promises. The verb "remake" can mean quite different things. It can mean returning to a previous state that was better. And Obama seemed to indicate this possibility with another phrase, calling on American citizens "to choose our better history." But "remaking" can also mean more fundamental change, creating a quite different kind of America than the one the world presently knows. The ambiguity is whether Obama proposes merely to tinker with the structure and the institutions of the United States and the world-system or to transform them fundamentally.
What should be clear to everyone by now is that the United States has not elected a Che Guevara as its president, despite the hysterical fears of the unreconciled rightwing of the Republican Party. Nor, however, has it elected another Ronald Reagan, despite the hopes of some of those who voted for him and the fears of his more intransigent left critics. What then has the United States elected? The answer is not obvious yet, precisely because of Obama's style as a politician.
There are two questions to parse. One is what Obama would actually like to achieve as president. The second is what he can possibly achieve, given the realities of geopolitics plus a worldwide depression. Vice-President Biden described the latter on January 25 as "worse, quite frankly, than everyone thought it was, and it's getting worse every day."
What do we know, at this point, about Obama? He is unusually smart and well-educated for a political leader, and he is a poised, prudent, and very successful politician. But where does he really stand in the large gamut between wishing merely to tinker and fundamentally to change? Probably somewhere in the middle of this range. And probably what he will really do and achieve will be more a function of the constraints of the world-system than of his own choices, however intelligent they may be.
Up to now, we have had hints of where he is presently heading in five arenas: inclusive participation, geopolitics, the environment, internal social questions, and how to handle the depression. The initial verdict is very mixed.
Obviously, where he shines best is in inclusive participation. His own election is a measure of that. To be sure, electing an African-American president is merely the culminating act of a steady trend in the United States since 1945 -- from President Truman's integration of the armed forces to the Supreme Court's decision on school desegregation, to Thurgood Marshall's appointment to the Supreme Court, to Colin Powell's appointment as Chairman of the Joint Chiefs of Staff, to Powell's and Condoleezza Rice's successive appointments as Secretary of State. Still, it marks a breakthrough that few expected two years ago. And it matters.
Obama will continue these efforts of inclusive citizenship. He, however, faces a major political test on the question of immigration. There is no indication yet as to how forcefully he will tackle this issue. He would have to struggle with a large part of his own political base. Given the extent of current and expected levels of unemployment in the United States, he may postpone doing anything. But the issue will not go away, and it will only get harder to resolve. Furthermore, not resolving this issue will have negative effects on the world's ability to come through the depression with less pain.
Obama's geopolitical posture is far less promising. The Israeli/Palestine conflict is probably unresolvable at the moment. The absolute minimum that needs to be done is to include Hamas in the negotiations. Quite possibly George Mitchell's appointment as U.S. special representative presages doing that. But that will scarcely be enough to obtain a viable political solution. The Israelis are entrenched in their bunkers and not ready even to think about anything that Palestinian nationalists could accept.
I have no doubt that the Iraqis will make Obama keep his promise of withdrawal in 16 months. And I do not believe that Obama will do more than jostle verbally with the Iranians. But he has started down the path to disaster in Pakistan, seriously undermining its government in his first week in office. Pakistan's government is weak and may soon fall. And, if it does, Obama will have no defensible options.
The basic problem is that Obama has not renounced the inflated language of a former hegemonic power. In his address, he said to the world: "Know that America is...ready to lead once more." The world wants the United States to participate. It precisely does not want the United States to lead. I don't think that Obama really understands that yet. Pakistan could well be his undoing.
In addition, he has started off on a bad foot in Latin America. He has played to the gallery on Chavez and, worse, he has not heard President Lula's challenge that Latin America will not believe he stands for change until he lifts unconditionally the Cuban embargo.
His first steps on the environment are positive -- in his appointments, in his executive decisions, and in his indications to other states that the United States is ready to take part in the collective measures that the scientists indicate are necessary. But here, as in other domains, the question is how boldly and rapidly he is ready to act.
The policy on internal social questions is again an uncertain mix. Obama has restored the policies on abortion that were those of the Clinton administration, and this clearly distinguishes him from the Reagan/Bush policies. He has decreed the closure of Guantánamo and the secret CIA prisons, while postponing for up to a year some decisions about what to do with those who are presently imprisoned. The degree to which he will revoke the vast network of government invasion of privacy within the United States is still a very open question. Nor is it yet clear to what degree he will fulfill his promise to the unions to undo the serious constraints the previous administrations had put on their ability to organize.
Finally, we come to the arena in which he has least leeway, the world depression. He is obviously ready to increase vastly government involvement in the economy. But so is virtually every other political leader throughout the world. And he is obviously ready to augment what might be called social-democratic measures to reduce economic pain to the working strata. But so is virtually every other political leader throughout the world.
The question here too is how bold the measures. He has nominated a bunch of very cautious Keynesians to all his key positions. He has not included any of the U.S. economists who are the left Keynesians -- Joseph Stiglitz, Paul Krugman, Alan Blinder, or James Galbraith. They are all saying that cautious measures won't work, and that precious time is being lost. Maybe one year from now, Obama will reshuffle his team to include those who are calling for bolder action. But maybe too that will be a little late.
Obama is anxious to pull the Republicans in Congress along in his economic proposals. Partly this is his passion for choosing "unity of purpose over conflict and discord," in the words of his inaugural address. Partly, it is clever politics, in the sense that he doesn't want to be out on a limb as the economy further deteriorates. But the Republican leadership is shrewd enough to understand this, and will give him their votes only in return for gutting much of his program.
Obama is off to a very shaky start. The belief that he is ready to push for a fundamental remaking of America has weak evidence in its favor, despite his intelligence and his intellectual openness. The United States is getting good grammar. It needs bold remaking.
Immanuel Wallerstein, Senior Research Scholar at Yale University, is the author of The Decline of American Power: The U.S. in a Chaotic World (New Press).

http://www.agenceglobal.com/Article.asp?Id=1889

E os espanhóis aceitariam ganhar o ganham os imigrantes?

Yolanda Couceiro Morín | ¿Es esto xenofobia?

Redacción | Publicado el 3 Febrero, 2009 |

Los trabajadores británicos se han echado a las calles para protestar por la contratación de inmigrantes en vez de nacionales para cubrir los puestos de trabajo que se vienen generando en refinerías y centrales nucleares inglesas. Se han cansado. Eso sí, ellos se lo han buscado.

Igual que los españoles, que ahora se tiran de los pelos y se echan las manos a la cabeza cuando ven como se quedan en la calle mientras inmigrantes de todo tipo ocupan sus puestos de trabajo. Se ha empeñado el español en seguir votando contra sí mismo, contra sus propios intereses, y ahora se va dando cuenta de que lo que algunos expresábamos, a pesar de soportar mentiras y ser insultados y tildados de racistas o xenófobos, era cierto.

¿Quién se ocupa ahora de nuestros puestos de trabajo? Bueno, sería el momento de preguntárselo a Zapatero, Pepiño, Ibarretxe o Carod.

¿Dónde están los sindicatos? Algún infeliz pensaba que los sindicatos de lanzarían a la defensa de los trabajadores españoles, pero resulta que no hacen más que pedir para los inmigrantes: igualdad de derechos, de voto…

¿Cómo ha podido pasar? No lo sé, pero seguro que algo que ver tiene que a todo inmigrante que llega a España se le regalen 600 euros mensuales, vivienda y todo tipo de beneficios por los que nosotros debemos pagar religiosamente.

¿Y si enfermamos? Que Dios no lo quiera. La Seguridad Social tiene los días contados.

¿Qué podemos hacer? Ponerse las pilas y pensar un poquito.

http://www.minutodigital.com/actualidad2/2009/02/03/yolanda-couceiro-morin-%C2%BFes-esto-xenofobia/

Mais um liberal clama pelo Estado!

Argumentos a favor del estímulo fiscal

by Martin Feldstein

CAMBRIDGE – Los gobiernos de todo el mundo están preparando planes de estímulo fiscal en gran escala que provocarán déficits presupuestaros sin precedentes en época de paz. Es probable que el déficit fiscal de este año en los Estados Unidos supere el 10 por ciento del PIB. Una parte importante del aumento del déficit se deberá a una gran diversidad de nuevos gastos públicos.

En circunstancias normales, yo me opondría a ese aumento del déficit presupuestario y del nivel de gasto público. Cuando una economía se aproxima al pleno empleo, el endeudamiento estatal para financiar déficits presupuestarios puede expulsar la inversión privada que aumentaría la productividad y el nivel de vida. Los déficits presupuestarios aumentan automáticamente la deuda pública, por lo que hacen falta impuestos mayores para pagar sus intereses. Los mayores tipos impositivos resultantes distorsionan los incentivos económicos y, por tanto, debilitan los resultados económicos futuros.

Naturalmente, cierto gasto público es deseable o necesario, pero un aumento de los desembolsos públicos supone con frecuencia un derroche que produce menos valor que el que obtendrían los consumidores con los mismos dólares.

Sin embargo, ahora se están justificando el aumento del gasto público y el consiguiente incremento del déficit fiscal por considerarlos necesarios para abordar la contracción económica... importante cambio respecto del recurso a la política monetaria con el que se abordaron recesiones anteriores. La política fiscal anticíclica había quedado desacreditada en gran medida por los retrasos que entrañaba la aplicación de los cambios fiscales y la débil respuesta de las familias a las rebajas fiscales temporales. En cambio, el banco central podía reducir los tipos de interés rápidamente, lo que contribuyó a aumentar el gasto de las familias y las empresas mediante diversos cauces.

No obstante, apoyo la utilización del estímulo fiscal en los Estados Unidos, porque la recesión actual es mucho más profunda que las contracciones anteriores y diferente de ellas. Aun con una lograda política anticíclica, es probable que esta recesión dure más y resulte más dañina que cualquier otra desde la gran depresión del decenio de 1930.

La reducción en un 40 por ciento del mercado de valores de los EE.UU. y el espectacular descenso de los precios de la vivienda han reducido la riqueza de las familias americanas en más de 10 billones de dólares, lo que probablemente reducirá el gasto de los consumidores en más de 400.000 millones de dólares, y el desplome en la construcción de nuevas viviendas ha reducido el gasto de la construcción en otros 200.000 millones de dólares. Esa reducción en 600.000 millones de la demanda equivale a más del 3 por ciento del PIB. Si no se invierte,  causará más reducciones de la producción, del empleo y de las ganancias, lo que provocará más reducciones del gasto de los consumidores.

La reacción habitual de la política monetaria consistente en reducir los tipos de interés no puede invertir esa pronunciada reducción de la demanda. Las disfunciones de los mercados crediticios causadas por el incierto valor de las acciones respaldadas por activos hacen que los bancos y otras entidades financieras no puedan recaudar fondos y no estén dispuestos a prestar. A consecuencia de ello, los menores tipos de interés del banco central no se plasman en un aumento del gasto en inversión y consumo sensibles a los tipos de interés.

Así, pues, si queremos invertir la contracción actual, no hay una opción substitutiva de la política fiscal. El aumento resultante de la deuda nacional es el precio que nosotros y las generaciones futuras pagaremos por los errores que crearon la situación económica actual, al propiciar un abaratamiento del riesgo y el consiguiente aumento de un apalancamiento excesivo.

El abaratamiento del riesgo y el aumento del apalancamiento se ha debido a muchas razones. La política monetaria del comienzo del decenio, excepcionalmente relajada, contribuyó a aumentar la disposición de los inversiones financieros a comprar activos financieros de poca calidad para obtener mayores beneficios y a un aumento explosivo de los precios de la vivienda. Las agencias de calificación calcularon mal el valor de las acciones respaldadas por activos.

El aumento del apalancamiento se debió en parte a las políticas gubernamentales encaminadas a aumentar la compra de viviendas entre los grupos de menores ingresos, que al final no han podido permitirse esa clase de estilo de vida. Los supervisores bancarios no abordaron los bajos niveles de capital de muchas entidades y la deficiente calidad de sus activos. Un imperativo de la mayor importancia para el futuro es el de corregir las políticas institucionales que crearon esos problemas.

El nuevo gobierno de Obama y el Congreso siguen preparando la estructura del estímulo fiscal para los EE.UU. Aunque apoyo la necesidad de un gran plan fiscal, discrepo de muchos de las características concretas de los que ahora están en examen.

Independientemente de lo que se haga para aportar un estímulo fiscal, los gobiernos de todo el mundo deben actuar para eliminar las disfunciones de los mercados crediticios.  De lo contrario, no fluirá el crédito y no se reanudará el crecimiento. En los EE.UU. reavivar los mercados crediticios requiere detener la morosidad en el pago de las hipotecas provocada por un valor patrimonial negativo. El Departamento del Tesoro de los EE.UU. desaprovechó un tiempo valioso en 2008 al no utilizar los fondos aportados por el Congreso para abordar esos problemas del mercado de la vivienda. Existe la esperanza de que el Congreso y el nuevo gobierno aborden ahora esa cuestión.

Cuando llegue a su fin la recesión, los EE.UU. y prácticamente todos los demás países tendrán un coeficiente deuda-PIB mucho mayor. En ese momento, será importante formular políticas encaminadas a reducir gradualmente el nivel relativo de gasto público para pasar a tener superávits presupuestarios y reducir la carga de la deuda.

Martin Feldstein, profesor de Economía en Harvard, fue Presidente del Consejo de Asesores Económicos del Presidente Reagan y Presidente de la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas.

http://www.project-syndicate.org/commentary/feldstein6/Spanish

Alternativa de políticas anti-cíclicas

DeLOng apresenta a inflação, a política monetária, a política creditícia e a política fiscal como instrumento para combater a crise. E que no caso todos as políticas são insuficientes e por isso Obama tenta conciliar as duas últimas por serem as mais viáveis no presente caso. Entretanto como o autor admite não são suficientes. É preciso políticas mais agressivas de caráter estrutural, e manipular a política econômica de maneira não convencional, porque a questão central é financeira. É preciso controlar a crise no sistema financeiro para que as políticas tradicionais funcionem.

Cuatro salidas

by J. Bradford DeLong

BERKELEY – Cuando una economía cae en una depresión, el gobierno puede intentar hacer cuatro cosas para devolver el empleo a su nivel normal y la producción a su nivel “potencial”. Llamémoslas política fiscal, política crediticia, política monetaria e inflación.

La inflación es lo más sencillo de explicar: el gobierno imprime montones de billetes de banco y los gasta. El dinero circulante de más aumenta los precios. Al aumentar los precios, el público no quiere tener efectivo en sus bolsillos o en sus cuentas bancarias –su valor disminuye todos los días–, por lo que aumenta su ritmo de gasto para intentar preservar su riqueza fuera del efectivo que se deprecia y convertirla en activos reales que valgan algo. Ese gasto saca a los parados del desempleo, porque crea empleo, y aumenta la utilización de la capacidad al nivel normal y la producción a niveles “potenciales”.

Pero las personas sensatas prefieren eludir la inflación. Es un expediente muy peligroso, que socava los niveles de valor, vuelve virtualmente imposibles los cálculos económicos y redistribuye la riqueza al azar. Como dijo John Maynard Keynes, “no hay un medio más sutil ni más seguro de trastocar la base existente de la sociedad que el de corromper la moneda. Ese proceso lanza todas las fuerzas ocultas de la ley económica hacia la destrucción y lo hace de un modo que ni un hombre de entre un millón puede diagnosticar...” Pero los gobiernos prefieren recurrir a la inflación antes que permitir otra Gran Depresión; ahora bien,  si hay una forma substitutiva de restablecer el empleo y la producción, preferiríamos con mucho no hacerlo.

La forma habitual de luchar contra las depresiones incipientes es la de recurrir a la política monetaria. Cuando el empleo y la producción amenazan con deteriorarse, el banco central compra bonos estatales para disponer de efectivo inmediato, con lo que acorta la duración de los activos seguros con los que cuentan los inversores. Con menos activos seguros y que rindan en el mercado financiero, el precio del dinero seguro aumenta. Con ello a las empresas les resulta más ventajoso invertir para aumentar su capacidad, con lo que truecan el efectivo que podrían repartir a sus accionistas en el presente por una mejor posición en el mercado que les permita remunerarlos en el futuro. Ese aumento en el presente del gasto orientado al futuro saca a los parados del desempleo e incrementa la utilización de la capacidad.

El problema que plantea la política monetaria es el de que, al reaccionar ante la crisis actual, los bancos centrales del mundo han comprado tantos bonos estatales seguros y con tanto efectivo, que el precio de la riqueza segura en el futuro inmediato es  absolutamente mínimo: el tipo de interés nominal de los títulos del Estado es cero. La política monetaria no puede hacer que la riqueza segura resulte más valiosa en el futuro y es una lástima, porque, si pudiéramos prevenir una depresión tan sólo con la política monetaria, lo haríamos, pues es el instrumento idóneo de política para la estabilización macroeconómica que mejor conocemos y que entraña menos riesgo de efectos secundarios desbaratadores.

El tercer instrumento es la política crediticia. Nos gustaría aumentar el gasto inmediatamente logrando que las empresas invirtieran no sólo en proyectos que truecan el efectivo seguro de ahora por beneficios seguros en el futuro, sino también en los que entrañan riesgo o incertidumbre, pero pocas empresas pueden actualmente reunir dinero para hacerlo.

Los proyectos que entrañan riesgo están profundamente depreciados en la actualidad, porque la tolerancia del riesgo en el sector financiero del sector privado se ha desplomado. Nadie está dispuesto a comprar activos y cargar con una incertidumbre añadida, porque todo el mundo teme que otros sepan más que ellos: en una palabra, que sería cosa de idiotas comprar. Aunque los bancos centrales y los ministros de Hacienda del mundo han estado ideando muchas políticas ingeniosas e innovadoras para estimular el crédito, hasta ahora no han tenido demasiado éxito.

Con eso pasamos al cuarto instrumento: la política fiscal, consistente en que el gobierno tome prestado y gaste, con lo que sacará a los parados del desempleo y aumentará la utilización de la capacidad hasta niveles normales. Hay inconvenientes: el peso muerto posterior de la pérdida  que entraña la financiación de toda la deuda estatal suplementaria que se ha creado y el miedo a que una acumulación demasiado rápida de deuda disuada a los inversores privados de crear activos físicos, que constituyen la base impositiva para los gobiernos futuros encargados de amortizar la deuda suplementaria.

Pero, cuando sólo quedan dos instrumentos, ninguno de los cuales es perfecto para la tarea requerida, lo racional es probarlos los dos –la política crediticia y la política fiscal– al mismo tiempo. Eso es lo que el gobierno de Obama está intentando hacer ahora mismo.

J. Bradford DeLong, ex Subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos en el gobierno de Clinton, es profesor de Economía en la Universidad de California en Berkeley.

http://www.project-syndicate.org/commentary/delong86/Spanish

Em defesa dos direitos civis nos EUA

La agenda faltante de Barack Obama sobre la libertadby Naomi Wolf

En su segundo día en el cargo, el Presidente Barack Obama hizo un gesto muy importante para restaurar la constitución y el Estado de derecho al firmar dos órdenes ejecutivas: una cerró la prisión de la Bahía de Guantánamo y la otra puso a Estados Unidos de nuevo en compañía de las naciones civilizadas con el cierre de los llamados “sitios negros” que facilitaban la tortura sancionada por el Estado.

Es un buen comienzo y hay que dar crédito tanto a Obama como a los millones de estadounidenses que alzaron sus voces y corrieron riesgos para luchar contra la creciente tiranía. Pero no es suficiente. Hay un discurso que todavía no hemos escuchado, en el que se detallarían cinco tareas que, con el fin de reparar el daño que la administración anterior causó a la libertad, debe emprender con la misma celeridad con la que se ocupó de las dos primeras órdenes ejecutivas. La sustancia del discurso debería ser algo así:

“Compatriotas estadounidenses, los Fundadores tuvieron la sabiduría para garantizar nuestras libertades de muchas maneras. No podían garantizar nuestras almas. Eso depende de nosotros y de la forma en que actuemos.

En todas las religiones principales se plantea una versión de la siguiente pregunta: ¿de qué nos sirve ganar riqueza y poder si perdemos nuestros valores morales? En los últimos ocho años participamos en actos que pusieron en peligro el alma misma de nuestra nación. El mayor delito que cometimos o toleramos fue el ataque despiadado a nuestra apreciada constitución.

Sin nuestra constitución, Estados Unidos es sólo otra gran potencia construida con riqueza y poder y no con valores y convicciones; por eso estamos en riesgo de un colapso cuando nuestra riqueza y nuestras armas fallan. La constitución es nuestra verdadera riqueza y la verdadera garantía de la resistencia de nuestra nación.

Tras cerrar Bahía de Guantánamo y prohibir la tortura, debemos revocar la Ley Patriótica y restablecer de ese modo los controles constitucionales contra la vigilancia y las escuchas sin orden judicial.

En segundo lugar, aunque hemos cerrado las cárceles, debemos buscar el perdón de nuestras naciones amigas por los horrores que hemos cometido o con los que nos hemos coludido al participar en la tortura permitida por el Estado y el “traslado extraordinario” de detenidos a países donde se practica la tortura. Nombraré una comisión que establezca un proceso de verdad y reconciliación para mostrar ante nuestras conciencias y el mundo el recuento de estos horrores.

En tercer lugar, debemos contar con un fiscal especial que enjuicie a los culpables. Muchos miembros del ejército y de los servicios de inteligencia temen ahora que se les imputen responsabilidades por acciones que ejecutaron por órdenes de sus superiores. Pero el procedimiento adecuado es el que se siguió en Nuremberg, La Haya, Sierra Leona y después del conflicto en Bosnia: enjuiciar a quienes diseñaron, aprobaron e implementaron la política de tortura y traslado, por alto que sea su grado –incluyendo a los abogados que justificaron las perversiones jurídicas que condujeron a la tortura y el asesinato—y no a los que se encuentran abajo en la línea de mando.

En cuarto lugar, prohibamos de nuevo la presencia del ejército en nuestras calles, como lo quisieron los Fundadores. El 7 de octubre de 2008, más de 3,000 efectivos estadounidenses fueron enviados de Iraq a Estados Unidos en infracción de la Ley Posse Comitatus , que nos ha protegido durante un siglo de que el ejército realice actividades correspondientes a la policía, y de la Ley contra las Insurrecciones, que nos protegió un siglo antes. Actualmente hay 20,000 soldados –que no rinden cuentas al pueblo, sino únicamente al ejecutivo—en nuestras calles.

El peligro de esa situación es la razón por la que los Fundadores adoptaron la Segunda Enmienda, cuyo objetivo es restringir las actividades de policía interna a la milicia –la Guardia Nacional y la policía civil—que rinden cuentas al pueblo. Estados Unidos no es ni un campo de batalla ni un Estado policiaco, por lo que debemos enviar a nuestros soldados al frente real o de regreso a sus casas con sus familias.

Por último, debemos asegurarnos de que esta oscuridad nunca vuelva. La mitad de los niños estadounidenses crecen sin educación cívica. En la mitad de los estados ya no se enseña civismo –el estudio de nuestra República y su funcionamiento—en la escuela secundaria. Así, la mitad de los estudiantes que llegan a la universidad no saben lo que es nuestra democracia, y ya no se diga cómo defenderla cuando se ve amenazada. Hago un llamado a todos los estados del país a que vuelvan a incluir el estudio del civismo estadounidense para que produzcamos ciudadanos que comprendan nuestro legado y puedan defender la libertad y la constitución cuando estén en riesgo.

Únanse a mí para cumplir estas cinco tareas y podremos mirarnos al espejo una vez más y reconocernos como estadounidenses verdaderos”.

Naomi Wolf es activista y crítica política y social, cuyo libro más reciente es Give Me Liberty: A Handbook for American Revolutionaries.

http://www.project-syndicate.org/commentary/wolf8/Spanish

Na crise, todo liberal se volta para o Estado!

A proposta do Romer é cínica, porque vem de um liberal, quer a ajuda do Estado, mas insiste que o Estado é ruim e deve sair logo, mas que agora o Estado é necessário para dar confiança. Entretanto a solução apresentada é boa, deveria ser tentada. Provocaria uma brutal centralização bancária para os padrões norte-americanos, e por isso o ideal seria que o governo fosse o principal acionista e limitasse o tipo de investimento que poderia ser realizado pelo banco. Entretanto, é improdudente como regra deixar os bancos simplesmente quebrarem, porque isso normalmente gera a falência mesmo de bancos que ainda poderiam se recuperar, mais grave favorece a deflação. O governo deveria incorporar qualquer banco que quebrasse garantindo sempre a parte boa do banco para não haver corrida bancária e ainda como garantia adicional avaliar os créditos pobres, as perdas nos investimentos em derivativos e similares para ver se alguém que faliu ali merece ser salvo para o bem da economia. Óbvio que tudo isso só faz sentido dentro de um marco estrito de regulação bancária que suspenda as inovações financeiras introduzidas desde a década de 1970 e proíba a criação de novas formas de investimento.

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FEBRUARY 6, 2009

Let's Start Brand New Banks

A clean slate would keep TARP money away from bad banks.

By PAUL ROMER

Everyone agrees that the United States urgently needs a few good banks. Turning bad banks into good banks is a difficult and risky way to get them. It's simpler and safer to start entirely new banks.

In this context, "good" means a bank with assets and liabilities that are easy to value using market prices. At a good bank, officers, regulators and investors can be confident about the value of the bank's capital.

The government has $350 billion in Troubled Asset Relief Program (TARP) funds that it can use to encourage new bank lending. If this money is directed to newly created good banks with pristine balance sheets, it could support $3.5 trillion in new lending with a modest 9-to-1 leverage. Right out of the gate, the newly created banks could do what the Fed has already been doing -- buying pools of loans originated by existing banks that meet high underwriting standards.

If the TARP funds go to existing banks, much of them will end up stuck in financial institutions that are still bad after the transfer. We know from the previous round of TARP that giving more capital to bad banks generates very little net new lending.

Proposals for turning existing banks into good banks -- recapitalizing them, nationalizing them, transferring the toxic assets off their balance sheets, or insuring the toxic assets -- require prices for all these hard-to-value assets or, worse still, prices for derivative contracts on the toxic assets. (Calling the derivatives "insurance" doesn't make them any easier to price.) Without reliable market prices for the hard-to-value assets, any proposal for turning bad banks into good banks could lead to huge transfers of wealth between taxpayers and bank shareholders.

If the government lets new banks provide the new lending that the economy needs, it could return to clearly stated and familiar policies for bank regulation. The government could announce that it will not invest any new capital in a troubled bank that it hasn't yet taken over. Nor will it offer troubled banks any transfers or implicit subsidies. It can stick to a policy of assigning accurate values to assets as new information comes in. It can follow the usual FDIC procedures for protecting depositors and taxpayers and for deciding when to take over a distressed bank, and managing careful workouts that avoid the turmoil that a Lehman-style bankruptcy proceeding can cause.

With a return to a clearly articulated and familiar pattern of bank regulation, investors from the private sector could invest in the banking sector without fear that they will be competing with zombie banks that receive ongoing subsidies and transfers from taxpayers. Provided that the government accelerates the approval process, investors from the private sector can quickly create the new banks that the government backs. Over time, they can also buy the government's shares in these banks. Investors from the private sector can also invest in existing banks that truly are good banks.

The government should move first and signal unambiguously that new banks with at least $350 billion worth of capital will enter the market quickly. Over time, the private sector will deliver on this commitment. The government's role is merely to act as a temporary bridge.

There are, to be sure, risks of political interference from government involvement in banking, but all of the current proposals for increasing lending require more government involvement. The challenge is to find one that increases lending and does the least harm.

If the government starts as a shareholder in new, healthy banks that eventually end up entirely in the hands of the private sector, the political risks start small and diminish. If instead the government combines open-ended and opaque financial support for troubled banks with promises of tight supervision and punishment for bad behavior, the risks are large and grow over time.

The brewing backlash against the existing players from the financial sector is almost certain to burn hotter as the recession wears on, and new election campaigns get underway. If the new administration ties its fate to the existing players, it could lose its room to maneuver on countercyclical policy and be put under political pressure to intervene in bank decisions in ever more intrusive ways.

Because they can and will borrow, new banks will be much more effective in leveraging TARP funds. They will undertake more total lending, bring more trading to financial markets, and do more to limit the depth of the recession. As a result, investing the TARP funds in new banks will do more to help the troubled but potentially viable existing banks than giving funds directly to them.

Banks that are not viable, the ones with liabilities that substantially exceed their assets, will lobby vociferously against a return to historical patterns of bank regulation. They will say anything to postpone a looming FDIC takeover. The administration should not listen to threats and pleas from these doomed banks. It does not have to rely on them to get new lending going quickly and on a large scale. New entrants could give us a few good banks. That, plus an FDIC that can do its job, is all we need.

Mr. Romer is a senior fellow at the Stanford Institute for Economic Policy Research.

http://online.wsj.com/article/SB123388681675555343.html

A liderança brasileira segundo WSJ

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FEBRUARY 6, 2009, 10:04 P.M. ET

Economy Fuels Brazil's Ambitions Beyond South America

By JOHN LYONS

SÃO PAULO, Brazil -- In the years since terrorist attacks refocused U.S. foreign policy on the Middle East, Brazil and Venezuela vied to replace the U.S. as chief broker of Latin American affairs. Today's plunging oil prices may determine a winner: Brazil.

Venezuela relies on its oil wealth to push an anti-U.S. agenda in the region through foreign-aid programs that include selling cut-rate oil to several nations and lending to Argentina and others at below-market rates. The programs are being cut back this year as oil revenue plummets and economic growth grinds to a near halt.

While Brazil's commodity-rich economy -- the world's 10th largest -- will be hit by the downturn, it is expected to fare better than most, growing slightly even as the U.S., Europe and Japan contract, economists forecast.

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Brazil Ambitions

Reuters

President da Silva, left, with Venezuela's Chávez, in January.

Brazil Ambitions

Brazil Ambitions

Unlike the checkbook diplomacy practiced by Venezuelan President Hugo Chávez, the sources of Brazil's influence are more diversified and less vulnerable to economic woes.

Brazil's diplomatic edge is a welcome development for U.S. policymakers. During the Bush years, Washington viewed Brazil as an important counterweight to Venezuelan influence, and encouraged the South American giant's increased assertiveness.

Under President Barack Obama, that bilateral relationship may develop as the U.S. seeks diplomatic alliances to tackle hemispheric issues such as energy and drug trafficking. Latin America provides the U.S. with a third of its oil -- and is the source of most of its illegal immigrants.

"Cooperation with Brazil is going to be crucial for any progress on the Hemispheric agenda," says Michael Shifter, vice president of the Inter-American Dialogue, a think tank in Washington.

Brazil, the world's biggest exporter of iron ore, beef, chicken, sugar and coffee, wants better access to the U.S. market for its goods. In return, Brazil and its charismatic President Luiz Inácio Lula da Silva could help the U.S. repair its image in the region, which declined sharply under the Bush administration.

Brazil, which recently discovered major offshore oil fields, could also become an energy ally as oil output drops in Mexico and Venezuela. Brazilian output has jumped 46% to 1.9 million barrels per day this year -- and could surge again as new discoveries are brought online.

[Bucking the Trend]

Mismanagement and declining investment have cut Venezuelan output by 700,000 barrels a day to an estimated 2.35 million over the past decade.

President Obama has asked a proponent of U.S.-Brazil ties during the Bush years, Assistant Secretary of State for the Western Hemisphere Thomas Shannon, to remain in his post. In January, Mr. Obama telephoned Mr. da Silva, and pledged to advance trade talks. The two leaders plan to meet in Washington in March.

To be sure, Brazil is no unconditional ally. Mr. da Silva regularly visits Caracas and Brazilian firms, such as construction giant Odebrecht, do business in Venezuela. The two leaders share the belief that the U.S. shouldn't set the tone for regional affairs.

As Brazil's economic interests expand beyond its borders, the country looks to be shifting toward U.S.-friendly positions, such as promoting access to markets and regional stability. At a recent regional summit, Brazil succeeded in getting harsh anti-U.S. rhetoric stripped from the final resolution -- a clear win over Venezuela.

As recently as the 1990s, Brazil's foreign policy amounted to begging for financial assistance as it wobbled from one crisis to another. Hard-won economic stability and an export-driven expansion changed that.

Brazil's prominence in Latin America grew as the U.S. waged its war on terror. Brazilians long have held that their country's sprawling size and 180 million population warrant it international prominence. Brazil wants a United Nations Security Council seat, for example, and building regional preeminence is one way to lobby for it.

—Peter Millard in Mexico City contributed to this article.

Mankiw X Krugman: deflação nos salários: anedota ou realidade?

http://gregmankiw.blogspot.com/2009/02/wage-deflation.html
Wage Deflation?

A reader asks me about this passage from today's Paul Krugman column:

We’re already closer to outright deflation than at any point since the Great Depression. In particular, the private sector is experiencing widespread wage cuts for the first time since the 1930s.

I agree with Paul that persistent deflation would be a problem (for reasons discussed in Chapter 11 of my intermediate macro textbook). But I am not convinced we are close as close to this precipice as Paul suggests. Stories of wage cuts are still anecdotal.
Let's look at the data. Here is an excerpt from today's employment report:

In January, average hourly earnings of production and nonsupervisory workers on private nonfarm payrolls rose by 5 cents, or 0.3 percent, seasonally adjusted. This followed gains of 7 cents in December and 6 cents in November. Over the past 12 months, average hourly earnings increased by 3.9 percent.

If we assume the normal 2 percent rate of productivity growth, 3.9 percent wage inflation is consistent with about 1.9 percent price inflation. So, at this point, widespread wage and price deflation seems more of a fear than a reality.
Here is the relevant graph of wage inflation:

Reações à crise

Mankiw no texto abaixo faz uma crítica aos discursos recentes dos EUA sobre a China. Expõe as relações de "dependência" entre a situação econômica chinesa e norte-americana para dizer que proteger-se contra a China invocando o fair trade é um equívoco.

Entretanto, Mankiw ignora que grande parte deste discurso é político, visa fazer pressão político. E especialmente ignora o principal problema, é uma aus~encia de uam visão global para enfrentar a crise nos EUA. Atacar a China, ou defender o livre-comércio, ou o fair trade ou qualquer outra medida parcial é apenas um modo de esconder os problemas e suas causas. A solução internacional para a crise é um controle mais estrito sobre o capital, é um fortalecimento da regulação internacional. Seja o problema americano, seja a desvalorização do yuan só têm solução dentro de um programa amplo de reforma do sistema financeiro internacional. Soluções ad hoc como as que vêm sendo praticadas desde a crise de Bretton Woods são incapazes de solucionar os problemas estruturais.

February 8, 2009

Economic View

It’s No Time for Protectionism

By N. GREGORY MANKIW

WHAT approach will the Obama administration and the Democratic majority in Congress take on international economic policy? It is too early to say for sure, but the signs so far are worrying.

Just before his confirmation as Treasury secretary, Timothy F. Geithner turned up the heat on the Chinese regarding the dollar-yuan exchange rate. President Obama, he said, “believes that China is manipulating its currency. Countries like China cannot continue to get a free pass for undermining fair-trade principles.”

Like many economists, I cringe whenever I hear the term “fair trade.” It is not that I am against fairness — who is? — but the word “fair” is so amorphous in this context as to defy definition. Most often, the slogan “fair trade” is little more than a rallying cry for protectionism.

Just days after Mr. Geithner pointed his finger at China, Wen Jiabao, the Chinese prime minister, pointed his own finger right back. Speaking at the World Economic Forum in Davos, Mr. Wen blamed the United States for the economic crisis the world is now experiencing. He talked in particular of “the failure of financial supervision.”

Most likely, Mr. Wen was aware that one of the important players in the United States supervisory system has been Mr. Geithner, who until recently was president of the Federal Reserve Bank of New York. In that role, Mr. Geithner was, for example, the primary federal regulator for Citigroup. Mr. Wen may have been suggesting — quite rightly — that the new Treasury secretary should focus his energy on fixing problems a bit closer to home.

But timing aside, is Mr. Geithner right about the currency question? Are Americans hurt by China’s exchange-rate policy?

Critics of China say it is keeping the yuan undervalued to gain an advantage in the international marketplace. A cheaper yuan makes Chinese goods less expensive in the United States and American goods more expensive in China. As a result, American producers find it harder to compete with Chinese imports in the United States and to sell their own exports in China.

There is, however, another side to the story. The loss to American producers comes with a gain to the many millions of American consumers who prefer to pay less for the goods they buy.

The situation is much the same as when the price of imported oil falls, as it has done in recent months. Domestic oil producers may see lower profits, but American consumers are better off every time they fill up their tanks. Consumers similarly gain when a cheap yuan reduces the prices of T-shirts and televisions imported from China.

Mr. Geithner and other China critics might also want to ponder how the Chinese keep the yuan undervalued. The essence of the policy is supplying yuan and demanding dollars on foreign-exchange markets. The dollars that China accumulates in these transactions are then invested in United States Treasury securities.

So when the Treasury secretary complains about the undervalued yuan, his message to the Chinese boils down to this: Stop lending us money.

Not surprisingly, after Mr. Geithner made his remarks about the Chinese currency, the prices of Treasuries fell and yields rose. If China took him seriously, long-term interest rates would rise even more. As the United States embarks on a path of unusually large budget deficits, the nation’s chief financial officer should pause and think carefully before turning up the heat on one of its biggest creditors.

Perhaps the oddest thing about Mr. Geithner’s move is that his complaint seems out of date. The yuan-dollar exchange rate has moved considerably in recent years. After a long period of completely fixing the exchange rate, China allowed its currency to start moving in July 2005. Since then, it has appreciated by 21 percent.

Mr. Geithner might think that the yuan needs to move more, but why shine a bright light on the issue at this particular moment? Olivier Blanchard, the chief economist of the International Monetary Fund, had it right when he said: “It is probably not the right time to focus on the Chinese exchange rate, given that it is not a central element of the world crisis. There are many other things we should be thinking about.”

DIRECTING attention to the China currency issue amid a worldwide recession and growing fears of depression is more than a distraction. It is downright counterproductive. Senators Charles E. Schumer, Democrat of New York, and Lindsey Graham, Republican of South Carolina, have long proposed dealing with the yuan undervaluation by imposing tariffs on Chinese imports. The Treasury secretary’s comments risk stoking those protectionist embers.

Indeed, protectionist influences seem to be finding their way into the stimulus bill winding its way through Congress. The bill passed by the House included a provision banning the use of foreign iron and steel in infrastructure projects. The Senate has adopted a somewhat more flexible restriction (after voting down an amendment by John McCain to strip the “Buy American” provision from the bill).

Despite having hired many first-rate economists with impeccable free-trade credentials, the president has been only tepid in his public opposition to this creeping protectionism.

This may be a good time to recall the legacy of Senator Reed Smoot of Utah and Representative Willis Hawley of Oregon, both Republicans. The 1930 tariff bill that bears their name did not cause the Great Depression, but it contributed to a plunge in world trade and undoubtedly was a step in the wrong direction.

As we sort through the wreckage of our own financial crisis, a retreat into economic isolationism is one mistake we want to be sure not to repeat.

N. Gregory Mankiw is a professor of economics at Harvard. He was an adviser to President Bush.

http://www.nytimes.com/2009/02/08/business/economy/08view.html?_r=1&partner=permalink&exprod=permalink

O governo Obama está ficando velho!

Parece de fato que o governo Obama está se deixando aprisionar rapidamente pelo status quo. Obviamente não cabe esperar resultados do governo Obama, mas já era hora de haver tomado decisões duras, firmas e consistentes para enfrentar a crise. Do jeito que está indo quando o Congresso aprovar o pacote de Obama ele já terá se tornado inútil, pelo movimento do sistema financeiro, e porque a crise já será mais profunda. Quanto mais a crise se aprofunda menos impacto  um pacote de 800 bilhões tem sobre a economia. O pacote de Obama deve ir pelo mesmo caminho dos pacotes de Bush, o caminho do fracasso. E Obama comete erros primários ao incluir estímulo aos programas contraceptivos dentro do pacote de estímulo à economia. É ampliar desnecessariamente o escopo dos adversários.